viernes, mayo 30, 2014

Se equivocan con nosotros

La Primera viene saliendo desde hace tres días sin poder hacer uso de su logo característico, que fue diseñado bajo la actual dirección periodística y conducción empresarial, y que una insólita resolución de la División de Signos Distintivos de Indecopi, le pretende asignar como supuesta propiedad a una razón social inscrita en Panamá, en abril del 2010, a nombre de los señores Armando Aparicio, Roberto Batista y Miguel Gutiérrez, los que nunca tuvieron la menor relación con La Primera.

La empresa panameña a la que nos referimos, se llama Servicios Generales de Asesoría y Administración, se encuentra registrada en la escritura notarial con el número 5465, en la ficha Nº 699015, en los registros de ese país de Centroamérica, sin valor nominal para sus acciones y con cero capital y fue disuelta el 20 de abril del 2011 y reactivada para la maniobra contra nuestro periódico y alguien está usando la representación de esta entidad fantasma, para interferir en la libertad de expresión en el Perú.

Hace diez años que se fundó el diario La Primera teniendo como primer director a Juan Carlos Tafur y como promotor al empresario José Lolas. Posteriormente el logo fue cedido a otras personas y hubo en esa época varios directores que no duraron mucho. En julio de 2007, La Primera pasó a editarse por una nueva empresa que había logrado un acuerdo para el traspaso de los derechos sobre el nombre con los que lo tenían en uso, y cuya imagen artística fue variada después de un tiempo a la que ahora es conocida.

La dirección fue asumida por César Lévano y se nombró un equipo de editores, la mayoría de los cuales permanecen hasta ahora. Estamos próximos a cumplir siete años y si se pregunta en la calle se verá que la gente sabe cuál es el diario La Primera y los rasgos que lo identifican. Tras recibir una publicación casi agónica, con muy bajo tiraje, el equipo de La Primera logró escalar en lectoría y convertirse en un referente de prensa independiente del poder y comprometida con las mejores causas.

Como sabe cualquiera, este no es cualquier diario porque aquí se puede leer noticias y escuchar opiniones que no se encuentran en la competencia. Somos de la poca prensa que puede hacer algo de contrapeso al poder de los medios concentrados. Hay tres procesos electorales sucesivos en los que este diario ha cumplido un papel descollante como todo el mundo conoce. 

Y ahora resulta que, según Indecopi, La Primera no es La Primera. El diario que la gente busca y que es peruano hasta la médula, es reclamado por empresarios extranjeros que según todos los indicios son testaferros de un oscuro proyecto para amordazarnos. Hace un tiempo que ya intentaron apelar a una prohibición directa para que no pudiésemos seguir sacando el diario. Pero fracasaron, porque según Indecopi no se puede pedir mediante acciones de cautela, el cierre de un medio que no iba a ser sustituido por nada.
Es de ahí que nace la maniobra que hemos presenciado desde hace algunas semanas de lanzar a circulación una revista semanal, que hacía uso confusionista de nuestro logo actual (no el de origen) y que tiene como director al empresario Lolas que obviamente no es periodista, y que no tiene un gramo del espíritu combativo de La Primera verdadera, porque en verdad no tiene ningún espíritu.

La idea, sin embargo, parece ser solamente la de introducir otro medio con el mismo nombre y logo, para conseguir que Indecopi les conceda su reclamo como si se tratara de una disputa entre dos editoras periodísticas. Pero si todo esto no es sino la jugada de un antiguo propietario que abandonó el diario a su suerte y ahora quiere apropiarse de una marca a la que hemos otorgado valor: ¿por qué no sale a reclamar con su propio nombre?, ¿por qué se esconde detrás de la razón social panameña?

Es evidente que este enrevesado proceso está cobrando relevancia por el hecho de que en el país estamos viviendo un rápido enrarecimiento del clima político e institucional y que afecta directamente el proceso electoral de octubre en el que se elegirán alcaldes y presidentes regionales. A nuestro diario se le ha querido insistentemente relacionar con las graves acusaciones que recaen sobre las principales autoridades de Ancash, con referencias continuas a una persona que antes estuvo vinculada a su gestión.

Este diario, por supuesto, puede mostrar carátulas desde hace mucho tiempo, informaciones y opiniones editoriales sobre la necesidad de investigar a César Álvarez, manteniendo al mismo tiempo el suficiente equilibrio para no hacer juicios precipitados y condenar sin haber escuchado a todas las partes. 

Que coincida la tentativa de relacionarnos con un presidente regional cuestionado, con el que nunca hemos tenido cercanía alguna, con el mandato de Indecopi para que no usemos nuestro logo, y con la ola de rumores de que nos intervendrían en franco atropello a la libertad de prensa, configuran una situación peligrosa que queremos advertir antes que sea demasiado tarde. Sabemos que nuestros lectores no se van a confundir y saben perfectamente qué cosa es La Primera y qué cosa no lo es. No son Indecopi, ni la empresa panameña, ni el señor escondido tras la revista apócrifa que usa nuestro nombre, los que van a decidir por ellos. Que lo tengan bien claro.  

30.05.14


6 comentarios:

Marcela dijo...

Por supuesto, los lectores no lo permitiremos que ocurra semejante atropello. Desde ya nuestra solidaridad con la Primera.

Anónimo dijo...

Nada de “anónimo”, soy Ambrosio

Felicitaciones a Raúl Wiener, el liberal.
Primero don Raúl protesta por la injerencia arbitraria de INDECOPI en su negocio, algo que hacemos todos los que nos sentimos sojuzgados por burócratas desalmados, constreñidos bajo leyes antimercado.
Segundo, aplaudo su protesta contra los facinerosos que intentan “apropiarse de una marca a la que hemos otorgado valor”. ¡Muy Bien, Raúl! Mejor defensa de la propiedad privada y los derechos de autor no se puede hacer. Me alegra que don Raúl piense así; bueno, por lo menos con lo suyo; porque la de los demás él las desea “nacionalizar”. ¿Qué pensarías, Raúl, si hubiese un golpe de estado en el Perú, la junta de militares interviene LA PIMERA, pone a todos de patitas en la calle y de director un sobón de la junta? Ya sé, no me lo digas.

Lo que está mal es la gerencia administrativa de la empresa, el laberinto en que están se debe a su mala gestión, descuido, falta de visión en el papeleo. Vótenlo…

El resto del artículo es el Wiener de siempre. Se pone medallas, victimiza, sublima, demoniza a sus adversarios. No tienes remedio, Raúl.
Serías el peor profesor de Álgebra: todas las ecuaciones te dan el mismo resultado: Los malos son los de la “derecha”, Fujimori, el APRA.
Discrepo que LA PRIMERA sea “El diario que la gente busca y que es peruano hasta la médula”. Si lo “gente lo buscase” ya lo habría encontrado, se vendería más que EL TROME. Tampoco LA PRIMERA es “peruano hasta la médula”. Cada día leo las opiniones más antiperuanas de nuestro medio en LA PRIMERA; para ustedes el Perú es una mierda, los peruanos unos corruptos, lo extranjero es siempre lo mejor, especialmente si es de un país manejado por un gobierno de la izquierda.

Anónimo dijo...

Entre lágrimas, la viuda de Fritz continúa con su legado.

Gustavo

Anónimo dijo...

Muy bien Ambrosio.

Héctor Mejía dijo...

No se preocupe Don Raúl, asi La Primera cambie de logo, cambie de nombre o tenga que refundarse los que leemos La Primera no dejaremos de comprarla, porque quienes compramos La Primera lo hacemos porque buscamos informacion alternativa a los medios de "La Gran Concentración" y no lo hacemos porque el periódico regale comics, álbunes del mundial o bolsitas de café.
Así que por mas maniobras que hagan para silenciar a La Primera y a los demas periódicos que brinden información alternativa, simplemente fracasarán una y otra vez, porque como dijo Sarmiento: "Bestias, las ideas no se matan".

JULIO ANGEL CASTRO GARCÍA dijo...

El señor Raúl Wiener quizás por su preparación marxista no le da importancia al orden jurídico de una nación en relación a un derecho fundamental y humano como es LA PROPIEDAD. El trabaja en el diario que reconoce le pertenece al señor Arturo Belaunde Guzmán y antes a su hijo Martin Belaunde Lossio, ambos de conducta ética muy dudosa. En el tema de la propiedad sobre la marca "LA PRIMERA" la situación es muy clara. Editorial Nilai venía usando sin autorización la marca y logo y lo único que hizo el dueño es reclamar por ello, dado que hay una clara USURPACIÓN. Ello que es fácil entender para cualquier persona, es difícil que entiendan gente con una mentalidad formada en no reconocer la propiedad privada. Ya sabemos la doble moral de ellos.

Sugiero copiar y abrir y leer el siguiente enlace para un conocimiento más certero del caso:

https://juliazo.lamula.pe/2014/07/01/indecopi-en-nueva-resolucion-del-23-de-junio-acaba-de-prohibir-a-ex-diario-la-pr1mera-de-arturo-belaunde-usar-logotipo-del-1-y-dominio-wwwlaprimeraperupe-como-marcas/juliazo/