miércoles, enero 28, 2015

Corte del Callao, ¿cuándo no?

Dos de las cuatro nulidades para no pagar, que se han expedido desde 2011, contra las decisiones de jueces de primera instancia en el caso del capitán Mimbela, fueron dictadas siendo presidente de la Corte del Callao, el juez Jorge Castañeda. Esto no impidió que el caballero en mención se comprometiera a terminar con una situación claramente irregular y asegurara que influiría para que la sala civil vote finalmente zanjando el problema, y que con la misma cara declarara luego no haber tenido éxito.

Ahora tenemos nuevos presidente de la Corte y renovado compromiso para que este caso vergonzoso de sometimiento de la justicia a los intereses de la Pesquera Hayduck, acabe de una vez y se cumpla el mandato inapelable de la Suprema. Pero la noticia con la que arranca el año, es que la sal ha sido completamente recompuesta en perjuicio del litigante, como si quisieran anunciar anticipadamente que se viene la quinta nulidad.

Así, la nueva sala civil permanente que verá el caso, estará integrada por la presidenta, Huamaní Llamas, que a fin del 2014, perdió la oportunidad de resolver en un asunto donde solo se necesitan las firmas que ratifican lo establecido en la primera instancia; la jueza superior Estrella Cama, que tiene una querella pendiente con el reclamante de cuando dirigía la Oficina de Control en el Callao; y el juez Castañeda Serrano, que viene de presidir la corte a tercer vocal de la sala permanente.

Este personaje, sin embargo, va a tener que mostrar ahora si su “comprensión” hacia los reclamos del capitán Mimbela, eran legítimos, o si se arma una nueva coalición por la quinta nulidad y nunca terminar el caso. Según versiones de la Corte, Castañeda habría pedido directamente poder avocarse a una causa que no era suya y en la que tuvo serios desacuerdos con varios litigantes, por una clara posición pro grandes empresas.

El buen Mimbela que ya superó a Kafka en inverosimilitud de su historia judicial, obviamente está sintiendo que le están organizando una trampa de esas que sólo ocurren en el Callao, donde todos los jueces y juezas se conocen y se sabe de qué pie cojean. Para  resolver que el capitán tiene derecho al pago por los costos producidos en 15 años de disputa judicial, la Suprema ya emitió una resolución inapelable, y para saber cuánto es el monto, la primera instancia ya lo resolvió cuatro veces.

¿Cómo interpretar esa terquedad de la segunda instancia de postergar y postergar el final de la disputa? Dejamos a los lectores tratar de hallar una respuesta a ese misterio. Mientras tanto Mimbela seguirá batallando hasta que se haga justicia.    

28.01.15

martes, enero 27, 2015

Apareció el señor Khoury


¿Ustedes creen que el señor Khoury, que ejerce esporádicamente la contraloría de la república, ya tenía chequeados los contratos dizque que irregulares que Belaúnde Lossio habría estado promoviendo desde 2004, con empresas con las que “presuntamente” estaría vinculado, y que por eso apareció en el Congreso dando cifras que luego congresistas y periodistas están repitiendo como si ya se hubiera aclarado el perjuicio causado al Estado?

Bueno, si le cree a Khoury por el título que lleva, debería ante todo pedir explicaciones a este señor, la relación de informes y denuncias sobre el caso Ancash, que estalló en su cara y que a lo que motivó es a que el alto funcionario cambiara los informes iniciales declarándolos provisionales, y se tomara varias semanas para hacer otros. A Ramos y Peláez los acusan de haber interferido investigaciones sobre este asunto, y Khoury, ¿dónde estaba?

En ninguna parte, salvo en los largos viajes de amplia comitiva que realiza casi todos los meses. No vio Ancash, no vio el supuesto lobby en los gobiernos regionales y se tomó meses para hacer el informe sobre Belaúnde Lossio que presentó hace unos días. Todo puro parche y sin la más elemental autonomía para proponer criterios propios. Khoury es como un vocero de la gran concentración y por eso sobrevive a lo que no hace.

Ahora, por ejemplo, ha asumido que todo lo hecho por un grupo de ocho empresas, que ya eran mencionadas por la prensa, desde hace 11 años, se debe a MBL, aún cuando no existan documentos que acrediten una relación tan dilatada. Claro, a partir de un método tan poco prolijo como es imputar que todo negocio de las empresas indicadas, durante tres gobiernos, tiene que ver con el supuesto lobista, que a su vez sería organizador de campaña el 2006, fundador de La Primera (segunda etapa) en 2007,  asesor de prensa de gobiernos regionales, etc.

Para Khoury explicar esto equivale a sumar contratos, no se si buenos o malos, de las empresas amigas y concluir que se movieron 3 mil millones de soles. A lo que le imputa un perjuicio de  200 millones cuyo origen no ha sido aclarado. El hecho es que el Contralor volvió a ganársela en su estilo: salir tarde, dar números y hablar de delitos, con grandes titulares.

¿Puede ser tomado en serio un señor así que cambia informes, o tiene dictámenes a favor  y en contra de alguna denuncia, que denuncia hechos que no denunció cuando debía, que mantiene la fórmula ambigua de “presuntamente vinculados”, porque no puede decir nada categórico?, ¿qué es este caballero?, ¿un centro de lucha contra la corrupción o un mandadero que espera que lo llamen para decir cualquier cosa? 

27.01.15

lunes, enero 26, 2015

Estar enfermo y no rendirse

Testimonio personal de Raúl Wiener

En noviembre del 2005, y casi en forma simultánea, mi hija Gabriela, se enteró en Barcelona que  estaba embarazada y que a miles de kilómetros, a su padre, o sea a mí,  se le había detectado un cáncer al colon del que tenía que ser operado. A finales de 2014, con Gabriela en Lima, supimos tas una reunión de familia, que mi segunda hija , Elisa, esperaba un bebé, el primer varoncito después de sumadas tres hijas mujeres y una nieta.

El primer día de enero de 2015, fui internado de emergencia en la Clínica de Oncosalud, bajo la supervisión del Dr. Carlos Vallejos, ante un cuadro de neumonía que había filtrado sobre mis débiles defensas, y pasado al área de cuidados intensivos. Nunca percibí tan cercanamente mi vida como un sistemático desafío al riesgo de la muerte por graves enfermedades. El hecho es que estoy saliendo de esa crisis como si fuera un compromiso secreto con mi nuevo nieto.

Esta vez no me da ganas de hablar de mi papel como periodista y actor político, sino simplemente de haber logrado un tiempo adicional y que pueda contar como ha sido eso. Tal vez sea un asunto menos personal de lo que parece y logre interés entre mis lectores y amigos. Vamos.

Resistencia precoz

La idea de que llevo diez años perseguido por el cáncer y he debido aguantar tres intervenciones mayores para salvar las amenazas (colon, riñón izquierdo e hígado), interroga si antes de ello tenía algún tipo de perfil que me predispusiera para un plan de enfermedades crónicas después de los 50 años. Nada, por supuesto, adelanta el futuro: no he sido fumador, bebedor, consumidor de drogas o demasiado desordenado con una vida en cuyo centro estaba mi empeño por tomar parte del debate nacional.

Sin embargo, muy pocos saben que mi peso al nacer fue de 5 kilos y algo más, y que mi pobre madre a pesar de sus esfuerzos no pudo arrojarme fuera con la ayuda de la comadrona que la asistía para el parto. Así que mi vida comenzó con media cabeza fuera del útero y otra mitad todavía dentro, y con mi padre partiendo como loco por las calles en busca del médico de la familia para que completara la faena con instrumentos que no tenía la empírica que se quedó cuidando a mi madre. 

Mi padre llegó a tiempo con el doctor Benítez al lado, y unos enormes fierros con los que se hacía la operación de fórceps, para terminar de sacar al nonato que por la razón que fuera no terminaba de nacer. Claro, este es un comienzo de película del que supe años después a través de los diarios que mi padre guardó de los primeros acontecimientos de mi vida. Por ahí supe además que atravesé por todas las enfermedades de la infancia, sin ahorrarme una sola, y que a los cinco años me diagnosticaron meningitis en la Asistencia Publica de Lima, luego de marcar el termómetro con 43 grados de fiebre.

Por ahí también pudo fallar el diagnóstico, pero felizmente los médicos del Hospital del Niño opinaron de otra manera y me trataron como si lo que tenía eran fiebres altas simples, y me salvaron la vida.

2004-2012

Era un viernes por la noche cuando recibí la llamada de mi hermano Hugo que en poquísimas palabras me anunció que le habían detectado un cáncer al colon, en un examen  de rutina y que se operaba el día siguiente. Había querido ahorrarnos la tensión de sentir al cáncer dentro de la familia. Efectivamente sentí esa situación con la misma rabia y ansiedad con la que mi padre hubiera encarado una noticia de este tipo.

Pero Hugo se recuperó. Sufrió, pero salió adelante. Lo que fue importante para envalentonarme el año siguiente cuando el diagnóstico fue mío. Creía que superaría también el reto y lo logré. El problema es que el cáncer persigue a ciertas presas más de la cuenta. El del año 2012, que me afectó las vías urinarias altas y un riñón, fue mucho más grave que el de siete años atrás. Eso lo supe con el tiempo lo que ayudó a mantenerme dentro de grados de optimismo superiores a lo que merecía la misma situación.

Pero así fue: he hecho dos años de quimioterapia y he tenido mejoras sorprendentes que médicamente se han considerado como excepcionales. Pero el capítulo del 2012 no había concluido y el año pasado, después de buscar el origen de una cadena diaria de fiebres que me afectaron durante meses, se descubrió que la causa de fondo era el crecimiento de dos grandes tumores en el hígado, que eran una reactivación de la metástasis original.

Ahora estoy en  el tratamiento de este tercer desafío oncológico, que ya ha pasado la etapa para eliminar los tumores más grandes, y que resta ahora la limpieza a fondo para que el mal no renazca. Pero esta lucha en un contexto de debilidad corporal es difícil. Y abre la opción para infecciones  oportunistas. La batalla que acabó de librar con  la neumonía es una de ellas. Permanecer  solo varios días, con desconexiones con la realidad, el día, la hora, las prioridades, es una experiencia de la que se regresa lentamente.

Canceroso: aprendiendo a vivir con ello

Ya me di cuenta que voy a vivir con el cáncer el resto de mi vida.  Eso no es sólo una preparación para etapas difíciles y para no ceder en ciertas prevenciones. Pero sobre todo creo que es un tema de actitud hacia la vida. El cáncer como cualquier otra enfermedad crónica, no nos impide alcanzar nuestras metas si las proponemos en forma ordenada y metódica.

Yo tengo aún mucho por escribir antes de irme de este mundo. Esa ya es una motivación suficiente para las prioridades futuras. Y así como pude esperar que finalmente me sacaran de entre las piernas de mi madre para empezar mi recorrido por el mundo, así igual vuelvo a comenzar este 2015 y no sé hasta donde podré seguir haciéndolo.  

25-01.15

Publicado en Hildebrandt en sus Trece

Esta noche nadie es pulpín


Cualquiera sea el plan del presidente Humala, si existe algún plan, ya sea juntas votos a la manera de la elección  de la elección para la última directiva del Congreso, para ver si ratifica su alicaída ley Pulpín, o dejar que las cosas  pasen de manera que se diga que hizo lo que estaba a su alcance, la verdad es que la sola convocatoria al pleno es una confesión de derrota y del inmenso poder surgido de las marchas de los jóvenes.

Lo que está por verse es con qué cara y con qué ánimo asume el gobierno esta dura derrota. Imaginemos que pudiera forzar una mayoría casi imposible, se crearía una situación peor aún que perder simple y llanamente. El partido nacionalista podría quebrarse una vez más, y sus aliados circunstanciales convertirse en picadillo en una coyuntura prelectoral. ¿Y todo para qué? Ya los gremios empresariales retrocedieron en el tema. Y no hay fuerza política importante dispuesta a chocar con la juventud enardecida.

Si el gobierno reacciona con grandeza y encabeza el pedido de derogatoria, puede salir menos magullado, aunque en este caso haya habido que esperar a la quinta marcha para que sea la vencida. Si Humala se pica y quiere enseñarle a la juventud que el recorte de derechos puede ser por su bien, irá directo al suicidio político. Ciertos rasgos del carácter del presidente advierten que esta podría ser la actitud final del presidente militar que no entiende de política.

En el 2013, la repartija de cargos públicos de primer nivel, fue derrotada en las calles. En el 2012, fracasó Conga. O sea Humala ya debería haber aprendido, que si imaginó alguna vez la votación del 2011 como un cheque en blanco para hacer lo que le parezca, el crédito se le agotó y su autoridad ahora depende más de Urresti que de las garantías democráticas vigentes. Cierto, todavía se oyen expresiones que dicen que el elegido fue Humala y no otros, a los que se puede maltratar y dejar por el camino como a Sergio Tejada y Marisol Espinoza.

Esa soberbia alimentó el “gobierno del MEF”, del que habla Tejada, para marcar que el distanciamiento con la gente del partido no ocurrió en el aire y que no es casual que el episodio más grave de las sucesivas crisis del gobierno, derive de una decisión elaborada por el MEF y asumida por Humala como si el fuera el creador intelectual.

Esta noche la ley Pulpín debe quedar borrada del mapa. Eso es lo que espera tres cuartas partes del país.

26.01.15

domingo, enero 25, 2015

Uchuraccay


El martes 25 de enero hablamos por última vez y yo le pregunté si ya tenían los pasajes comprados para regresar a Lima. Me había dicho que no habían tenido suerte en conseguir algo nuevo y que el poquísimo dinero que llevaban se estaba acabando. Pero esa tarde la conversación fue muy diferente. Hablaba entusiasmado con lo que iba a hacer pero que no me podía detallar telefónicamente, y ya no le importaba hacerlo con los bolsillos vacíos.

Jorge Luis Mendívil era un periodista inquieto, con ansias de descubrir algo por sí mismo, no como esos “investigadores” actuales, que se conforman con resumir un parte policial o declaraciones de “colaboradores eficaces” ante los fiscales, entregadas por los propios organismos estatales. Mendívil y sus compañeros desconfiaban de la versión del Ejército y apenas Luis Morales les entregó algunas pistas de lo que estaba pasando en las alturas de Iquicha, no dudaron en armar una expedición para comprobar la otra cara de la guerra interna.

 Willy Retto era el fotógrafo, le llevaba varios años de experiencia al joven reportero y tenía ya una pequeña leyenda en torno suyo, por la forma como cubrió un intento de asesinato en el Penal de El Sexto, contra el ministro de Justicia, por parte de un interno con un cuchillo. A Willy no le fallaba el pulso y el sentido de la foto, como a Jorge Luis lo movía su inquietud por destapar los secretos militares de la época. Los dos eran el equipo de El Observador que habíamos trasladado a Ayacucho reconociendo que este departamento se había convertido en el centro de una guerra que el resto del país aún no comprendía.

De los otros, conocía a De La Pinella, alto, con risa de niño y marcado por las inquietudes del Diario De Marka, vocero de la izquierda.  Y sólo tenía referencias respecto a los oros. No tengo idea de cómo lograron hacer una comunidad entre todos ellos, siendo de medios competitivos y bajo las sombras de una situación que se iba deteriorando cada día.

Pero los mártires de Uchuraccay son 32 años después de la tragedia, como si fueran uno solo. Ocho hombres de tres medios diferentes fusionados por el poder de imantación que genera la posibilidad de una buena noticia. Al final la noticia fueron ellos mismos, asesinados, con una brutalidad incomprensible, por comuneros cargados de miedo a los que alentaron a eliminar a todos los que no fueran militares. 

La comisión Vargas Llosa que funcionó después de la tragedia concluyó que todo fue un gran equívoco cultural, que llevó a confundir cámaras con armas y periodistas con terrucos. Meses después, desde el más allá, Willy Reto aclararía que no hubo confusión, sino una condena de muerte aplicada rigurosamente. Que después, los uchuracaínos fueran diezmados por militares y senderistas es un hecho histórico irrebatible, que no cambia el hecho de que esta historia de sangre tenía una finalidad nunca negada: sacar la prensa del campo. Como que lo lograron.

25.01.15