sábado, mayo 30, 2015

Inepto

Para explicar los pasos confusos y contradictorios del gobierno de Humala, la derecha usa la expresión inepto, se trata de un presidente que no está preparado, que carece de liderazgo y que tiene reflejos de cuartel. Y esta parece ser toda la explicación a los problemas del país. La idea podría ser leída de la siguiente forma: para defender a las mineras, reprimir las protestas y traer de vuelta a Martín Belaúnde, que es lo que la derecha quiere y el gobierno intenta hacer, Ollanta Humala es demasiado torpe, por lo que necesitamos otro gobernante que sí sepa como hacerlo.

El concepto del inepto es también una crítica a la gente que votó por el actual presidente porque creyó en sus promesas de cambio, y a la izquierda que estuvo cerca del candidatura (entre ellos quién escribe), que no nos dimos cuenta de la falta de aptitud del comandante para aplicar el programa de los neoliberales que tanto denostaba. Lo dicen, por cierto, los que preferían a Keiko que en ningún terreno de la actividad humana ha demostrado cualidades de algún tipo, pero que si había proclamado que la Constitución de 1993, era el programa del fujimorismo, o sea que ellos gobiernan así no se encuentren en el poder.

No sorprende que Humala que hizo su plan de gobierno con unos y decidió gobernar con los que se habían opuesto al mismo, nos dé la imagen de un hombre inseguro, débil y carente de muñeca política. El tipo se sirvió de la izquierda, los movimientos sociales y el radicalismo social para llegar al poder. Pero no quiso ni siquiera intentar gobernar con ellos. Entonces se convirtió en el errático líder del modelo económico y político contra el que juró luchar con todas sus fuerzas. Y, obvio, empezó a aparecer como alguien que recién aprende las primeras letras.  

Algunas de las “ineptitudes” más notorias de Humala son las siguientes: (a) terminó retrocediendo en lo de Conga cuando se dio cuenta que no iba imponerse a sangre y fuego, como le había reclamado la derecha y sus medios, que es lo mismo que está pasando ahora con el caso Tía María, por tanto es un inepto para asegurar la expansión minera, contra la resistencia de la gente; (b) pensó en comprar los activos de Repsol (entre ellos la distribución del GLP, que hoy escasea y se encarece), modernizar la refinería de Talara, hacer el gaseoducto del sur y fortalecer Petroperú, y en todo se enredó, retrocedió y quedó bajo presión de la derecha antinacional; (c) lanzó media docena de “paquetes reactivadores”, dictados por las empresas y la tecnocracia, y no reactivó nada.      

Tremendo inepto haciendo lo que la derecha le exige. Por lo cual lo aplaudían en los primeros años, celebrando como habían logrado doblegarlo. Y ahora, detrás de la palabrita, deslizan el reclamo de un líder más fuerte para la etapa que se viene.

30.05.15


Una fuga loca

La captura de Martín Belaúnde Lossio sobre territorio boliviano confirma que el empresario se metió en un plan loco para tratar de eludir la extradición que ya le había sido decretada por el Poder Judicial altiplánico, y que realmente no tenía posibilidades de mantenerse clandestino en un país distinto al suyo, y sin un soporte material, ni siquiera de la magnitud del que tenía en la casa de sus familiares donde cumplía arresto domiciliario.

También ha quedado claro, por más que así le hayan hecho pensar a la gente los grandes medios, que ninguno de los dos gobiernos implicados en el caso estuvo tras la fuga (o el difícilmente creíble secuestro, del que habló Belaúnde desde donde se hallaba escondido). Pero el hecho es que tanto en Bolivia como en el Perú, las oposiciones de derecha denunciaron una complicidad entre Morales y Humala que tendría como sentido evitar que el procesado diga alguna cosa que pudiera comprometer a la pareja presidencial peruana con la que estuvo asociado.

Ya lo dijo Rosa María Palacios, al margen de lo que Martín Belaúnde tenga que aclarar sobre la Centralita o Antalsis, donde no se ve algún hecho que ligue con el gobierno, lo que inquieta a la llamada oposición es el supuesto de que el ahora capturado tiene datos reveladores sobre la financiación de la campaña electoral de 2006, que llevarían a lograr probar la injerencia venezolana en esos años. Un gobierno claramente proinversión y que recurre a los militares y a la represión contra los movimientos sociales, tendría un origen chavista. El gran descubrimiento.

Ciertamente que es este tema, y ningún otro, el que le ha otorgado un marcado cariz político a la captura de Belaúnde Lossio. Por eso existe la comisión que preside Marisol Pérez Tello, que es de lejos la más notoria del Congreso, por encima de las investigaciones sobre Orellana, Narcotráfico, Toledo o Alan García. La hipótesis que podemos hacer es que el prisionero que llegará Lima, lo hará muy peleado con sus antiguos amigos y los encarará políticamente por el brutal giro a la derecha de su gobierno, curiosamente esa misma opción que permitió una notoria calma entre el gobierno y la derecha, la mayor parte del período.

Si el caso Belaúnde Lossio fuera uno simple de corrupción, financiar un local para Álvarez o recibir alguna comisión (aún no detectada) por intervenir en la presentación de empresas amigas ante algunos gobiernos regionales, no tendría ninguna seguridad. Pero hay demasiadas fotos de Ollanta con Martín, o con Nadine del 2006, con el famoso polo rojo de “amor por el Perú”, que Humala tiró al tacho. Con imágenes de hace casi diez años se puede mantener viva la idea de que con la captura del Beni y la interrupción de una fuga sin destino, ahora quiénes están a medio camino de entrar en las investigaciones serán los miembros de la pareja presidencial. Habrá que ver qué es lo que sucede finalmente.     

29.05.15

jueves, mayo 28, 2015

Mamá por violación

Oficialmente, la violación, por más brutal que esta sea, es una fuente de creación de vida en el Perú. Así lo ha asumido el Congreso al mandar al archivo con los votos del fujimorismo y el PPC, la iniciativa ciudadana, respaldada por el Ministerio Público y el Poder Judicial, para despenalizar el aborto cuando las mujeres, entre ellas niñas y adolescentes han sufrido este tipo de violencia.

Una vez más, el país y algunos sectores políticos que llamamos neoliberales, revelan que son solo conservadores religiosos, oscurantistas, primarios, inquisidores, que pretenden convertirnos en una isla dentro de una época en que el mundo se abre a la libertad y el derecho a decidir más allá de lo puramente económico.  

Como se ha dicho otras veces, toda la idea que hay detrás de la persecución del aborto, de todo aborto, incluido el terapéutico, es que el cuerpo de la mujer no le pertenece. Los mismos que creen que el Estado no debe interferir nuestros negocios, ni siquiera cuando afectan la vida de otros, creen a su vez, que una mujer no tiene derecho a decidir los hijos que tendrá, y más aún ni siquiera de eliminar las consecuencias de un acto forzado.

La idea no puede ser más penosa: entender el cuerpo femenino como un receptáculo y la materia que germina a su interior como independiente de la persona que le está dando la vida. Entonces la mujer debe aguantar. Al margen de cuánto este hecho altere sus planes de vida o su propio desarrollo como persona. Nada más triste que una niña-madre, violada por un pariente inmediato y que antes de desarrollar su cuerpo tendrá que cargar con un embarazo y con la vida de un nuevo ser cuando ella misma debía haber sido cuidada para que alcance su maduración adulta.

El señor Eguren está convirtiéndose en un digno representante de la hipocresía dominante en el Congreso: amigo de las mineras y de los estados de emergencia anticipados, enemigo de la unión civil gay, indiferente al dolor de las violadas que sólo reclamaban su derecho a decidir. Junto a él se mueven el pastor Rosas, la prominera Cecilia Chacón (que huye de Cajamarca), el policía Octavio Salazar y el congresista especial Díaz Dios. Juntos a ellos el ex Perú Posible, Mariano Portugal, mientras se abstenía el admirador de Hitler, Rubén Condori, y votaba solitariamente en contra la congresista Verónika Mendoza.

Esta es la mayoría de Eguren. La que hace pensar en los grados de medievalismo a los que podemos retroceder a partir del 2016. Como van las cosas cada ley que involucre las libertades personales será consultada con Cipriani y con el ala derecha de la Iglesia Evangélica. Entretanto le han tirado un portazo en la cara a las mujeres peruanas. Y el Perú seguirá siendo una sociedad de hipocresías en la que la gente con dinero aborta sin que nadie se entere. ¿Y los demás?, que hagan lo que puedan.

28.05.15

miércoles, mayo 27, 2015

Régimen empresarial-militar

Algo está cambiando en el país de estos días. La última norma que desplaza militares para ocuparse ya no solo de Cocachacra , sino de siete departamentos que han tenido que ver con la convocatoria al paro macroregional del sur (incluido Cajamarca), refleja que ya no hay diferencia de perspectiva entre el alcalde San Juan de Lurigancho (donde se ha declarado el estado de emergencia a pedido), Mauricio Diez Canseco y el presidente Humala. Militares para resolver los problemas de orden y seguridad, así como nuevas minas para enderezar la situación económica.

El lunes murió un trabajador minero (no un antiminero) en Marcona, atendiendo a la nueva directiva del ministro Pérez Guadalupe para usar “racionalmente” las armas letales de la policía. Mientras en Islay, las patrullas nocturnas van de casa en casa deteniendo a reales o supuestos violentistas, en un clima de terror, propio de situaciones de dictadura. Así como decían que los “antimineros” habían expulsado algunas personas de la zona de conflicto por manifestarse a favor de la mina, ahora los policías están presionando para que se vayan los periodistas para que nadie vea lo que pasa y están queriendo llevarse los casos judiciales a Lima para presionar por el resultado.

Como hizo en el 2012, Humala ha girado a la represión a ver si puede recuperar el espacio perdido. Para eso siempre necesita un ministro que lo convenza que ese es el camino y que en este caso es el de Justicia. A su lado, Cateriano y Pérez Guadalupe, parecen haberse tapado la nariz y estar a la espera de que funcione la opción represiva. El presidente y el primer ministro que hicieron un monumental ridículo rogándole a la Southern que diera algún tipo de solución a la crisis, que sólo agravó los problemas, están capitulando ahora al militarismo que está ocupando un espacio en la política que no le corresponde.

El giro de los acontecimientos está tomando un tono que anuncia peligros en el horizonte. Sobre todo porque el gobierno no sólo está enfrentando movimientos sociales desafiantes y cada vez más duros, sino porque a su vez está acosado por la derecha política que, con la fuga de Martín Belaúnde en Bolivia, ha reforzado su mirada de que aquí lo que hará caer a Humala es que se llegue a saber si hubo fondos chavistas en la campaña del 2006. También para contrarrestar este flanco, que Humala no puede manejar políticamente (en realidad no maneja políticamente ninguna cosa), es que se acentúa la lucha por mostrarle a los empresarios mineros y a la Confiep, que el gobierno todavía funciona.

La sombra de un cambio de régimen hacia un modelo de alianza empresarial-militar y de democracia aún más restringida que la que ha habido por casi 15 años, flota sobre todos nosotros. La veíamos venir con algunas de las candidaturas del próximo año, pero la desesperación de Humala por sobrevivir puede llevarnos al choque antes de tiempo.

27.05.15

martes, mayo 26, 2015

Gobierno en emergencia

En diciembre de 2011, Humala había fracasado en su intento de desactivar el conflicto de Conga, utilizando la “suspensión” anunciada por Newmont, a pedido del gobierno que no había hecho sino exasperar la protesta cajamarquina, entonces su ministro del Interior, Oscar Valdés le sopló al oído que con el estado de emergencia se pararía en seco al movimiento y se impondría la autoridad del gobierno, pero para eso había que sacar a Lerner y a los ministros izquierdistas que se opondrían sin duda a esta decisión.

Así fue, enviaron al premier y a varios ministros a negociar con las organizaciones, mientras el presidente enlazado con Valdés boicoteaba cualquier posibilidad de acuerdo. Frustrado el intento, Lerner y la mitad de sus ministros renunciaron, mientras Valdés se convertía en el premier del estado de emergencia que acumuló en seis meses una docena de muertos en Conga, Espinar, Piura, y que no pudo impedir que la resistencia cajamarquina quebrara la emergencia y volviese a tomar las calles. Al final el primer ministro calló y su sucesor dejó la Conga en el aire hasta el día de hoy.

Ahora parece que Humala recorre nuevamente el mismo camino que lo hizo fracasar en la coyuntura del 2011-2012. Y para suplir a Valdés tiene una combinación de Cateriano con Adrianzén que incurren en la misma elementalidad de su antecedente de creer que la gente que ha pasado por lo que pasado, puede ser sometida a la paz de los cuarteles y así imponer la mina. Para esto además son siniestramente tramposos, como que ellos mataron de un tiro a un campesino que participaba de la lucha, lo que desató la violencia contra la comisaría, y no como lo cuentan: que al campesino lo mataron sus compañeros y que el ataque a los policías fue planeado.

A esa mentira Pérez Guadalupe le agregó además historias propias: que no era una bala sino una piedra lo que alcanzó al agricultor (la necropsia probó que era arma de fuego), que la bala no era del calibre de la Policía (cuando los únicos que dispararon fueron los uniformados). No olvidar que un día antes el ministro del Interior contradijo sus propias declaraciones al inicio del conflicto, de que la Policía no usaba armas letales ni disparaba sobre los manifestantes, para aseverar que sí lo hacían pero de manera “racional”. Pues bien, alguien vio razonable provocar con un nuevo muerto y forzar el estado de emergencia.

Ahora Humala va a estar pendiente de una sola provincia. Porque si la emergencia, que no es sino la dictadura dentro de la democracia, es desbordada y quebrada como ya pasó hace algunos años, el costo será altísimo. Entretanto los de la Southern dirán que ellos estaban de “pausa”, mientras el gobierno se agarraba a tiros con un pueblo al que en el 2011, le pidió su voto para que no hubiera Tía María. Qué ironía.

26.05.15