jueves, mayo 07, 2015

Pensando en la unidad de la izquierda



La formación del Partido Unificado Mariateguista (PUM), con el liderazgo de Javier Diez Canseco en octubre de 1984 fue la buena noticia que la izquierda comunicó al país en camino a las elecciones generales del siguiente año, en las que Alan García aparecía como el favorito. En realidad este fue el momento más fuerte de la izquierda que duró hasta el Congreso de 1989 y estuvo marcado por el mensaje insistente de que unida la izquierda tenía una influencia de alrededor de un tercio del país. Eso se vio en las presidenciales de 1985, cuando la IU llegó segundo y conformó una importante representación en el Senado y la cámara de diputados.

Parece tonto discutir ahora que la unidad en período electoral no es tan importante o que hay cosas más importantes que ella. La imagen burlona que difunden lo medios, de que la izquierda se especializa en dividirse y crear nuevos partidos, no es algo que venga del aire o que no influya en la mirada de la gente sin partido. Pero así estamos otra vez en estos días, con algunos convencidos que yendo solos les irá mejor, que no harán alianzas con gente a las que han estigmatizado y que podrán levantar su programa enterito para orgullo de sus partidarios.

Nada en la experiencia histórica de la izquierda electoral, que ya lleva 35 años, muestra que por el camino de las izquierdas separadas se llega a alguna parte. En 1980, la ruptura del radical ARI, con pretextos de mayor radicalidad, empujó al voto por Belaúnde que era la única opción que la gente veía para detener al APRA agresiva de Villanueva del Campo. En 1990, favorecimos a Fujimori, que no solo se apropió del histórico voto de izquierda desde la primera vuelta, dejando fuera a las listas de Barrantes y Pease, sino que pudo fundar un partido implantado entre los pobres que arrinconó aún más a la izquierda.

En el 2006, la izquierda quiso ganarle a Humala, y ganarse entre sus propios partidos, y salió peor que nunca con tres candidatos. Entonces, lo que contestan con generalidades: la unidad se hace en la acción; sólo hacemos frente si aceptan nuestros principios; nosotros expresamos sectores de base que no quieren alianzas; etc.; están o muy despistados en relación a una disputa de envergadura nacional, contra grandes poderes, o no tienen ninguna intención de “disputar” y prefieren quedarse como predicadores incomprendidos.

La unidad no es un embellecimiento de diferencias; es una tarea política que se impone para representar algo en el país. Cierto que todavía hay los que retuercen la teoría, la historia y los temas de coyuntura, para quedarse solos y proclamar la inevitabilidad de dos listas. La última vez que oí esto, terminaron habiendo cinco listas, así que la cosa es seria. Ahora se pueden hacer disquisiciones diversas sobre una cuestión que está en camino, y cada uno imaginarse cabeza de un pequeño ratón que tal vez con suerte los convierta en los más votados de la izquierda. Cono si eso sirviera de algo.

07.05.15

5 comentarios:

Red dijo...

Tan cierto. ¿Donde quedaron las grandes figuras de la izquierda?¿Donde quedaron los ideales de justicia e igualdad?

Anónimo dijo...

Nada de "anónimo", soy Ambrosio

Unidad de la izquierda peruana es un oximoron. ¿Por qué? Porque son inmaduros, totalitarios e intolerantes, cada grupo se cree el único poseedor de la verdad.

Ojalá cambien y estudien y dejen de odiar. El Perú necesita una izquierda democrática que sea opción de gobierno. Por el momento no lo son, y el electorado lo intuye.

Anónimo dijo...

Saludos desde Bruselas

Es mediodía por acá. La noticia del día es que David Cameron y el Partido Conservador retiene el poder en el Reino Unido. Labor baja, especialmente en Escocia debido al auge del partido independentista, quien perdió la independencia reciente pero gana regionalmente exigiendo mayor autonomía.

Son otros tiempos, Raúl. El electorado piensa diferente, vota con el bolsillo en Europa. A mí modesto entender también es así en el Perú sin que mis compañeros de la izquierda se percaten.

¿Cuándo empiezan a recapacitar que deben estudiar y presentar opciones apetitosas al electorado? ¿Cuándo dejan de comportarse como niños engreídos?

Por otro lado, el web de Diario UNO sigue sin publicarse. ¿Qué pasa?

CJ

Anónimo dijo...

Más temprano que tarde se consolidará la unidad de la izquierda, invito para su lectura el artículo de Félix en la siguiente dirección:

http://felixjimenez.blogspot.com/2015/05/tia-maria-y-la-agenda-de-las-izquierdas.html

¡la izquierda unida jamás será vencida!

Eduardo Heem Pimentel Mauricci dijo...

Las uvas de Wiener están verdes. Un sesudo análisis:
1. Descubre, el columnista, que existen diversos sinónimos, tendencias y procedimientos en la unidad. Verdad de Perogrullo.
2. Observa que, poca gente se interesa en la unidad y diagnostica. Paradoja.
3. Siente Wiener, el sensible, “que se camina hacia lo inexorable”; a la defensa de “alguna inscripción vigente” y del rollo asociado a “ese lugar”.
4. Razona, evaluando misteriosos indicios, que la “izquierda será golpeada hasta el fondo por las encuestas antes de terminar noqueada en las elecciones”.
ERGO: Es “evidente la confusión”; se presentan “nombres inimaginables en una disputa de envergadura nacional”; ausencia de entusiasmo democrático.
SOLUCIÓN PROPUESTA:
• “No más de tres propuestas (Verónika, Sergio, Carmela)”.
• “línea clara para impedir… la reacción extrema”
• “Espíritu amplio, para incluir en la unidad fuerzas democráticas y progresistas.”
No más congresos; no mas cientos de delegados; no más declaraciones, no más “lograr alguna mención de la prensa”
Exige a la izquierda: “actos fuertes”; “victorias contrasistema”; “intensidad de la contradicción entre los principales adversarios”; “mecanismos democráticos y de frente único”
CONCLUSIÓN: “se puede con suerte (sic) despertar inquietudes nuevas como las que se ven en España y otros países”… como en Grecia.
Así tenemos a la vista un profundo (a lo Wiener) análisis político y económico de la realidad política de la izquierda peruana. EN SUMA UN SESUDO ANÁLISIS.
O simplemente un panfleto contra Tierra y Libertad, ese lugar con alguna inscripción vigente y OBJETO DE LA LÍNEA CLARA para impedir la “reacción extrema” como propone Wiener.
Vivan Wiener y los verdaderos unitarios: políticamente democráticas y económicamente progresistas titulares del OBJETO DE LA LÍNEA CLARA: impedir la reacción extrema (de los antimineros).
Sigamos el ejemplo democrático de Podemos en España y de otros como Zirisa en Grecia. Elijamos a dedo los candidatos de la unidad. No más congresos ni primarias.