No hay que pensar demasiado para entender que no hay
comisión Belaúnde Lossio, sino Heredia, que lleva a Humala, de acuerdo a como
están viniendo las cosas. El encargo de investigar presuntas irregularidades en
los contratos con el Estado de parte de MBL y la posible participación de
funcionarios, se debe leer correctamente como que las “irregularidades” serán
tales si el empresario que hacía gestiones ante gobiernos regionales llevaba el
aval de la pareja presidencial, que serían los único “funcionarios” (aunque
Nadine no lo sea) que tuvieron amistad y vínculo con el ahora detenido de
Piedras Gordas.
No hay ninguna hipótesis que relacione a otros funcionarios
del lado de Martín Belaúnde, pero a la vez no hay ninguna prueba de que en sus
movimientos hacia Junín, Cusco o Madre de Dios, llevara encargos y
representación de Nadine u Ollanta. A Mulder le parece nada más, así como a
Alan García le da la gana de llamarle cajero de Palacio al empresario viajero.
Pero nada de eso hace el lazo entre el presidente y su esposa, con Antalsis y
con las actividades de Belaúnde. Pero hay más, dicen Mulder y Tapia, a nombre
del Apra y el fujimorismo, y consiente Pérez Tello que está creída que se
encuentra en su cuarto de hora de fama.
Hay el caso Todo Graph en el que MBL le vende sus acciones
al esposo de la prima de Nadine, y que algún misterio debe guardar. La tarjeta
de la amiga de la primera dama con la que esta hacía compras en el extranjero,
que obviamente contradecían los votos de pobreza del nacionalismo original. Y
muchas cosas más por saber sobre los lazos de Belaúnde Lossio con la pareja
presidencial, que lleven a saber si hubo financiamiento chavista en la campaña
del 2006. Pero nada de esto encaja en el mandato de la comisión, porque no se
trata ni de contratos irregulares ni de funcionarios que hubieran intervenido
en ellos. Más allá de cualquier opinión que tengamos sobre Humala o Nadine, y
la mía es muy dura respecto a ese dúo, lo que es real es que estamos ante un
retorcimiento de los principios del debido proceso y un complot político para
aislar y hacer cada vez más débil a la presidencia.
No se quiere decir, pero lo que esta en marcha es una
réplica embozada de la Megacomisión, devolviendo el golpe de los primeros años,
cuando todavía no acaba el gobierno Humala. Eso solo se puede hacer a un
gobierno que anda por debajo del 15% en las encuestas, ha perdido la mayoría
parlamentaria y no tiene autoridad casi en ningún campo. En la comisión a nadie
le importa Belaúnde Lossio al que han confinado en un penal de alta seguridad y
al que buscan incomunicarlo para que no ejerza su defensa. Lo que cuenta es que
ya se hizo el lazo con Nadine y esto lleva a la cabeza del gobierno.
24.06.15