domingo, agosto 02, 2015

Selfie de 28 de julio

Los ministros auto-registrándose fotográficamente, no sé si para la historia o el álbum familiar, a las espaldas del presidente que intentaba reforzar algunos puntos de su mensaje horas antes en el Congreso, han sido comentados como el chiste de fiestas patrias. Después de un secazo discurso de Humala ante una supuesta oposición paralizada, que amenazaba con una segunda vuelta en las escaleras de Palacio de Gobierno, los ministros y ministras, se desbandaron como si fuera su último día de Colegio.

Un hecho sorprendente teniendo además en cuenta que la idea de este gobierno durante cuatro años ha sido que -salvo excepciones específicas-, los ministros nunca aparecieron en contradicción o si quiera con iniciativa ante el presidente . Mucho menos se hubiera creído que la pasión por el selfie de alguno de ellos se convirtiera en un desacato al poder presidencial. No sé si habrán disculpas, llamados de atención o reacomodos, o si la palomillada quedará para el recuerdo sin responsables.

Una explicación que se ensaya, es que los meses anteriores fueron muy tensos y los del fajín entraron en un stress muy fuerte, que se desahogó de cualquier forma. A mí lo que me hace pensar es que la autoridad de Humala hacia sus segundos era a la vez vertical y se resolvía en formas traicioneras. Lo de la escalera de Palacio se puede medir como un pequeño desorden que se contagió de uno a otros. Políticamente significa que esos ministros son tan solo técnicos rentados, que finalmente han terminado de hacerse notar de la manera más ridícula.

Los ministros que tuvieron que dar el visto bueno a las cifras de todo tipo : montos de inversión, locales construidos, carreteras, etc., sin el detalle siquiera de mostrar como han evolucionado esos indicadores año a año. La verdad es que cumplieron con el presidente y después de mirar “su obra”, habrán percibido que no están haciendo sino una administración de recursos, con prioridad al gasto social, pero no está proyectando un país diferente, un objetivo integral para un número significativo de años.

Eso, parece que los llena de risa, y por eso la catarata de selfies, que puede querer decir varias cosas: yo estuve aquí, había gente que creí que teníamos un programa, finalmente que me importan Ollanta y Nadine si ellos armaron este despelote. Parece mentira que pueda existir país del mundo donde los ministros se van por un lado y la llamada pareja presidencial por otro. Queriendo los segundos hacernos creer que tienen algo serio en las manos, mientras los otros se matan de risa.

El selfie ministerial de la tarde del 28 de julio, puede tomarse inocentemente, como que así pasó y ya fue. Pero también, podría ser, que en una fecha donde todo estaba calculado, a algunos se le quebraron los nervios y fastidiaron el discurso y la portátil del presidente.      

01.07.15
www.rwiener.blogspot.com

El segundo disciurso de Humala

El inesperado discurso de Ollanta Humala, en la Avenida Brasil, haciendo de preámbulo al desfile militar, me hace pensar dos cosas (a) que en lo que queda de su gobierno, el presidente robará ocasiones para seguir la polémica que sólo él cree que existe, entre la inclusión social y sus programas, versus los politiqueros que no tienen propuestas; (b) que en vez de ser el “último discurso” de un gobierno de salida el de fiestas patrias inaugura una especie de nuevo tipo de pelea cuyos alcances veremos en los siguientes meses.

De acuerdo a la vieja usanza, después del recio apanado político-periodístico contra Nadine, podría haberse esperado que la presentación presidencial, recogiera algo del tono de los meses anteriores, como en 1990 le hicieron el vacío a Alan García o en el 2000 cuando Anel Townsend colocó una canasta vacía en el centro del hemiciclo para simbolizar el hambre bajo Fujimori. Pero lo que vimos fue a una oposición super-educada, dispuesta a seguir el rollo del recuento de obras, como si eso fuera el centro del debate nacional.

Tampoco Humala levantó la pierna o subió el tema de voz sobre ningún asunto. Como si lo que tuviera al frente fuera una oposición dócil y adaptada como la de los primeros años. Había desaparecido el defensor de Nadine, y sus críticos. ¿Por qué? Presumo que porque cada uno no quería aparecer rompiendo palitos. Nueva Mesa Directiva, sí, ¿pero cómo se manejará un escenario. Cabe recordar que Antero Flores fue presidente de “oposición” 2005-2006, tan sólo para bajar el nivel de las aguas y aparecer como un gran apaciguador, casi en provecho exclusivo de su propia imagen.

¿Será para eso que han pasado las cosas que hemos visto en estos meses? Me imagino a la señora Condori inflando pecho luego de conseguir con votos fujimoristas llegar a la primera vicepresidencia del Congreso, donde, según dice, sus compañeros jamás la habrían promovido. El empobrecimiento de la política nacional, la certeza de que todos son números transables en una negociación y que los cargos se consiguen con presión.

En fin, volviendo al principio, Humala ha inventado para él la condición de “segundo libertador”. Ya que según dice el colonialismo actual se expresa en las desigualdades y el olvido de mucha gente. Así que Cunamás, Samu, Beca 18, Pensión 65, se han convertido en el camino para reducir las diferencias sociales. Puede que muchas personas beneficiarias de esos programas, se sientan agradecidas y mejoradas por lo que el gobierno les ofrece. Pero dudo que alguno de ellos suponga que esta es una ruta hacia una igualdad social, sólida e irreversible.

Pero qué le vamos a hacer si el presidente ha cubierto de tecnócratas el Estado para que avancen sus programas. Estoy seguro que de esto oiremos bastante los siguientes meses.

29.07.15

jueves, julio 30, 2015

Cambio versus continuismo, ¿nada más?

Leía a un dirigente de la izquierda analizar la situación política y planteando como disyuntiva de 2016, el continuismo de derecha, incluido Humala (precisión suya), y el cambio que encarnaría la izquierda, para lo cual tendríamos que unirnos para ganarles las elecciones. Me puse a pensar si no era un resumen demasiado simple, y al mismo tiempo me di cuenta que a pesar de que otros no lo cuentan así, en el fondo hacen el mismo razonamiento: neoliberalismo desde Fujimori y nueva elección con más de lo mismo.

La primera pregunta que queda en el aire, es si el paso del régimen re-reeleccionista y claramente autoritario de Fujimori, al gobierno provisional de Paniagua y a los primeros meses de Toledo, era solamente una forma de seguir adelante con el neoliberalismo y su marco la Constitución de 1993, o tuvo un significado más profundo, que de alguna manera nos advierte de lo que se jugará el próximo año. Para algunos, es verdad, la rebelión de Toledo contra la primera vuelta del 2000 y los Cuatro Suyos, fueron casi nada, y las cosas se resolvieron por el azar de la Pinchi Pinchi y el video de Kuori Montesinos, que Iberico quisiera ahora que nunca hubiera existido.

Pero lo que ocurrió el 2000 fue una victoria popular democrática, que nadie anticipó ni preparó, que desmontó una parte importante del sistema político imperante. Desde entonces en el Perú se cruzan líneas autoritarias y democráticas, demandas de cambio y miedos al cambio, y en lo que parecía que se había establecido un límite: ni una vuelta atrás con el fujimorismo, como se evidenció en forma nítida en la elección de 2011.

En quince años post dictadura, y sobre todo, en los cinco últimos, la corriente del viejo régimen ha ido recuperando terreno poco a poco, las resistencias han bajado y se ha ido convirtiendo en “más natural”, que tipos que tuvieron papeles destacados en alguno de los episodios que llevaron a su desmontamiento, luego se hayan ido sintiendo cada vez más próximos a un fujimorismo que dizque que se ha convertido ya en una fuerza democrática, y que partidos políticos hayan seguido aún con más fuerza ese camino. La reciente alianza fujiapropepecista, para la mesa del Congreso y que está reflejada en el funcionamiento de la llamada Comisión Belaúnde Lossio, demuestra qué clase de maquinaria se está armando para el siguiente período.

Estamos a punto de dar una vuelta en redondo en la historia, para regresar a un pasado que tiene que ver con la economía y la política, pero también con la ética y la limpieza en el ejercicio del poder. Entonces el dilema es más complejo que el de los procesos anteriores, porque ahora sí las mafias, las corrientes conservadoras y los neoliberales de diversos matices, se están colocando frente a nosotros, para encarnar un cambio al revés. Esta será una gran responsabilidad de Humala, pero también de los que no logren captar lo que está realmente en disputa.

28.07.15

Humala sin nada nuevo que ofrecer, ignorando la crisis política

Antes del discurso de 28 de julio, todavía quedaban ilusos que aseguraban que Humala utilizaría la tribuna para mostrar medidas que podían despertar algún entusiasmo social. La más mencionada la del salario mínimo, que hubiera podido tomarse como un gesto hacia el movimiento sindical. Pero no. El esquema de lo que fue a decir el presidente era básicamente el mismo de otros años, como si ni siquiera fuera consciente que tenía que transmitir entre otras cosas un plan de retiro y transición del poder hasta julio 2016.

Humala debe haber dicho a sus más cercanos que lo que él quería era el más detallado recuento numérico: dinero invertido, kilómetros construidos, colegios y hospitales que ya se vienen, oferta de viviendas, etc. Cada ministro le dio su lista, pero ninguno de ellos podía encajar sus inversiones dentro de un plan global. En el extremo, el presidente dijo que habían cumplido la “hoja de ruta”, y que habían sobrepasado sus propuestas, lo que en buena cuenta quería responsabilizar al famoso documento de la forma tecnocrática cómo se ha desenvuelto este gobierno y que agregarle más inversiones era algo así como mejorarlo cuantitativamente.

Pero claro, los mensajes de fondo de este 28, apuntan a las siguientes conclusiones: (a) que mientras sus adversarios han estado rebuscando las carteras, los chocolates y los espacios de playa en los que Nadine pasa el verano con sus hijos, el gobierno ha estado “full chamba”, superándose a sí mismo, como un constructor y gestor público, que está convencido que los problemas del Perú se miden en inversión y cemento, y que no hay relaciones sociales que reformar y poder que distribuir hacia las mayorías.

(b) que cuando las encuestas le dan al presidente guarismos que van de 15 a 10%, la verdad de la calle es que una masa “espontánea” llena la plaza de armas (que normalmente está restringida) y se llena el patio de Palacio, además durante todo el discurso oímos gritos y aplausos, como si todavía hubiera espacio para declarar el comienzo de una nueva era.

Notoriamente los problemas de desaceleración económica (que se agravan ahora con la crisis china), inseguridad ciudadana, libertades políticas que se han estado moviendo antes del discurso, han quedado sin respuestas del presidente. Tampoco aludió a la crisis de Tía María, como si se hubiera olvidado del tema. El gobernante seguro estaba convencido que había sorprendido a su pobre oposición que venía de ganarle la mesa directiva del Congreso y que los tiene contra las cuerdas con el asunto de Nadine y la presión de prensa.

Si cree que la ofensiva amainará, puede estarse equivocando de medio a medio. Y si imagina que el pueblo habrá despertado de su letargo y dado cuenta de las muchas cosas que el gobierno está haciendo por ellos, también va a errar, porque los beneficiarios de este gobierno, que los hay, no se van a movilizar más que cuando los traigan como portátil y eso no va a ser posible los próximos meses, salvo una crisis brutal que ahora no se vislumbra.         

29.07.15

lunes, julio 27, 2015

Los conversos

La política peruana registrará el día 26 de julio de 2015, no solo porque le quitaron  la mesa directiva al oficialismo, que empezó con 47 congresistas y pronto tendrá menos de 30, sino porque esta fecha simbolizará de aquí en adelante el momento del pase con todo su equipaje al fujimorismo de dos políticos que pretendieron ser de derecha y a la vez enemigos de la corrupción de los 90.

Iberico, radical universitario, pro Ivcher cuando la pelea con Fujimori y Montesinos, pro Acuña-PPK en el 2011, preside ahora el Congreso, y su caso pudiera fácilmente calificarse como el del oportunista que se acomoda donde está el dinero y el poder. Pero ahora se pasó de la raya convirtiéndose desde el hombre del video Kuori-Montesinos, que precipitó la crisis final de la dictadura, en el que ha puesto a los herederos del régimen más corrupto de la historia a un paso de su regreso al poder.

Su justificación es que se trata de una alianza política. Pero para los fujimoristas puede efectivamente ser, al tomar indirectamente el Congreso, y avanzar a la completa naturalización de que el régimen que los peruanos echaron con su lucha sea ahora el favorito mirando el 2016. Iberico ha borrado con los codos su papel del año 2000. De aquí en adelante, toda la historia de Olivera, Iberico y los videos, se  ha desvalorizado, cuando menos en el papel de sus actores principales, que han quedado mucho más como amantes del poder, que como capaces de mantener una línea de principios a lo largo del tiempo.

Pero, no por casualidad, en el mismo día en que Iberico eliminaba su único antecedente que valía la pena, su partner Fernando Rospigliosi alimentaba el fuego de la nueva correlación, reclamando contra la “guerra sucia”, que vienen sufriendo dos personajes y que son lo únicos a los que le cae con palo por no poder explicar como financian su alto nivel de vida. Después de la historia de las carteras y los chocolates Govinda, parece realmente un temeridad meterse con la economía de Keiko y el fujimorismo.

¿De dónde sale la masiva campaña de pintas en los pueblos de provincias y las carreteras, o el dinero que solventa los mítines y viajes de la dirigencia? ¿No es acaso legítimo preguntarse sobre esto? Pero Rospigliosi que hace algunas semanas había anunciado que le había ofrecido asesoría en seguridad a la hija de su papá, ha saltado rápido a justificar el poder económico y el nivel de vida de la gordita, aunque no exista respuesta posible para alguien que no ha trabajado en su vida.

Rospigliosi es más flexible que Iberico, que ya lo es bastante. La ventaja es que lo hace con cara de malo, de permanente molestia, y con eso oscurece sus volteretas. En los 90 fue un investigador de los servicios secretos, pero luego la barajó para decir que Keiko y Montesinos eran totalmente opuestos.

27.07.15