lunes, agosto 20, 2012

Familia Humala II

El patriarca del clan me explicó, hacia finales del año 2005, la evolución de lo que consideraba su proyecto: (a) colocó dos hijos en el ejército porque en el Perú se llega al poder por la vía electoral con un partido político o por la militar con un contingente de tropas tras de uno; (b) con el alzamiento de Locumba la parte militar de la familia Humala empieza su camino al poder; (c) si bien Ollanta fue enviado al exterior en misión diplomática para separarlo de la política local, en el Perú quedó Antauro, difundiendo la ideología “etnonacionalista” (versión civil del etnocacerismo), y organizando reservistas articulados a través del periódico “Ollanta” distribuido a nivel nacional; (c) entre el 2003 y el 2004, se intentó reunir las firmas necesarias para inscribir un partido etnonacionalista, pero se fracasó en el intento, lo que para don Isaac Humala probaba que la población no estaba preparada para asumir el nuevo mensaje; (d) el Andahuaylazo iniciado la noche del 31 de diciembre de 2004, fue, siempre según Isaac, la opción insurreccional del etnonacionalismo ante el fracaso de la vía electoral, y un intento por poner en el primer plano la traición de Toledo a sus promesas y el reclamo de vacancia que se discutía abiertamente en el país, que lamentablemente derivó en una provocación con muertos y heridos que obligó a la capitulación de los rebeldes; (e) siendo evidente que el Perú no estaba listo para una propuesta como la etnonacionalista, se hizo inevitable un retroceso ideológico hacia una posición más amplia y moderada y así nace la idea del Partido Nacionalista que se crea en el año 2005, en el cual hubo una lucha de tendencias que termina apartando al padre de los Humala y a los reservistas de Antauro que reivindicaban el Andahuaylazo.

Don Isaac también fue sumamente pedagógico cuando me dio sus razones por las que no creía que su hijo Ollanta hubiese sido implicado en violaciones de derechos humanos. Cuando empezó la guerra con Sendero y enviaron a mis hijos a las zonas de emergencia -me dijo- me planteé el dilema de si no los convertirían en unos asesinos. Para enfrentar eso se formaron las células etnocaceristas entre oficiales del ejército que se reunían a veces en mi casa y otros lugares, y en las que se hacían lecturas y discusiones, y se fueron definiendo lineamientos para no ser presionados por los superiores a actuar ilegalmente: registrar las capturas y el estado de salud de los prisioneros, informar por escrito con copia a los superiores de los prisioneros entregados a otras unidades, respetar a la población civil y educar a la tropa para no cometer abusos… Isaac hablaba con vehemencia, pero sobre todo con coherencia. ¿Cómo podía aspirar a tener hijos militares presidentes si estos eran arrastrados por los desagües de la guerra?

En julio del 2011, don Isaac me abordó como quién necesita decir algo y me contó que el día después de la victoria de segunda vuelta de Ollanta, el embajador de Rusia llegó al Hotel Los Delfines, acompañado de Alexis Humala, hermano menor del presidente electo. En esa reunión se tocaron muchos temas de cooperación y salió el acuerdo que Alexis haría de representante de Ollanta en los asuntos rusos, dado su conocimiento y familiaridad con ese país. Él no se fue por su cuenta, me dijo enfático. Frente a una prensa empeñada en caricaturizar la figura de Isaac Humala, debo decir que siempre lo he tomado en serio, aunque podamos discrepar. Y pienso que no miente.

09.08.12
www.rwiener.blogspot.com



1 comentario:

fernando tabraj dijo...

SERIA INTERESANTE PODER DEMOSTRARLO VIA VIDEO AUDIO ENTONCES PUBLICARLO Y DE ESA MANERA VER LA VERDADERA CARA DE ESTE GOBIERNO