jueves, febrero 26, 2015

El caso Waldo y sus implicancias

A Waldo Ríos (tremendo trásfuga del año 2000, filmado recibiendo dinero para cambiar de bancada), lo pusieron libre por carcelería cumplida y le permitieron postular al gobierno regional el 2014, se supone porque tenía sus derechos establecidos.

Hubo protestas y exigencias en el sentido de que no podía ser candidato porque era un delincuente, pero el voto dependía de la gente. Waldo siguió entretanto haciendo su campaña, mintiendo a todo el mundo (500 soles del canon), lo que tampoco es inusual, si no recordemos a Fujimori, Toledo, García y Humala, cambiando de programa una vez en el poder, y asegurando que el programa del enemigo de la campaña, era el mejor para el país.

Era además irónico que el antecesor en la presidencia regional, Álvarez, estuviese preso por presuntos actos de grave corrupción, y que Ríos fuera un expresidiario que se benefició ilegalmente . Todo eso podía ser cierto, pero como no se encuentra regulado por la ley, los jueces lo inhabilitaron por la deuda de un millón soles por reparación del Estado, y nada más. Y así el vicepresidente de lista juramentó después que ganaron la segunda vuelta. Y Waldo Ríos, inició unas estrambóticas rifas de automóviles que  fueron prohibidas por la autoridad  (¿y por qué no se hizo eso antes con la Keiko?).  Finalmente, no sabe cómo, se metió la mano al bolsillo y sacó el millón que le habían demandado.

Entonces de nuevo empezó el escándalo: ¿de dónde sacó la plata?, porque obviamente no podía tenerla. Y si se presume eso, ¿por qué se Imponen sanciones que no se pueden cumplir? Hay presos obligados a pagar miles de millones que no podrán materialmente cubrir. ¿Para qué se dictan?  El sistema hipócrita le dice paga y Waldo paga, y la prensa concentrada dice que falta probar de dónde lo sacó. Pero eso no dice la ley (porque  de la ley estamos hablando). Ríos puede ser investigado y destituido si se le prueba que es dinero ilícito, pero ese asunto corre en otro carril.

Pero así son los sistemas político-mediático en el Perú, donde abunda la hipocresía. La actual valla para inscribir una organización para las elecciones requiere infinito número de firmas y, sobre todo, una enorme cantidad de dinero. Con excepción del supuesto que empresas como Romero, Hochschild, Yanacocha, por mencionar algunas, se hicieran cargo de los partidos, su inscripción y hasta de su campaña, no se podría tener el dinero que se ve circular en los procesos electorales. Por supuesto que los informes son pésimos y mentirosos, y que la ONPE los revisa con permisividad.

Ahora, sin embargo, se está rompiendo esta regla, pero en contra de un solo partido, que es el Humala, sin que la investigación alcance a los demás. Y la palabra Venezuela resuena en estas indagaciones, porque se cree que el chavismo será el acusado final.  La ley se vuelve flexible, Hasta eso puede la gran concentración.

26.02.15

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Nada de “anónimo”, soy Ambrosio

A pesar del título se tiene que esperar hasta el último párrafo para enterarse del propósito de la columna de hoy. Don Raúl regresa (por esta vez) al oficialismo pero con argumentación barroca. Inicia desempolvando al impresentable de Waldo Ríos, se queja del incumplimiento de los programas electorales, de lo que la “prensa concentrada” (léase envidiada por él) dice, de la hipocresía del “sistema”, para acabar defendiendo la campaña de Ollanta Humala (en la que don Raúl fue asesor pagado), arrojando tierra al hecho de que fue financiada por Hugo Chávez la primera; y por brasileros, en parte, la segunda.

Preguntas, Raúl. ¿Qué dirías si descubres o sospechas que un candidato a la presidencia del Perú está financiado por un grupo en Estados Unidos o de Chile?

A la Izquierda peruana, como son negados para ahorrar o hacer empresa, le encantan los dólares que llegan del exterior. Por años la izquierda fue financiada por la Unión Soviética, luego fue Cuba el de la chequera, más tarde Libia de Gaddafi, para terminar con Venezuela de Hugo Chávez. A la izquierda les parece ideal que una potencia extranjera influya en las elecciones, los financie, decidiendo quién sí o quién no. Como son entreguistas y el Perú real no les gusta, regalarlo a extranjeros no les preocupa.

Hipocresía, Raúl, es el “fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”. Es hipócrita, por ejemplo, afirmar que uno es demócrata cuando en realidad es totalitario.

Empresas comerciales son la “unidad de organización de personas dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos”. Las empresas peruanas como las de Romero, Hochschild, o la minera Yanacocha no solamente tienen la virtud crear riqueza de la nada, además de dar empleo a miles; esas empresas tienen el derecho de contribuir en las elecciones. Impedírselo es una violación a la libertad de palabra respaldado en la Constitución.

Anónimo dijo...

¡Ambrosio paredón!

Anónimo dijo...

No entiendo por qué Wiener sigue defendiendo al traidor Ollanta

Anónimo dijo...

Ambrosio al silo o de frente al water es la kk completa

Anónimo dijo...

La mejor y efectiva forma de expectorar al troll alditus u odla o ambrosio e incluso falso ambrosio es ignorar por completo cualquiera de sus estúpidos mensajes sin ton ni son totalmente falsos como que se cree que sigue siendo el vocero de la DBA y raspador de la olla de la prensa mediática y concentrada. Sólo queda meterle un cuete donde no le da el sol y mandarlo a la luna de paita de donde no debió salir nunca.

Fernando Luna dijo...

Ambrosio: ¿Qué dirías si descubres o sospechas que un candidato a la presidencia del Perú está financiado por un grupo en Estados Unidos o de Chile?
INIGUALABLE pregunta, sea de Izquierda o derecha el financiamiento.

Anónimo dijo...

Monumental Ambrtosio. Las empresas crean riqueza de la nada. jajajaja. Y dan trabajo. q bondadosos! Tambien los esclavistas genereaban riqueza taradin Ambrosio.