domingo, mayo 18, 2014

Sobre Martín Belaúnde

No niego a las personas que he conocido y apreciado cuando atraviesan un momento difícil. Y me refiero en este caso a Martín Belaúnde Lossio, a quién conocí en el año 2006, en el entorno de Ollanta Humala luego de su primera participación electoral. Lo recuerdo en los mejores términos y espero que se aclare su participación en los problemas de Ancash, para que pueda recuperar la normalidad de su vida.

Esta semana Martín ha ocupado tres veces la carátula de uno de los diarios de la gran concentración y otras más en los demás medios del mismo grupo y se ha usado su nombre para hacer una forzada relación entre César Álvarez y su grupo, con las personas con las que tuvo (o se dice que tuvo) vínculo personal o empresarial. Del propio Martín no se ha hecho ningún cargo concreto, salvo que tenía un departamento en el edificio donde se dice funcionaba la “centralita” y que mantenía cercanía con el presidente regional.

Pero lo más increíble es que desde ese punto de partida se haya querido jalar a una asesora de la primera dama que hace mucho tiempo tuvo un hijo con él, para de ahí derivar que Nadine algo tendría que ver con Álvarez y las cosas de las que se le acusan. También se ha metido en el asunto al menor de los Heredia, que si fuera cierto (pero no lo es), que trabajó en una empresa de Martín Belaúnde querría decir que se trataría de otro vínculo entre la esposa del presidente y el ahora detenido presidente regional ancashino.

A este diario lo han querido involucrar, a pesar de que Martín no participa de su gestión desde hace muchos años, lo que es conocido más que nadie por los propietarios de otros medios de prensa escrita que forman parte del Consejo Nacional de la Prensa.

El señor Arturo Belaúnde Guzmán, que encabeza la empresa que edita este diario, donde tiene una columna semanal, ha desmentido una versión antojadiza que le achaca haber abierto una cuenta corriente en común con el hermano de Nadine. 

El problema es que una vez construido el monstruo más detestable alrededor de la figura de César Álvarez, que efectivamente tiene mucho que aclarar sobre lo que está pasando en su región, su nombre se convierte en una bomba arrojadiza para insistir en viejas rencillas políticas.

Pero ninguno de los grandes medios quiere aclarar cómo fue que Álvarez terminó asociado con Solidaridad Nacional de Luis Castañeda en las elecciones del 2011, al punto que tienen una bancada parlamentaria en común. O explicar tantos abrazos fotografiados con Alan García. No por nada será que Rómulo León pide en uno de sus audios que le informen a AGP que ya le domó a la bestia de Ancash.

18.05.14

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Nada de "anónimo", soy Ambrosio.

Don Raúl se las arregla para ensuciar a lo que él llama "grandes medios", inventa que Castañeda tiene la culpa de Ancash y demás. No puede con su genio el Inquisidor de la Izquierda troglodita peruana.

Por supuesto que omite lo principal: don Martín Belaúnde Lossio es el dueño de "La Primera", empresa que opera a pérdida, y que fue financiada originalmente con el dinero de la mujer boliviana de Martín Belaúnde.

Por cierto, creo que don Martín saldrá de esta acusación sin manchas.

fernando luna dijo...

http://elcomercio.pe/politica/actualidad/martin-belaunde-lossio-pongo-manos-al-fuego-alvarez-noticia-1730246

Anónimo dijo...

No infeliz, Wiener no "inventa" que Castañeda tenga la culpa de lo que pasa en Áncash, lo que Wiener sostiene es que Álvarez es ahora la tinta indeleble con la cual se puede involucrar a quien la derecha no quiera, controlar a revoltoso o al que le malogre el escenario para el 2016, pero que se queda callada y mira para el costado cuando varios partidos políticos (SN y el Apra) se codeaban con Álvarez sabiendo que había mucho chanchullo de por medio. No solo está Rómulo sino Heriberto Benitez que acaba de declarar que "Álvarez es un político un poco loco, pero no asesino" (¿?)
Te falta harta comprensión de lectura, "liberal".

Anónimo dijo...

El rojerío con las hipocresías de siempre. Nadie los quiere, sois unos incapaces. Wiener el peor, lanzando cortinas de humo para ocultar las raterías de los rojos. Peor cuando se quieren robar todo el Perú.