domingo, abril 06, 2014

Contra natura

Dice el inefable Rafael Rey (el Comercio 04.04.14), sí el mismo de las cuotas pesqueras que han consolidado el dominio del mar en ocho empresas, el que hizo desfilar tanques chinos después devueltos a su país de origen, y el que contrató asesores israelíes para que enseñen a combatir en la selva cuando ellos actúan en el desierto y que no asesoraron nada, ahora en su faceta de consejero de familia, que las relaciones entre homosexuales están en contra de la naturaleza y por tanto no pueden legalizarse a través de la Unión Civil propuesta en el Congreso.

Pero si hay muchas personas, que pueden ser la minoría que Rey remarca despectivamente, pero igual son un montón de gente, que se relacionan así y son más felices que si tuvieran una relación heterosexual, ¿qué daño le hace eso a la naturaleza? Pero además el exministro deriva de la idea de “lo natural”, una conclusión sobre legalidad, es decir sobre la normatividad que los seres humanos establecemos para regular nuestras vidas. Con igual razón, además, cualquiera podría decir que Rafael Rey desafía a la naturaleza con sus votos de castidad, porque para algo vinimos equipados para el ejercicio sexual al llegar a este mundo. Pero lo que no cabría es que por su abstinencia voluntaria se le considerara con menos derechos que otros.

Las parejas homosexuales que viven juntas son un hecho real, que existe, y que además no afecta la vida en familia de los demás y tal vez la refuerza en la medida en que nos confirma que hay muchas maneras de no vivir solos. ¿Qué puede angustiarle al casto Rafael que fulano y mengano, o la versión femenina de ambos, construyan un hogar estable con bienes comunes, y que puedan ser reconocidos como tales para acceder a derechos que son propios de las parejas? Más allá de lo que desestabiliza sus creencias religiosas y el sistema de poder del que forma parte, secundaria, pero real.

A mi por ejemplo no me molesta que el personaje haya optado por vivir una vida en comunidad con otros hombres en una casa de laicos que no quieren casarse ni relacionarse con mujeres. Y que este tipo de organización sea reconocida por la Iglesia y reciba protección del Estado. Lo único que puedo objetar del celibato voluntario o del obligatorio (el que se impone a los sacerdotes), es la hipocresía que protege la pederastia y las parejas clandestinas de los que hablan contra el sexo.

Pero, vamos: la Iglesia católica de Rey se opuso duramente al matrimonio civil, dejando sin derechos a las parejas que no eran de esa religión, al divorcio que también es un acto civil, a la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, y ahora siguen la vieja pelea contra la Unión Civil. Pero la cultura cívica sigue creciendo en el mundo. Enriqueciendo lo que nos da la naturaleza.    

06.04.14

7 comentarios:

Anónimo dijo...


Nada de “anónimo”, soy Ambrosio.

Raúl se dedica a dar hachazos a Rafael Rey con su ojo duro progre.
Según Raúl, Rey no debe ni abrir la boca porque tuvo que ver en lo de “cuotas pesqueras que han consolidado el dominio del mar en ocho empresas, el que hizo desfilar tanques chinos después devueltos a su país de origen, y el que contrató asesores israelíes para que enseñen a combatir en la selva cuando ellos actúan en el desierto y que no asesoraron nada”.
Esta recata fila de descalificaciones son para demostrar que, Rafael Rey, es un intolerante por su oposición al “matrimonio gay”, y el argumento “contra natura” de la relación homosexual.

¿Es Rey “intolerante”? Bueno, puede que sí. En todo caso no oculta su catolicismo de derecha decimonónico. Estoy seguro que Rey es un buen padre de familia, amigo, incapaz de robar. No es totalitario, ni quiere ser dictador.
¿Es Wiener intolerante? Sí. Nadie es más intransigente, fanático, “sólo yo” tengo razón que tú, Raúl. Sólo tus amigos son perfectos el resto es unos fujimontesinistaalanista. Tú, Raúl, eres un marxista leninista, deseas sojuzgar a los peruanos (y al mundo) en una utopía decimonónica que, las veces se pusieron a funcionar a la fuerza, creo totalirismo.

Wiener es más intolerante, decimonónico en intransigente que Rey. Y más peligroso porque no puedes admitir tus verdaderas intenciones.

Atentamente,
Ambrosio

Anónimo dijo...

Alguien lo dijo claro y fuerte, dejémonos de hipocresías y medias tintas... ¡bien Wiener!

Anónimo dijo...

Yo no soy Ambrosio y qué suerte tengo, soy Anónimo.

Al alanista Ambrosoli no le gusta Raúl ni sus opiniones. Por qué lo lee es un misterio. O derepente no. Lo lee por un estipendio de Troll o porque hace puntos para ser chofer de Chinguel en la siguiente comisión de narcoindultos.

carlos polo dijo...

Segun Ambrosio Raul Wiener no debe ni abrir la boca porque es "un marxista leninista", porque cree en una "utopia decimononica", etc. Es Ambrosio un intolerante? Y asi... sigue la cadena xd

Anónimo dijo...

"¿Es Wiener intolerante? Sí."

Si Wiener realmente lo fuera hace rato hubiera bloqueado tus estupideces. Rey jamás permitiría que un homosexual se exprese en su programete de Willax. He ahí la diferencia. Reformula tu concepción de "intolerante" Ambrosio.

Anónimo dijo...

Si un tío, como don Raúl, se dedica a descalificar a todos los que piensan diferente a él, pues sí, es intolerante, y dogmático.

A Raúl no le queda otra que ser así. Es un marxista leninista. Igualmente a Cipriani no puede ser otra cosa que un cura.

Ambrosio

Anónimo dijo...

Bajo tu perspectiva, tú también serías intolerante porque "descalificas" a los marxistas leninistas y les niegas opinión. Revisa tu noción de "intolerante" que la confundes con descalificar. En una enciclopedia, no en Wikipedia, señor liberal.