domingo, agosto 10, 2014

Una mudez que lleva tiempo

Castañeda existe. Y viajó en un metropolitano increíblemente vacío sobre las 6.30 de la mañana el último miércoles llevando su propio equipo de video, que lo mostró sentado al lado de una joven con la que hace como que conversa y luego subiendo la escalera de salida sin nadie que lo acompañe. Hecha esta hazaña el mudo debe creer que ya cumplió con estar presente en la campaña, que ya hizo claro que el sistema de buses llamado el Metropolitano comenzó cuando él era alcalde y que, por todo eso, lo deben devolver al sillón municipal.

La idea es además salirle al frente al rumor de que alguna enfermedad haya acentuado su mutismo y le haya agregado una alergia a las actividades públicas casi patológica. Pero si eso buscaba, lo único que parece haber conseguido es que la gente se pregunte con más fuerza acerca de qué es lo que hace entonces que Castañeda se esconda y que mezquine su imagen, hasta le exageración de hacerse filmar exclusivamente por sus partidarios.

¿Está tocado por la soberbia?, ¿no tiene nada que decir?, ¿cree que la elección ya la tiene ganada?, ¿siente que un encuentro con la prensa puede sacarlo de ese estado etéreo en que se encuentra y volverlo más real y vulnerable? Como sea, lo que más parece es que al personaje lo que le gusta es sembrar misterio sobre sí mismo y que se hable de él aunque no diga nada. El viaje en el metropolitano por supuesto ha alimentado a las redes de comentarios que le recuerdan cuánto demoró la obra de generar una vía segregada, de cómo el alcalde ignoró las protestas de Barranco sobre la forma como se dividió la ciudad, la forma cómo se inflaron las cifras iniciales (casi tres veces), los contratos leoninos con los concesionarios y las diversas fallas técnicas del diseño inicial.

La estrategia


Claramente el breve paseo matinal del candidato silencioso sigue la lógica que el partido amarillo usa como excusa para sus evasivas: “las obras hablan por él”. Ya se sabe que esto es una majadería, que parte del supuesto de que la gente tiene un vago recuerdo de un “gran constructor” y que agrandará esa noción si aparece vía videos pregrabados y con la ayuda de su prensa amiga (la misma de García y Fujimori), moviéndose y filmándose alrededor de las más emblemáticas. No se extrañe que la serie continúe con: Castañeda y las escaleras; Castañeda y las lozas deportivas; Castañeda y los hospitales de la Solidaridad; etc.

A decir verdad, la apuesta está en considerar que los electores sólo están mirando “cuántas obras se hicieron”, “quién hizo más”, etc., al margen de la concepción del desarrollo urbano y del futuro de la ciudad. Habría que advertir que Castañeda no llega por si solo a esa mirada o le importa un pito tenerla o no tenerla. Porque lo que debería hacer el exalcalde si fuera sincero, sería pasear de punta a punta algunas de las rutas tallarín que concedió a las mafias del transporte y hacer el recorrido en una combi doblado sobre sí mismo como hacen la mayoría de los limeños; o retratarse con Rau Rau e Ida Ávila para que se recuerde quiénes son sus aliados.

Pero no pidamos imposibles. Lo que se llama “estrategia” en el lenguaje de los que se han apropiado de la palabra “solidaridad”, se resume en creer que pueden repetir, acentuada, la performance de 2006 cuando Castañeda logró la alcaldía de Lima por segunda vez. En esa ocasión, el mudo inauguró su sistema de silencios programados e ignoró a lo largo de la campaña a todos su contendores. Incluso se negó a asistir al debate. Y ganó. Nada menos que con  48%, con el mapa de Solidaridad Nacional, formalmente asociado a la por ese entonces pujante candidatura de Lourdes Flores a la presidencia, a la que dicho sea de paso no le prestó el más mínimo apoyo.

Ese mismo enfoque lo usaron para las presidenciales de  2011, que comenzaron con Castañeda a la cabeza y terminaron con  el tipo en el quinto lugar, asegurando hasta unos días antes que si llegaba a la segunda vuelta sería el ganador seguro. Y se volvió a repetir en la revocatoria donde todos sabíamos que Castañeda era el promotor principal y para el que se hacía el trabajo de derribar a la alcaldesa antes de tiempo, pero el susodicho nunca quiso pronunciarse francamente y dejó que sus partidarios pusieran la cara lo que fue castigado por la ciudad no sólo derrotando al sí sino revocando directamente al hijo del mudo.

La experiencia del 2006


Pero como sea, Castañeda sigue creyendo que la estrategia del silencio y la invisibilidad es la que más le conviene. Por ello vale la pena retraer al presente la campaña que parece ser el modelo de todos sus actos. Cotejemos algunos datos:  el segundo lugar en la elección de 2006, lo ocupó el pastor Humberto Lay con 14.8%; el tercero Benedicto Jiménez por el APRA con 11.9%; el cuarto fue Gino Costa por Somos Perú con 8.5%; luego Martina Portocarrero por la UPP con 4.6%; el Partido Nacionalista con Gonzalo García con 4.2%; y Sí Cumple (fujimorismo), con Carmen Lozada 4 %. Otros cuatro candidatos quedaron en cifras irrelevantes, sin representación en el Consejo.

La lectura de Solidaridad nacional es que el silencio y el ninguneo funcionó dándoles casi la mitad de los votos y situándolos a una distancia de 33 puntos del segundo lugar. Pero la cuestión clave es saber si esto tiene pasibilidad de repetirse en el presente año. Hay varios elementos que podría indicar lo contrario:

(a)   De la alcaldía reciente, cuando muchos pensaban que había que acabar las obras iniciadas o que estas podrían ser interrumpidas por otro alcalde, a la situación actual, cuando las obras en desarrollo y las reformas son de otra administración y a Castañeda le cuesta identificarse con ellas, lo que podría hacer suponer que las amenaza;

(b)   La propia calidad de lo que está en juego en la elección ha variado con la idea de un plan para Lima y de reformas postergadas que han empezado a hacerse, que Castañeda no puede reconocer sin desdecirse de que su diferencia con la actual alcaldesa es de intensidad para hacer obras físicas, aunque sean aisladas unas de otras.    

(c)    La calidad de los contendientes. En su soberbia, el mudo está estimando que Susana es como Lay, y que se va mantener la ventaja que le indican las encuestas. Ve la votación entre un candidato hegemónico versus una lista de pequeños adversarios como los del 2006. Pero todo indica que está subestimando a la alcaldesa que pasó el 50% en la revocatoria.

(d)   El desgaste de su propia imagen. Ya para muchos Castañeda no habla porque no tiene nada que decir y cuándo lo hace pierde. Y son cada vez menos los que se creen lo del “silencio inteligente”. A pesar de la fanfarria de las encuestas, el mudo viene de dos derrotas catastróficas en las presidenciales y la revocatoria, por tanto eso de sentirse invencible es una tremenda exageración.

(e)   La complejización de la política en Lima. En el 2006, esta era la ciudad que había votado contra Humala y le había dado la victoria a Alan García. El 2010 esta fue una ciudad con alcaldesa de izquierda, que ganó una revocatoria que parecía perdida apelando a la amplitud democrática, en tanto Castañeda insiste en ser la expresión de una pequeña mafia, asociada con alcaldes reeleccionistas muchos de ellos corruptos.

En conclusión, los paseos del mudo en el Metropolitano, pueden parecer una manera de imponer su agenda a las elecciones y hacer de ellas lo que quiere. Falta ver si los limeños van a permitírselo.    

10.08.14

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Saludos desde Bruselas.

¿No hay comentarios? La explicación es que los artículos se publicaron pasadas las ocho de la noche hora de Lima. Por qué a esa hora sólo lo sabe Raúl, y como esta es su casa hay que respetarlo. Se puede únicamente especular; y eso no haré por respeto a Raúl de un lector agradecido.

Si mi opinión vale de algo, deseo matizar que se aprende mucho de los comentarios (yo lo hago), cierto que unos son más favorables que otros, mejor escritos, y que hay mala fe en algunos. Pero a conclusiones se llega por lo general para mejor. Se avanza en el debate.

Largo artículo. Luego de leerlo sospecho que Castañeda gana, para qué cambiar si haciendo nada le va bien. ¿Por qué la izquierda no es considerada una opción por los limeños?

Anónimo dijo...

Acaso los limeños (incluidos los provincianos que se creen "lemeños" y hasta intentan hablar como ellos) han perdido la brujula de la cordura y obnubilados por el morbo y la miasma que a toda hora destilan los medios mercenarios, en especial los noticieros que mas parecen una larga letania impiadosa de crimenes, asaltos, violaciones y suicidios y que a modo de un obituario televisivo solo se ocupan de lo peor de la naturaleza humana, ya no son capaces de distinguir entre la candidata honesta y el exalcalde probadamente corrupto.
Y las estrategias de campana pueden ser lo mas novedosas y creativas que el elector comun y corriente pueda imaginar, pero ninguna puede ocultar el pasado gangsteril del mudo castaneda, quien no tuvo mejor idea que coronar su carrera delictiva con el caso comunicori, donde a plena luz del dia se birlo la nada despreciable suma de VEINTE MILLONES de soles.
Pero eso no seria nada si se le vuelve a dar la oportunidad de manejar la ciudad, ahora esta hambriento, el dinero que mudo se tiro en silencio lo dilapido pagando a jueces y fiscales para que no lo investiguen, estan advertidos.
Si convencidos por el racismo ideologico que a diario publica la prensa derechista concentrada en contra de LA VILLARAN por, unicamente, ser de izquierda no votan por ella, estaran optando por el menos indicado, comportandose como borregos automatas, sin voluntad, ni pensamiento propio, ni menos libre albedrio. Que desgracia. Si o No

Anónimo dijo...

¿Finalmente de acobardó el miserable del Ambrosio? Ya era hora. Me alegro que Wiener lo derrotase, seguro debe estarse lamentando por allí.

Anónimo dijo...

Los impertinentes como el troll alditus u odla o ambrosio, sólos se van derrotando y saben como conforme se van mirando en el espejo y se les cae la ceta de tanto mentir y mentir, no se puede tapar el sol con un dedo emcubriendo todas las fechorias de sus ex defendidos el ex pp, el chinop rata y el tío cocaleca de comunicore que, además de mudo ahora es fantasma aparece en lugadres donde nadie lo ve porque son videitos editados y montados de años anteriores.

Anónimo dijo...

Lo que la gente quiere saber del ex pp sólo son verdades; pero lamentablemente todas las grandes verdades cda día le estallan más en la cara que ahorita se encuentra más desbocado que nunca porque la necesidad de Li es mayor que al que de daban como dosis en los meses antes que se conociera todas sus fechorias, grados y titulos bambas obtenidos por sus perros de chacra en azangaro.