sábado, junio 07, 2014

El único plan a la vista

El análisis que hice ayer sobre la situación nacional resumido en la nota “El Plan que está caminando” refiriéndome a la decisión de los poderes económicos y mediáticos de anticiparse a los escenarios electorales, ha generado algunas reacciones que quisiera considerar en esta segunda entrega: (a) una amiga muy querida me dijo, que lo que yo había señalado era una hipótesis, como podría haber otras; (b) un comentario en mi blog me tilda de otra parte de pesimista, porque ya ha ocurrido varias veces que cuando la derecha creía que iba a ganar, terminó imponiéndose el menos esperado; (c) algunos trols señalan a su vez que digo lo que digo porque quiero convertir al Perú en Cuba o Venezuela.  

Trataré de responder a algunas de estas inquietudes. Efectivamente, como no soy adivino, mis anticipaciones tienen valor hipotético. El punto es si son racionales y responden a la dinámica de los acontecimientos. Y, lo principal, si existen otras hipótesis sobre la mesa. Eso conduce rápidamente a la pregunta de si los poderes reales en el Perú se conforman con lo que ha estado ocurriendo y si lo de Humala el 2011, lo consideran un éxito, porque finalmente lo sometieron, o una señal porque se desataron expectativas que son peligrosas para el sistema. ¿A quién creen que critica El Comercio cuando dice que con este gobierno se perdieron la confianza y las inversiones? Mi hipótesis se funda en la convicción de que el escenario que se creó en el 2000, con la salida de Fujimori del poder, la restauración de un sistema de elecciones periódicas más o menos confiables, y la fragmentación extrema de la representación política, ya no da para otros cinco años.

La mirada que propongo efectivamente es pesimista, porque no veo otro plan aparte del de la extrema derecha que busca que en el 2016 se cierren las opciones y seamos llevados a elegir entre dos formas de cadalso. Decir que esos planes normalmente fallan y que somos un país con suerte, me parece un exceso. Mucho más si lo de Humala no fue una chiripa, sino un trabajo de muchos años y a pesar de eso concluyó en una gran frustración. En resumen lo que estoy tratando de conseguir es que los sectores democráticos y progresistas reaccionen a los riegos y pasen a pensar la coyuntura en un proceso de dos años y más allá. Claro que aquí puede pasar cualquier cosa y el plan de la derecha fracasar, pero eso no quiere decir que haya que estar parado y marcando el paso en el mismo sitio como lamentablemente hace la izquierda y otros sectores.

Finalmente, lo de los trols no es sino la vieja receta para hacer comer a los niños: embútete este sistema sino quieres que venga Chávez a jalarte la pata. Allá los que se la creen.

06.06.14

11 comentarios:

Juan A. Cavero G. dijo...

¿Por qué, si Humala hace todo lo que le indica la derecha, ésta no lo apoya? Desde mi punto de vista se debe a que la Confiep, "El Comercio" y demás escoria, tienen frente a Humala la misma desconfianza de Almagro y Pizarro frente a Felipillo, traidor a quien los españoles mandaron matar. En la situación actual, la derecha no tiene figuras políticas presentables, y en los últimos 20 años ha tenido que recurrir a sujetos que no provienen de sus filas, como Fujimori, Toledo, Humala y García que, en sus respectivos momentos, traicionaron a quienes los eligieron, para seguir lo que les indicaba la derecha económica y mediática. La gran debilidad en la estrategia de la derecha es la siguiente: su escenario ideal es que pasen a la segunda vuelta de 2016 García y Fujimori, pero al mismo tiempo sabe que ninguno de esos dos son plenamente confiables, por sus antecedentes, y lo peor que le puede pasar es que aparezca un candidato marginal o "outsider" que pase a segunda vuelta, y elimine la posibilidad suicida de una final García-Fujimori. Por eso vemos que de nuevo quieren lanzar a Kuczinsky o a Flores, y hasta piensan en Acurio como candidato presidencial.
¿Qué estrategia debe aplicar la izquierda? En la circunstancia actual, el apoyo en Lima a Susana Villarán es lo indicado ante la amenaza de la gran concentración de copar todos los espacios, para avasallar al pueblo en 2016. A mediano plazo, elaborar un plan de gobierno con todos los sectores populares, incluyendo a los nacionalistas disidentes del PNP, basado en el plan original de la gran transformación, traicionado por Humala. Al final, y recién cuando se tenga un plan bien definido, pensar en las personas que puedan enarbolarlo como candidatos. Hacerlo en forma prematura, sería darle la oportunidad a la escoria mediática de "El Comercio" y compañía, de adelantar la campaña de demolición que planea contra el candidato alternativo.

Anónimo dijo...

Nada de “anónimo”, soy Ambrosio.

¿Qué entenderá Raúl Wiener por “dos formas de cadalso”? Por si lo saben “cadalso” es el tablado que se levanta para la ejecución de la pena de muerte.

Quizá para don Raúl, Keiko versus PPK en la segunda vuelta será como estar de testigo en la ejecución de una pena de muerte. Es triste, retrata entero a don Raúl como el totalitario engreído que es. Si no ocurre la “revolución”, el gran cambio (que es la gran metida de dedo al Perú), para él todo es una mierda.

¿Por qué no admites que eres un marxista leninista, Raúl?
Cada vez que se presenta desperdicias la ocasión de ponerte a derecho en ese tema lanzas cortinas de humo, jamás condenas los golpes de estado (que no sean los de Pinochet y Fujimori), tampoco las matanzas de la URRS, o la dictadura geriátrica en Cuba o el manicomio chavista venezolano. Si se te presiona a que tengas los huevos de decir la verdad, que admitas como hombre que eres un revolucionario marxista leninista como Fidel Castro te victimizas, te maquillas de “luchador anticorrupción”. Eres “luchador anticorrupción” únicamente con los políticos de derecha, Raúl. Los de la Izquierda pueden robar, secuestrar, matar, narcotraficar, pedir rescates todo lo que deseen debido a que, imagino, a ti te emociona la pureza de sus “intenciones revolucionarias”.

Soy de los que piensan que el debate, el país sería mejor si tuviésemos una Izquierda democrática como la europea; un partido comunista como el italiano definido en el eurocomunismo, partidos socialistas como el PSOE de España, o el PS (Parti Socialiste), o el laborismo del Reino Unido. Políticos socialistas que han marcado diferencias con el marxismo leninismo. No ocurre así. La Izquierda peruana es inculta, poco ilustrada, buena para quemar llantas en las carreteras, los primeros en robar si salen elegidos, listos para saltar a la embajada si se lo proponen. Los bobos siguen leyendo y creyéndole al panfleto “Las venas abiertas de América Latina”, continúan congelados en la retórica mentirosa, simplista, trazada por la KGB de los sesenta del siglo pasado, no se enteran que el mundo cambió, y el Perú con ellos, que los peruanos no queremos una “revolución”, deseamos que nuestro país se parezca a Estados Unidos o a Francia, y no a Cuba.

Anónimo dijo...

La deseperación de los trols, con su puntero mentiroso alditus el desvergonzado, cofrades de la DBA y sus concentrados o chilcanos de pintadilla comienza a cundir el pánico desde que ayer Susana Villarán se atrevió a participar nuevamente como candidata, saben que es un imposible que la dupla del ex PP y la culpable de las torturas a su madre no podrán consolidar para las generales del 2016. Saben además que va aparecer un verdadero outsider que llegará a la segunda vuelta y con todos los sectores populares se logrará la verdadera transformación de nuestro amado Perú.

Anónimo dijo...

En la avenida aparece un aviso grande de Susana Villarán. Ella levanta el brazo derecho, feliz de saludar a sus muchos admiradores.

Muy bien. Ya se lanzó al agua. Los votantes tienen la palabra, sabremos si le pasarán factura por los ambulantes, falta de imaginación, frivolidad y parálisis de la ciudad.

Anónimo dijo...

Yo quiero defender al presidente Humala. Ante todo y sobre todo: el comandante NO traiciono a nadie. Su giro neoliberal fue público y previo a la segunda vuelta electoral. En el ahora histórico “Juramento de San Marcos”, el entonces candidato de Gana Perú se comprometió formalmente a no realizar ninguna modificación a la Constitución de 1993, lo que implicaba, sobre todo para la oligarquía peruana, a no cambiar ni una sola tilde o coma de su capitulo económico. Este compromiso le gano el respaldo del abuelo Vargas Llosa, figura literaria y política que garantizaba a su vez el respaldo electoral de la clase media limeña, que se cree muy por encima del radicalismo vulgar y motoso de las provincias.
Para bien o para mal, desde un punto de vista estrictamente maquiavélico, el comandante dio en el clavo. No solo este “compromiso” le garantizó el sillón del analfabeto español, sino que evitó todas las calamidades sociopolíticas que sus pares de Bolivia, Ecuador y sobre todo de Venezuela han tenido que enfrentar por el solo hecho de realizar algunas reformas que tuvieron como objetivo el hacer más justo el reparto de la torta económica.

Usted tiene razón en sentirse pesimista. El Perú siempre ha sido el último baluarte de la reacción en Latinoamérica.

Anónimo dijo...

Pierdes el tiempo, tío. La Izquierda troglodita no cree en la "palabra empeñada" de Ollanta Humala en el “Juramento de San Marcos”. Para ellos esas son mariconadas de burgueses, las que los "revolucionarios" se sienten con derecho de violar.

Para ellos únicamente la dictadura del proletariado es el objetivo, dividir el país, empobrecerlo, nacionalizar hasta las verduleras, establecer tarjeta de racionamiento, prohibir las libertades, abolir la propiedad privada.

Odian tanto el Perú y Lima que quieren que Goyo santos sea el presidente, y que Susana repita como alcadesa

Héctor Mejía dijo...

Los poderes económicos y mediáticos, capitaneados por los neoliberales de encefalograma plano y pensamiento binario quieren volver a repetir su Plan de las Elecciones del 2010 y 2011 (aunque ahora recargado), pero van a volver a fracasar porque ni el ladrón, ni la hija del ladrón ni el sobrino del Tio Sam van a ser elegidos.
Del lado de las fuerzas progresistas o de cambio lo que queda por hacer es primero dejar de pelearse entre ellas, despues afinar el plan de la Gran Transformación y generar espacios en medios de comunicación para difundirlo y que el pueblo lo sienta como la verdadera alternativa a la "muerte lenta neoliberal" de estos 25 años.
Hecho esto podemos esperar tranquilos las elecciones del 2016, ante la desesperación de "La Gran Concentración" y sus gusanos asalariados como el aústriaco de la carabina.

Anónimo dijo...

¿Fuerzas "progresistas"? ¿Quiénes? ¿Goyo Santos, el cura Arana, Abimael Guzmán?

Ojalá tuviésemos en el Perú una izquierda peruanista, que quiera al Perú, educada, e ilustrada.

No es así. Tenemos a cambio unos que odian nuestro país, lo desean dividido y pobre en manos de ladrones "revolucionarios".

Si no les gusta el Perú, migren a Cuba...

Javier Bellina dijo...

Cuando hay trolls hay miedo. Miedo de que al pesimismo de la inteligencia se le oponga el optimismo de la voluntad.

Anónimo dijo...

Los zurdos son más cojudos de los que parecen.

Anónimo dijo...

Concuerdo con aquella frase: el plan de la derecha puede fallar.

Pero qué le falta a la izquierda para convertirse en una fuerza firme y sólida que sea capaz no sólo de imponerse en las urnas sino también de llevar a cabo sus planes de gobierno a la acción.

En mi opinión, le falta un caudillo, un líder único.

Tal vez suene a trillado o retrogrado. los grandes medios de prensa sacan notas en contra de las agrupaciones que siguen a su caudillo y los pinta con terminos poco agradables.

Pero el APRA es un partido con caudillo. Su caudillo es Víctor Raúl y Alan García. Ambos son caudillo.

El PPC tiene aún vivo a su caudillo, Luis Bedoya Reyes. Sin duda quien heredará el liderazgo una vez muerto el Tucán será Lourdes Flores. En los hechos ella es caudillo del PPC y de UN.

Luis Castañeda y Alejandro Toledo son caudillos en sus respectivos partidos.

Humala mismo es un caudillo.

Tiene la izquierda un caudillo, un líder único, que aglutine en torno a su figura a toda esa masa dispersa de votantes que apuestan por la transformación radical de la sociedad peruana??

No lo tiene ni lo ha tenido, creo.

Pues nos hace falta.

Yo creo que hay una figura que reúne esas condiciones para ser el caudillo que pueda llevar por el camino del triunfo a la izquerda peruana. Este es Gregorio Santos, el político más calumniado por los poderes de facto luego de iniciar con el pueblo cajamarquino su famosa lucha por el agua. Sin embargo a pesar de los ataques este señor sigue allí, al pie del cañón, manteniendose firme en sus principios.