lunes, junio 30, 2008

La verdad del “desorden” de la pesca peruana

En un sorprendente ataque de “yoísmo”, el ministro Rey se ha presentado como el reformador de la pesca, el que si se atreve, y además el que dicta normas y empieza a cambiarlas al día siguiente. Aquí un recuento de sus contradicciones.

Raúl Wiener
Unidad de Investigación

1. Ha dicho el ministro dos veces rey, que ahora los barcos de madera tendrán una cuota o límite en base al 100% de su captura histórica, lo que significa que cada unidad no podrá sobrepasar su promedio de los últimos años, y que por eso deben estar contentos porque no se tomará en cuenta su capacidad de bodega, que es más pequeña;

2. Para las embarcaciones de acero les ha subido la data histórica de 50 a 60% en una sola semana y después de la guerra de comunicados, lo que quiere decir que obliga a las medianas a ceder parte de su promedio histórico a las de mayor tonelaje, que son obviamente las siete hermanas de la SNP, y la recién llegada, Pesquera Santa Catalina, del Grupo Romero.

3. ¿Quién puede probar que repartiéndose el 40% de la captura de todas las embarcaciones de acero teniendo como referencia las bodegas se “ordenará” la pesca?, ¿qué clase de tontería es esa de que arrebatando parte del negocio a unos y entregándoselo a otros se crea “orden”?,

4. ¿Dónde está el estudio que demuestra que la nueva proporcionalidad esta semana es seria y sirve para algo que no sea aumentar las ganancias de Tasa, Austral, Hayduck y otras?, ¿y qué tal si en acero también otorgamos el 100% de captura histórica por barco?, ¿no estaríamos congelando la situación actual, que se dice es de desorden?

5. ¿Por qué le preocupa tanto al ministro que las inversiones hechas en barcos y harineras no se estén recuperando?, ¿acaso no sabe que es porque los grupos más grandes entraron con fuerte capital creyendo que sacarían a los otros del negocio y no lo han conseguido por eficiencia? Y ahora quieren conseguirlo por cuota.

6. Es obvia la intención del Rey de limitar el conflicto por ahora, a las embarcaciones de acero y retirar a los llamados “vikingos”, que otras veces han sido acusados como los verdaderos depredadores, porque aquí lo único que cuenta es como disfrazar la alianza del ministro con los grandes.

7. De ahí también la racha de comunicados de sindicatos reales o inexistentes apoyando al PRODUCE, a cambio de prebendas, frente a otros sindicatos que están viendo que las cuotas generarán reducciones de puestos de trabajo.

8. El ministro que busca “orden” ha dado garantía del control de descargas, con la colocación en las plantas harineras sensores electrónicos para verificar el peso justo. Pero ocurre que muchas de las grandes harineras son dueñas de las mayores flotas, o sea, como siempre, se controlarán a sí mismas y a los demás.

9. Rey no explica cómo es que en todos los sectores rige la carrera de la competencia, o sea produce y vende más el que es mejor, pero en pesca esto es “desordenado”. O sea liberalismo es bueno si ganan los grandes, sino es propio de “combis”.

10. Yo voy a ordenar la pesca, porque yo he dado las normas que favorecen al país y no sólo a las grandes empresas, y yo controlo, y yo sanciono, y yo me atrevo, etc. Yo el ministro, yo el Rey, dos veces rey.

Una historia escondida

En los años 60 el Perú alcanzó el primer lugar de la pesca mundial, pero lo hizo a costa de una sobrepesca gigantesca que obligó al Estado a intervenir y establecer regulaciones (cuota global) y finalmente a estatizar, con la finalidad de ordenar el uso del recurso. A fines de los 70, se inició la reprivatización con la venta de la flota de Pesca Perú. El sector quedó en manos de pequeños y medianos propietarios de barcos, que al paso del tiempo empezaron a sentir la competencia de nuevos inversionistas que llegaban con permisos de pesca de consumo humano, que usaban para uso industrial.

En los 80, empezó a hablarse de exceso de flota, por la presión de cada vez más barcos detrás de la anchoveta, la sardina y otras especies harinables. Y la solución fue legalizar a los que habían entrado por la ventana. En los 90 empiezan a consolidarse los grupos de gran pesquería, coexistiendo con los medianos y pequeños en una disputa por una masa pelágica que no va en aumento. De 400 barcos en 1980 se llegó al triple 25 años después. Y en ese trance llegaron los Brescia (2003) y Romero (2007), que ahora son los que mandan en el sector. El Estado, bajo diferentes ministros, legalizó la sobrepesca y obligó a los más antiguos a aceptar la presencia de los nuevos, más modernos y con mucha más bodega que llegaban a matar, a ganar la carrera que hoy tanto asusta.

Lo que pasó es que no tuvieron el éxito que buscaban. Gastaron demasiado en equiparse, y los pequeños y medianos se siguen llevando una parte de las capturas que les interesan. Esta es la discusión sobre las cuotas que hoy existe. Como no podemos quitarles el pescado en el mar, se los quitamos en el despacho del ministro, con el apoyo del Grupo Apoyo, y de quién sea, y con toda la capacidad de maniobra y división del cristiano ministro del Opus Dei, que ha marcado el récord extremo de pelearse con César Campos, porque el que manda en el Canal del Estado es él.

Precio de la harina

En los últimos años la tonelada de harina ha multiplicado varias veces sus precios. En enero del 2006, la cotización ya alta marcaba los 840 dólares por tonelada, mientras en mayo del 2008 ascendió a 1,430 dólares, lo que representa un incremento de 70%; lo que significa que el monto en juego en cada campaña anual, con vedas y restricciones, representa casi 8 mil millones de dólares. ¿Cómo no van querer apropiarse los grandes grupos económicos, de esta increíble oportunidad?

29.06.08

Personas grandes y chiquitas

La grandeza de Salvador Allende se mide, en primer lugar, por el hecho que hizo todo lo que pudo por cumplir con la palabra que empeñó ante su pueblo que fue la de iniciar el cambio en Chile, para transformarlo en un país con mayor soberanía sobre sus recursos, justicia en las relaciones sociales y democrático en las políticas, y hacer todo esto sin romper la regla de juego de partidos y consultas electorales periódicas que lo llevó al poder.

Fue su consecuencia lo que obligó a sus enemigos, que se llenan la boca con la palabra democracia, a romper con su propia regla y decretar el exterminio para recuperar las posiciones perdidas. Y allí está el segundo dato de la vida de Allende: no se rindió, ni se entregó a los golpistas, no salió a empellones en pijama al exilio, sino que se batió con las armas en la mano y murió dentro del Palacio sin capitular a los traidores.

Ante esta impecable línea de conducta, muy poco cuentan los “errores”, o mejor dicho los dilemas que el presidente socialista no pudo resolver en la economía, sujeta al boicot sistemático desde fuera y desde dentro, que buscaba precisamente hacer imposibles las reformas nacionales y sociales, y colocar al gobierno contra la población. Cuando el voto siguió afirmando que la Unidad Popular era la mayoría del país (como hoy en Bolivia o Venezuela), entonces se descubrió que el pueblo podía soportar privaciones, pero la derecha y sus mesnadas no podían seguir retrocediendo y por eso soltaron su jauría.

¿Y qué puede importar si el joven médico Allende escribió alguna parrafada a los 20 años? Hay que tener el alma muy chiquita para querer bajar el significado latinoamericano y mundial del mártir de La Moneda, contando chismes de última categoría. Como querer restarle valor a Vallejo, cuya trascendencia está en sus poemas, mencionando que no le gustaba trabajar en otros oficios que no fueran la escritura, o referirse a los dineros de Georgette y como los gastaron; o manchar la memoria de Grau por no haber abandonado a los náufragos y perseguido al barco chileno que huía de Iquique.

Hay personas grandes que se encarnan en algunas realizaciones indiscutibles, y hay personas chiquitas a las que la envidia o la pasión les lleva a buscar archivos para ver como pueden rebajarlos. El Perú ya puede decir que tiene una Mariátegui gigante y otro minúsculo.

29.06.08
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martes, junio 24, 2008

Yo amo a los empresarios

En una universidad, en Santiago de Chile, me contaron no hace mucho, la sorpresa que había causado entre la gente, las declaraciones Alan García a la prensa luego de un encuentro con las organizaciones de empresarios durante uno de sus viajes al país del sur:

- Presidente, ¿cuál es su mensaje al pueblo de Chile que le está escuchando?

- Mi mensaje es que los empresarios chilenos tienen las puertas abiertas para poner sus inversiones en el Perú y yo mismo los recibiré con los brazos abiertos en Palacio de Gobierno.

- Pero, presidente, para el pueblo de a pie, el que viaja en el Metro, tiene algunas palabras…

- Ya lo he dicho, a los empresarios chilenos los esperamos para darnos un gran abrazo en la puerta de Palacio.

Los profesores que me referían esta anécdota estaban desconcertados de que nuestro voluminoso mandatario redujera tan estrictamente su mirada sobre “el pueblo de Chile”, a la gente del gran billete, a lo que hice solamente una pequeña anotación: “está pidiendo a los empresarios chilenos que le ayuden a superar a Chile para el 2015, lo que revela cuál es toda su estrategia”.

Ahora nos enteramos que había además una carta secreta de García a una serie de grandes empresarios chilenos, y que esa fue circulada en febrero de este año, apenas un mes después de presentada la demanda ante la Haya, por la disputa sobre la delimitación marítima y cuando se producía un aparente distanciamiento con su gobierno. Poco después llegaría Sebastián Piñera a Lima, dueño de LAN y candidato presidencial de fuerza en el país del sur, inaugurando algo que parecía –y ahora sabemos que sí es-, una diplomacia de las inversiones que se superpone a la tradicional, donde se encajan los pendientes fronterizos. Todos recuerdan que el abrazo en Palacio fue tan carnal que en Santiago provocó fuertes comezones.

Varias preguntas me vienen a la mente: ¿quién le ha dicho al señor García que los peruanos circunscribimos nuestro interés por otros pueblos y por países vecinos a sus empresarios?; ¿cómo es que nos preocupa tanto el límite del mar y los espacios de pesca, si estamos facilitando la entrada del capital chileno a los puertos y creando las condiciones para que las más grandes empresas pesqueras se vendan a empresarios del sur?; ¿hasta dónde puede ir la incoherencia de las “cuerdas separadas” para que la política principal del gobierno sea del abrazo con Paulmann (CENCOSUD-WONG), Calderón (Ripley), Luksic (Luchetti), Piñera (LAN), Claro (inversión portuaria y vapores), etc., y la secundaria la de afirmación de la soberanía nacional?; ¿es éste un camino al desarrollo?

25.06.08
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ALC-UE, un mes después

No era que nos habíamos abrazado con la vieja Europa, que la Merkel se entendía con García sin necesidad de traductor, que íbamos a cooperar con los países del mundo que sufren hambre y calentamiento climático que no somos nosotros, y que al Perú le daban un trato diferente porque, digamos, ha dicho que va a firmar lo que le pongan en la mesa. ¿Se acuerdan? Y que el mayor mérito era haber enrejado la ciudad y cubierto de policías, clavado a los peruanos en sus casas con un feriado forzado, la seguridad que le dicen, que le pusimos a los europeos que son nuestros socios.

¿Y cuál ha sido el siguiente capítulo? Que el señor Berlusconi que llegó al poder en Italia como Alan García, esto es a sabiendas de lo que se trata, y que se ahorró venir a Lima, impulsó una iniciativa sobre migraciones que ahora es directiva para toda Europa, que como se aprecia se está “berlusconisando”, por la cual los pobres del mundo –entre los que nos incluyen, a pesar de nuestro presidente-, cometemos delito por intentar buscar trabajo y oportunidad en esas sociedades de riqueza. Los socios que reclaman poder traer sus inversiones aquí con el máximo de protecciones y facilidades para retirar ganancias, aumentan los candados al extremo de establecer penas carcelarias por ser de otra nacionalidad y de anunciar que los hijos de los indocumentados nacidos en esas tierras no son hijos de ellos y deben ser devueltos al país se origen de sus progenitores.

Entonces uno que tiene presente los carteles de bienvenida al ALC-UE, se pregunta de inmediato: ¿y en qué parte del discurso inaugural del anfitrión de la Cumbre, nuestro querido presidente García, se menciona el importante tema de los inmigrantes latinoamericanos en Europa y propone un acuerdo de justicia sobre este punto, considerando el aporte de nuestra gente a la prosperidad del viejo continente? Pero no se encuentra ninguna declaración significativa al respecto, como que tampoco figura en los documentos finales. O sea estábamos declarando nuestra preocupación común por el mundo, y no tratando los aspectos sensibles de nuestras relaciones. Nos agitábamos para sacarnos la CAN de encima y asegurar mercados al otro lado del mundo, pero obviábamos a las personas concretas.

¿Y quiénes forman la mayoría que nos ha cacheteado tan duramente en el parlamento europeo con la directiva migratoria? Pues aquellos a los que el gobierno de García recurrió para que le revivieran al MRTA, con fines de manejo político regional y nacional, que esa vez no consiguieron los votos suficientes para ello. Pero ahora, en un asunto mucho más visible para los intereses de los sectores conservadores, han logrado lo que se proponían y han dado una lección sobre la clase de socios que tenemos al otro lado del Atlántico.

22.06.08
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jueves, junio 19, 2008

Memorias de Gabriela

La periodista Gabriela Wiener acaba de publicar un libro en España: ‘Sexografías’ y nos muestra las cosas más insólitas del mundo y el sexo.

Por Paco Moreno

A mí también, Alessandra Rampolla me cae gorda. Me desagrada que hable de sexo como si fuese una profesora de primaria enseñando gramática a sus alumnos. Sin embargo, hay quienes escriben sobre sexualidad sin fines meramente didácticos, sólo para mostrarnos las insólitas facetas de la gente en su afán de disfrutar del sexo (necesidad primordial después de comer y dormir). Es el caso de Gabriela Wiener, periodista peruana que vive en Barcelona y desde ahí nos regala su prosa feliz, de la cual estamos agradecidos.

“Sexografías” (editorial Melusina) es su segundo libro. El primero fue el poemario "Cosas que deja la gente cuando se va", cuyos versos aún me dan vueltas en la cabeza. Pero no hablemos de este texto sino del segundo, que ya es un éxito en España. Es que para hacer bien lo que sabe (escribir), Gabriela Wiener es capaz de convivir con travestis y putas en Paris, asistir a intercambios sexuales en clubs de swingers, estar en un ritual de ingestión de ayahuasca, colarse en las alcobas de superestrellas del porno, infiltrarse en cárceles. Practica el periodismo gonzo, es decir, el periodismo desde adentro.
“Sexografías” ha recibido elogios de gente que cada vez que juega con las palabras, gana. “Gabriela Wiener parece haberse convencido de que ser periodista consiste en ser Ulises y Homero a la vez: el encargado de naufragar en pos de una cada vez más lejana Itaca y el encargado de narrarlo unidos en la misma persona. El resultado de esa unión es este libro fascinante” escribió Juan Bonilla; “el libro cautiva porque su protagonista cautiva. Hay que ser una persona especial para escribir Sexografías”, dijo Javier Calvo; “Gabriela Wiener se pasea por los mundos del sexo como una antropóloga curiosa que visita un planeta de alienígenas: observadora, detallista, divertida, aguda y atinada traductora del disparate de la vida”, Rosa Montero; “Gabriela Wiener nunca ha decepcionado a sus lascivos, lujuriosos e insaciables lectores”, Santiago Roncagliolo; “(Sexografías es la demostración de que) esta peruana se ha convertido en uno delos referentes imprescindibles de la crónica hispanoamericana actual”; Edmundo Paz-Soldán. Y siguen elogios de otros grandes de la palabra.

Ocurre que "Sexografías" son las memorias de una talentosa escritora que convierte en un texto fascinante todo lo que tenga que ver con el sexo y lo insólito. Aún no la llaman Dra. Sexo, pero va camino a ello. Divertida y viajera; observadora y perspicaz; aguda y creativa; es decir, periodista, es decir, Gabriela Wiener prepara su regreso a su querida Lima con dos libros bajo en brazo y el corazón amable.

La Ventana Soplona vuelve a atacar

Tal como habíamos adelantado en este diario Valenzuela hizo lo que quiso con las imágenes y audios del acto por la libertad de Roque Gonzáles. Y convirtió a este diario casi en un brazo de las FARC. Le falto una encuesta para reclamar que nos cierren.

Raúl Wiener
Redacción La Primera

Debe ser un mérito de los periodistas de investigación de la “Ventana Indiscreta” haber descubierto que estaba convocada una reunión del Capítulo Perú de la Coordinadora Bolivariana por la libertad de Roque Gonzáles y que uno de los invitados era yo, en mi condición de periodista del diario La Primera, que había desarrollado una campaña sostenida por la libertad de los 7 detenidos de Tumbes, cuando habían anuncios circulando todos los días en Internet, afiches y volantes que seguramente llegaron a la mesa de su directora.

Muy meritorio además el interés de la joven periodista Alexa Vélez de llegar a primera hora y dedicarse a filmar los asientos vacíos de las personas que aún no llegaban ratificando que los peruanos son tardones, de fijarse en el detalle del apagón de 10 minutos en la sala, de permanecer varias horas en un acto de 60 personas, y de captar tropezones, sonrisas y cualquier gesto que pudiese demostrar la vinculación con las FARC de los que estábamos presentes. Claro como que me saludo con Elsa Malpartida, Dante Castro o Moisés Sarzosa, eso lo prueba todo; como cuando Melissa Patiño es culpable por haberse sonreído con Roque Gonzáles durante su viaje.

De hecho la “investigación” en manos de Valenzuela es toda una escuela, de la que deberían aprender todos los futuros miembros de la DINCOTE, sobre todo si se trata de armar historias como las de los “malditos de Larcomar”, o “los bolivarianos que sabotearán las Cumbres”, que cuando se caen por falaces, tratan de ser mantenidas con temas como los “compañeros de Wiener, vinculados a las FARC” (porque como ustedes saben la computadora ya lo ha revelado todo sobre este asunto)

Lo que es sorprendente, cuando parecía que nada podía sorprender, es que la chichita enviada a cubrir la nota de marras haya creído encontrar la clave de la vinculación en una hermosa palabra como compañero, que me hace recordar que fue Pinochet quién prohibió usarla en Chile, después de asesinar al compañero presidente Salvador Allende y a miles de sus camaradas. A eso ha llegado la sujeta apellidada Valenzuela, que ha tenido el cuidado de editar a su reportera en la parte en que contesto a su pregunta sobre si los convocantes y asistentes son mis compañeros, que Cecilia Valenzuela fue también alguna vez una compañera, antes de acomodarse a los intereses de Baruch Ivcher y Alan García, por supuesto.

También ha borrado toda la referencia que hice a la conductora de un programa de televisión que complementó el triste papel del ministro Alva (cuya renuncia pide ahora por no haber disparado a los moqueguanos), la policía, fiscal, juez y procurador del caso de Tumbes, anunciando “pruebas” que nunca pudieron presentar y que ahora quieren sacar de donde sea, sea la computadora o la reunión de Quilca. No por gusto la única parte de mi intervención que destaca es cuando anoto que no creo en las pruebas que Uribe ha lanzado al mundo. ¡Pucha, no creer en tan respetable gobernante, que tiene como 60 congresistas, incluido el primo del presidente, procesados por sus lazos con el paramilitarismo y al que le han probado que como Fujimori compró votos parlamentarios para la reelección! ¡Joder!

Casi podría decir que debería agradecer a la fisgona por su aporte a hacerme famoso, pero no lo voy a hacer porque el raiting de su programa es más bien bajo, por lo que tiene que inflar cada lunes el número de respuestas a las preguntas tontas que plantea.

18.06.08

Del Artículo 128 al 62

Los bienes públicos, cuyo uso es de todos, no son objeto de derechos privados” (Art. 128. Constitución de 1979)

La libertad de contratar garantiza que las partes pueden pactar válidamente según las normas vigentes al tiempo del contrato. Los términos contractuales no pueden ser modificados por leyes u otras disposiciones de cualquier clase…Mediante contratos-ley, el Estado puede establecer garantías y otorgar seguridades. No pueden ser modificados legislativamente, sin perjuicio de la protección a que se refiere el párrafo precedente” (Art. 62. Constitución de 1993)

El debate sobre las constituciones aparenta ser un terreno de iniciados o de gente de prurito, absolutamente alejada de las preocupaciones de las grandes mayorías. Por lo menos es lo que se desprende del desdén con el que el presidente se refiere al tema como si su marcha triunfal al primer mundo, las Olimpiadas y la superación de Chile, no requiriere del soporte de una institucionalidad razonablemente democrática, abierta y de algún grado de consenso social.

Y lo que es más significativo, toda la corte de gobierno y sus ecos periodísticos han dicho que esta discusión equivale en realidad a una voz de espanto de las inversiones y el fin del crecimiento económico que según el régimen está sacando de pobres a millones de peruanos. Ciertamente esto empuja a la pregunta de si las constituciones se hacen para mantener tranquilos a inversionistas mineros, petroleros, pesqueros, financieros y de servicios, muchos de ellos extranjeros. Pero, en fin, es e es su concepto de las cosas.

La clave aquí es saber que es lo que podría ser tan “hecatómbico”, como pronostica el presidente del Congreso. Y ahí glosamos un botón de muestra de las diferencias que median entre la carta del 79 y el documento del 93. Si uno observa el artículo 128 de la Constitución de 1979, ve que el bien público, exige un derecho público, que conlleva responsabilidades particulares. No se puede disponer libremente de las empresas, la infraestructura, los derechos que son de todos. Pero el artículo 62, del texto fujimorista equipara el contrato privado al que realiza el Estado, con un solo detalle, le da fuerza de ley (es decir no puede ser revisado por otra ley) a lo pactado sobre bienes públicos por los administradores temporales del Estado.

Esta es la base de la corrupción aunque no quieran reconocerlo. Los gobernantes y funcionarios a su servicio fueron autorizados a contratar como si los bienes públicos fueran de su propiedad. Y eso ha hecho que sean irreversibles los contratos que implican prebendas y beneficios a los contratantes, pero que no se pueden revertir, porque tienen fuerza de ley.

18.06.08
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domingo, junio 15, 2008

Vade retro Constitución del 79

Acaba de decir el presidente del Congreso que la restitución de la Constitución del 79, la misma que firmara Haya de la Torre tendría consecuencias hecatómbicas, con lo que ha advertido que aquí no estamos evaluando una mera promesa incumplida de García, sino algo mucho más profundo: que para ganar votos el actual presidente puede ofrecer lo que considera no sólo imposible, sino de alcance aterrador, si es que el ingenuo que le escucha se identifica con el planteamiento.

Pero, ¿por qué sería tan atroz intentar cumplir el precepto básico de que los actos jurídicos originados en un acto de fuerza carecen de validez, lo que sin duda comienza en que el cambio constitucional generado por un golpe de Estado no puede legitimarse? Obviamente esta es la esencia de lo que se llama democracia. Pero justamente allí es que los supuestos demócratas se paralizan y dejan establecido que si aceptaran el principio de legalidad, los inversionistas se irían inmediatamente del país, porque sus contratos empezarían a tambalearse.

La conclusión es clara: la actual democracia peruana tiene una raíz espuria, y el sistema de contratos, principalmente referidos a las transferencias de empresas, activos, derechos, del Estado al sector privado, generalmente a extranjeros, se ha hecho bajo la protección de normas que se impusieron a través de un trámite golpista, algunas cuando todavía no existía el CCD (año 1992) y otras adaptadas o amparadas en la Constitución de 1993, es decir son contratos tan ilegales como el régimen de Fujimori, echado por una revuelta popular.

Aparentemente los actuales indicadores de inversión y crecimiento se los debemos a una Constitución que iguala al inversor nacional con el extranjero, que equipara el contrato público con el privado (haciendo obligatorios los acuerdo corruptos), que impide al Estado intervenir en economía y que no promete la “justicia social” (que es lo que más odia Aldo M en la del 79). Pero eso equivale a decir que el golpe continúa para mantener los contratos; que el Estado se amarra las manos para no apelar a la razón legal para renegociarlos a favor del país; y que los inversores no se la estarían llevando en peso como vemos todos los días, y que no se van a ir aún si se modifican las reglas impuestas en dictadura, porque perderían dinero.

Una hecatombe para García sería tener que variar la política económica heredada de Fujimori y Toledo. Es decir que el presidente nos está salvando del propio desastre que postuló en las elecciones, y por el cual está en Palacio de Gobierno.

16.06.08
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miércoles, junio 11, 2008

La tienda del aeropuerto

En el espigón internacional del Aeropuerto Jorge Chávez, al fondo, donde se llega después de haber pasado todas las salas de espera hay un solitario kiosco de artesanías peruanas. Algunos turistas que llegan hasta allí se acercan para ver sus productos, que por supuesto son diferentes de los que ofrece el llamado Café Britt en los dos espigones y en la zona comercial del segundo piso, y que fueron noticia cuando se informó que muchos de sus productos llevaban el rótulo de “made in China”, a lo que los propietarios contestaron que en realidad no eran artesanías sino “souvenirs”.

El kiosco del aeropuerto no está ahí porque LAP lo quiera, sino después de una dura lucha legal y una tremenda resistencia física. Sus conductores tenían contrato vigente con CORPAC al momento de la concesión, como varias otras empresas nacionales, pero los nuevos administradores no respetaron este derecho y los echaron a la mala. Por eso ya no está Zeta Bookstore (ni ninguna especializada en libros y revistas) y la antigua joyería Camusso, que fue reemplazada por Ilaria, cuyos trabajos en plata los lucía Eliane Karp.

LAP hizo lo que quiso con los peruanos que trabajaban en el aeropuerto, como si le hubieran otorgado un reinado y no una administración Y ¡qué curioso!, terminó entregando el espacio al único restaurante del área internacional al suegro del que era ministro de turismo y vicepresidente; concesión de comidas rápidas a la franquicia administrada por el hijo de uno de los magnates de la televisión; el contrato de rampa a la empresa del dueño de un diario limeño, etc. ¿Y alguien cree que fue por ingenuos?

Yo no entré a este tema por amiguismo, ni pegándome al lado fuerte de la contradicción como hacen algunos periodistas que se dicen liberales. Entre LAP y los artesanos había una desproporción extraordinaria. Y sin embargo la tienda ha subsistido hasta hoy. La asaltaron, la arrinconaron en el sótano, movieron a sus abogados poderosos para influir en la justicia, pero finalmente salió la orden de darles un lugar en el espigón y le entregaron el que ahora tienen. Pero ahora la misma tienda de los artesanos ha conseguido una resolución de la justicia que da curso a una fundamentada demanda de nulidad de la propia concesión de Pandolfi, Silva Ruete y Kuczynski. Esto ha hecho erizar los pelos de la mafia aeroportuaria que se ha lanzado a perseguir al periodista Mujica y a pasarle datos tontos a Aldo M.

11.06.08
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Remanentes mineros

No hay duda que los nacionalistas han quedado desgarrados en la oposición entre trabajadores mineros que reclaman que no hayan topes en el reparto de utilidades anuales de las empresas y las regiones que están en pie de lucha para que no les arrebaten el “remanente” que resulta de la aplicación de dichos topes y que se transfiere para obras de construcción civil. Es un conflicto en el seno del pueblo, como se solía decir antes, creado por el gobierno y las empresas, que no enfrenta sólo dirigentes sindicales con algunos presidentes regionales, sino a trabajadores que dejan la vida en la mina y obreros de construcción civil, a más que toca el orgullo de las provincias.

¿Y quién alimentó esta pelea? El Estado a través de varios gobiernos, que siguieron el principio de ningún tope a las utilidades, o sea ninguna contribución adicional por sobreganancias; los trabajadores mineros no pueden ganar demasiado dinero y para ellos sí vale un límite; y los contratados de la tercerización no existen, aunque hagan las mismas tareas de los otros, no tiene derecho a la participación de utilidades. Así se disfrazó de premio a las regiones, lo que era sacarle de la parte laboral lo que debía haber salido de la bárbara ganancia empresarial. Y todos pisaron el palito.

Por 300 privilegiados no vamos a dejar sin obras a la región, ha apuntado el presidente de Ancash. Los mineros no tenemos porque pagar las obras regionales con nuestro dinero han contestado los de la Federación Minera. Y ahí las posiciones se han polarizado en razones de las que nadie puede bajarse. Ahora si se aprueba la ley de no tope, vamos a asistir con seguridad a una escalada de lucha regional, y si sigue la maniobra y no se aprueba vamos a tener huelga minera. Pero lo curioso es que el gobierno está cómodo entre los dos abismos.

Son los nacionalistas que en teoría eran los mejor posicionados para entrar al tema de las ganancias excedidas de la minería de los últimos años, los que más se han dividido en torno al tema. Unos con la Federación y otros con la región. Es decir nadie ha podido levantar una salida a través de un grupo de diálogo de los sectores implicados que fuerce al gobierno y a las empresas a aceptar tres compromisos concretos: (1) reparto de utilidades sin topes para los mineros; (2) incorporación a este reparto a los trabajadores de empresas de tercerización y services que participan del trabajo minero; (3) restitución a las regiones del porcentaje sobre las utilidades recibido durante el año 2007, como contribución especial de las empresas para la infraestructura regional.

08.06.08
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La vecindad de García

“Cállate, cállate, que me desesperas con tus disparates”, reventó el Kiko de la prensa escrita después que el chavo presidente insistió en pensar en grande y meter al país en un debate sobre las olimpiadas. Pero el otro le contestó en un toque:

- Eso le pasa al señor Mariátegui por pensar como ratón.

Así descubrimos que la verdadera oposición que según García está en los periódicos, la ejercen los directores que están al 99% de la política del gobierno, y que lo han acompañado en casi todos sus disparates previos. La lucha actual es para que Aldo M entienda que aquí no se trata de organizar nada sino de “pensar”, que es lo que hace subir en las encuestas, hasta que se encuentra otra cosa en la que seguir pensando.

Es lo que pasó con el disparate emblema de impulsar un referéndum, con marcha de gente pobre a Palacio incluida, sobre la pena de muerte, para acabar con violadores de menores que matan a la víctima. Era más estúpido que pretender que el tema de las Olimpiadas en China sólo se debe a la insistencia de ese gigantesco país ante el Comité Internacional. Pero si se recuerda bien el director de Correo se acomodó explicando porqué un “liberal” como él, era ahora un creyente de que la pena capital podía resolvernos problemas. Y, por supuesto, García lo dejó en el camino, como a todos los que apoyaron la idea, y pasó a otra cosa. .

Otra, de campeonato, fue la genialidad de anunciar que esta vez la reconstrucción de la zona afectada por el sismo 2007, se haría como nunca se había hecho, bajo el liderazgo de empresarios exitosos, que si habían podido poner al Perú como la estrella de América del Sur, como no iban a hacer de Pisco una versión de Las Vegas en pleno desierto de Ica. ¿Y qué hizo Aldo M? Se tragó el disparate, con el efecto final que vamos a llegar a un año y la última noticia es que el avance impetuoso de la reconstrucción es del 5%. Más o menos como dicen que se ha reducido la pobreza ese mismo año.

La habilidad de García –la única que tiene-, la que le hizo ganar finalmente la elección, es hacer pasar disparates como ideas serias o “grandes”, que los apocados no entienden. Aquí no interesa si son reales o ilusorias. ¿Qué podríamos decir por ejemplo del tren eléctrico de Lima? ¿Era verdad o un cuento para tontos? Fue cierto, porque hizo ganar una elección municipal, porque representó dinero y corrupción, y porque es un monumento actual al alanismo. Pero era un disparate porque nunca existió ni el estudio técnico ni el dinero para completarlo. Pero el Perú voto nuevamente por él. ¿Comprenden porque el problema no es si puede haber olimpiadas dentro de 12 años, o si superaremos a Chile en siete?

4.06.08
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lunes, junio 02, 2008

Contabilizando a los pobres

En el Perú estamos haciendo colectas para que un campeón de ajedrez o matemáticas pueda viajar al exterior, pero tenemos un presidente que plantea organizar una olimpiada. También decimos que la pobreza está disminuyendo sin hacer nada por ella, por el sólo efecto de que aumentan las inversiones en minería y se firman más tratados de libre comercio; pero aceptamos el ingreso de mil marines gringos armados en el la zona caliente del VRAE, con el pretexto de que van a ayudarnos a construir tres postas, abrir dos pozos de agua y reparar dos escuelas. En otras palabras se piensa en grande cuando se quiere y se vuelve a ser choco el día siguiente.

Visto desde fuera el Perú es un país pobre con múltiples posibilidades de hacerse rico con un poco de dinero y relaciones. Es lo que hacen las trasnacionales que como el consorcio Camisea nos hacen pagar a nosotros mismos sus inversiones, o como LAP que se manejó entre créditos avalados por el Estado y supertarifas en el aeropuerto. Pero este país es también un modelo de polarización social. Aquí hay niveles de vida de primer mundo al lado de millones en la línea de supervivencia o incluso por debajo de ella. Saber cuántos son estos parias del sistema es la tarea de los medidores de pobreza, pobretólogos, como dice el presidente.

En esencia este peculiar oficio se justifica a partir del reconocimiento de los Estados de su fracaso para impulsar a la sociedad en su conjunto hacia el desarrollo, es decir invertir y orientar hacia una mejora continua de los niveles de productividad, innovación, educación, bienestar e institucionalidad del conjunto y no de unos pocos. En reemplazo el poder se propuso concentrarse en “los pobres”, que era casi como decir nos enriquecemos pero ayudamos a los que menos tienen. Y para eso tenemos que saber cuántos son esos que no tienen y como evolucionan cada año, y obviamente lograr el aval del Banco Mundial para lo que estamos diciendo.

La disminución estadística del número de pobres es ahora la prueba fidedigna que el modelo funciona y redistribuye, como se ha visto en estos días. Pero sirve también para repriorizar el gasto social. Algo así como determinar si es necesario que sigamos gastando socialmente la cantidad que aplicamos los últimos años. Las cifras de la pobreza del 2007 parecen estar advirtiendo que ha bastado que García cambie, se rodee de empresarios, de trate de tú con Bush y Merkel, y no haga nada más por los pobres, para que éstos disminuyan inconteniblemente.

01.06.08
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viernes, mayo 30, 2008

País pobre y número de pobres

Que el Perú es un país pobre, en el sentido de salarios magros comparativos con el resto del mundo; empleos precarios; deficientes servicios; bajo nivel educativo; mínima innovación tecnológica; menguados capitales propios; excesiva dependencia de la explotación de recursos naturales; tremenda vulnerabilidad de la mayoría de su población a riesgos de salud, desastres naturales, y otros; insuficiente infraestructura; débiles instituciones; inseguridad extrema; condiciones ambientales deterioradas; etc. , es algo difícil de discutir, aunque García se empeñe en creer que pensando como grande, los grandes de verdad se van a creer que el país ha crecido tanto como para tomarlo en serio. Síndrome de Chile, que le dicen.

Pero un dato adicional de sociedades como la peruana es que en ellas hay una polarización social que llega a límites aberrantes, donde unos han adquirido efectivamente niveles de vida de primer mundo, y a veces más, y otros sobreviven con recursos inverosímiles, que son un desafío diario a todas las leyes de la economía y la biología. A los que tienen un ingreso que apenas les “alcanza para comer”, según la aplicación más restrictiva de la canasta de consumo alimenticio, les llamamos pobres; y a los que ni siquiera están en este nivel, se les denomina pobres extremos; todos en el marco de una sociedad empobrecida, con islotes de ricos.

Medir la pobreza para saber cuántos lo son y qué cantidad de “extremos” tenemos en casa, es una de las ideas que hizo furor entre los 80 y los 90, encargada precisamente a los pobretólogos de los que hablaba García hace poco, y que derivaba de la idea de si no podemos (ante el fracaso de los Estados), sacar a la sociedad de su pobreza de recursos y capacidades, dejemos que cada quién arregle sus problemas como pueda, acudiendo a medios privados, y concentrémonos en “ayudar a los pobres”. El problema era saber cuántos eran, quiénes eran, dónde estaban, para orientarles programas de alimentos, salud, empleos temporales, pequeñas obras y últimamente hasta dinero en efectivo.

En los 90, el Perú comprobó lo bien que combinaban una política pro-ricos y pro-capital extranjero, con amplios programas pro-pobreza. Claro nadie salió de la pobreza por la vía de FONCODES, PRONAA y otros, ni lo hará por CRECER o JUNTOS. Y si hubo un cierto retroceso del número de pobres se debió a que, pasada la etapa del mayor ajuste, hubo quienes pudieron recuperar parte de lo perdido o lograron saltar de auto-empleados a micro o pequeños empresarios. Pero el problema siguió siendo que uno puede llamar pobre a una condición u otra. Por ejemplo decir que encima de 220 soles mensuales, más acceso a educación estatal, más programa de ayuda cercano, se sobrepasa la sobrevivencia y la familia sale de la pobreza. Pero eso no indica si se ha pasado un umbral en el que ya no se regresará el siguiente año al punto anterior.

Además, como dice el ex jefe del INEI, el vilipendiado Matuk, si el que va a medir altera la muestra expandiéndose hacia un universo más amplio, o si modifica la cantidad y calidad del consumo que define la pobreza, obtendrá un aumento automático de los no pobres. Esto se hizo en los 90, bajo la jefatura del INEI de Félix Murillo, secundado por Renán Quispe, y supervisado por el Banco Mundial. Pero el punto en esa época no era entusiasmar al país con el resultado, sino generar un sistema de justificación a largo plazo de la política económica neoliberal. Fujimori no esperaba aplausos por un dato estadístico, sino por escuelas visibles, postas y desayunos en los colegios, que eran el quid del clientelismo populista de la época.

Hoy es al revés. García adora el corto plazo. Por eso lo que quiere hacernos creer es que la pobreza está bajando y el país está dejando de ser pobre, porque él ha cambiado. Porque se le ocurren ideas grandes. Porque él mismo es cada vez más grande. Y que no tiene que hacer nada por los pobres, porque todo camina hacia el 2015 cuando superaremos a Chile y no tendremos pobres, y el 2020 cuando habrá olimpiadas en el Perú.

01.06.08
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martes, mayo 27, 2008

La pobreza del INEI

Para reducir la pobreza en el Perú el mejor instrumento es Renán Quispe. Y es que sólo un personaje que fue capaz de hacer un censo echando al tacho el anterior de dos años antes, para servir al interés de Alan García de confundir las cifras del gobierno anterior y hacer inciertos lo puntos de partida, podía presentarse ante el mundo para anunciarnos la noticia del siglo: la reducción de la pobreza en cinco puntos de un año a otro. Y lo mejor de todo, sin que nadie se hubiese dado cuenta.

O sea la pobreza ya no es lo que era antes, ese estado de carencias básicas, desprotección y magros ingresos, que obligan a una vida en el filo, con bajísimos indicadores de nutrición, salud, educación, habitabilidad y otros. Por Quispe nos enteramos que para saber quién dejó de ser pobre basta observar la línea de gasto mensual, y aquellos que en los últimos doce meses lograron sobrepasar los 229.4 soles, abandonaron el mundo de los pobres y los que lo hicieron con los 121.2 soles dejaron la pobreza extrema.

¿Es esto serio? No vamos siquiera a discutir aquí lo que se puede consumir en un mes con estas cantidades y la crucial diferencia que podría representar que una persona llegue a 250 o 300 soles al mes (más o menos entre 100 o 120 dólares). Tampoco a lo que este monto puede significar en diversas regiones del país, sea Lima, capitales costeras, ciudades de la sierra y selva, población del campo. Pero si sólo se advierte que estos exiguos montos tienen como denominación “canasta mínima alimentaria”, se verá claramente de qué clase de farsa es que estamos hablando.

Si poco más de 200 soles quiere decir que uno puede comer y sobrevivir, y por eso dejar de ser pobre, la pregunta inmediata es: ¿con esa cantidad de moneda peruana se compra la misma cantidad de alimentos que lo que se hacía en la misma fecha el año pasado? Sin duda que no. Los debates sobre la nueva inflación de García han ido precisamente por ahí, que para un pobre los aumentos en el pollo, la leche, el aceite, el arroz y otros, son mucho más duros que para el resto de la población, que gasta en alimentación una fracción bastante menor de su ingreso.

Algunos han calculado una inflación de 10% para los segmentos C y D de la sociedad, más acentuado en provincias que en Lima. ¿Y cómo ha sido tomado eso en cuenta por los pobretólogos (García, dixit) del INEI, del gobierno y los medios, que celebran a tambor batiente? Se han olvidado del detalle y han supuesto que una persona mejoró 50 soles de un año a otros, come mucho más que lo hacía hace un año, aunque enfrente las alzas, siga en el arenal y carezca de muchos servicios.

Algo que puedo decir de manera personal es que mi experiencia de finales de los 80 y comienzos de los 90, me permitió ver lo que era el cambio masivo de una parte de la población de no pobre a pobre. Más tarde pude comprobarlo en un viaje a la Argentina de comienzos de está década. El empobrecimiento se ve. Así como también lo debe hacer el retroceso de la pobreza. Pero en el Perú nadie aprecia cambios impactantes en los barrios populares, en los distritos pobres o en los villorrios que tanto desprecia nuestro presidente. Tampoco desplazamiento de familias de un lado a otro de la ciudad. A los mendigos los escondemos para que no se vean en las Cumbres y el gobierno se arrodilla ante Estados Unidos por medio millón de dólares de “ayuda humanitaria” para Ayacucho.

Claro que la mejor es la de Del Castillo, que dice que esto demuestra que la política proinversión funciona. O sea que en nombre de los que han dejado de ser pobres van a insistir en la política que más del 70% de los peruanos, pobres y no pobres, desaprueban.

27.05.08
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sábado, mayo 24, 2008

Fiero general

La ferocidad de Velasco no se mide por la forma como ordenó reprimir a los obreros mineros en Cobriza o a los trabajadores de Siderperú en 1973. No señor. El perverso general, que también hizo la reforma agraria y expulsó a la IPC, mostró su peor rostro echando chorros de agua a los jóvenes miraflorinos que protestaban porque los diarios le habían sido arrebatados a los Miró Quesada, los Agios y los herederos de Pedro Beltrán, que juntos representaban la libertad de prensa.

Ese fue el acto heroico de los años 70. La gesta que hoy se conmemora con un monumento a esos valientes que seguramente volvieron a mostrar su vocación democrática cuando acompañaron a Vargas Llosa en sus mítines por la libertad… de los banqueros, que Alan García prometió expropiar, sin conseguirlo; y los que hicieron campaña por el mismo García el 2006, con el apoyo de los banqueros, para cerrarle el camino a Ollanta Humala. Los que dicen que fue la prensa la que nos salvó del chavismo y que no soportan que haya otra prensa diferente a la de ellos, haciéndoles la competencia.

Fue García hace muy pocos días el que retrucó a los empresarios, que se reían de sus actuales peroratas contra la inflación, recordándoles que los años de heterodoxia de su primer gobierno (1985-1987), las grandes empresas se llenaron de dinero y aplaudieron los controles, las protecciones y las políticas de intervención estatal. Si Velasco pudiera encontrarse en situación semejante: ¡qué no diría de los empresarios, ahora neoliberales y entonces estatistas!, o de los Miró Quesada que creyeron poder metérselo en el bolsillo, como hicieron con otros gobiernos militares y civiles; o de Genaro Delgado y otros ases de la democracia de estos días.

Además eso de la fiereza del general nacionalista en el contexto de una América en la que había Pinochet, Videla y otras dictaduras realmente bárbaras (Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia, etc.), como que está bien fuera de foco, sobre todo porque los que usan el término suelen tener más que ambigüedad al considerar las “tareas históricas” cumplidas por los generales de otras latitudes: el modelo neoliberal que se fundó en Chile sobre miles de cadáveres; la paz anticomunista que alcanzó Argentina a costa de decenas de miles de desaparecidos; etc.

Pero hay que comprender. Fiero es el gobierno que se atrevió con lo que nadie se atreve, que es una “libertad” de exclusividad de unos cuantos grupos de poder y totalmente cerrada a la diversidad del país, en ideología, opciones políticas, cultura, formas de vida, estrategias productivas etc. Que el proyecto de Velasco y los militares de los 70 estuviera plagado de imperfecciones, errores y arbitrariedades no lo discuto. Pero imaginar que uno podía celebrar el Perú que éramos, y que estamos volviendo a ser, con sus élites egoístas, racistas y ciegas, que se rodean de sistemas de seguridad y promueven la histeria para lanzar a la jauría sobre lo que creen que los amenaza, sólo puede ser propio de alguien que suma años pero no crece mentalmente, y por eso además su continuos insultos a los viejos, como si nunca fuera a alcanzarlos.

El monumento a los chicos del Potao de 1974, del alcalde Masías, el mismo de los edificios que se desmoronan en uno de los distritos de más alto nivel de vida, es un símbolo no de lo que pasó, sino de quiénes tienen el poder actualmente y cómo se echan flores por su triunfo. Que, por cierto, no tiene porque ser definitivo.

miércoles, mayo 21, 2008

Amigos imaginarios, enemigos verdaderos

Había un director de periódico que andaba muy preocupado porque manos oscuras, más bien de tonalidad azul, demoraban y trababan la necesaria privatización del aeropuerto de Pisco. Y por eso ponía titulares alarmantes y escribía editoriales apasionados, en los que decía que de muy buena fuente sabía que el primer ministro (PPK) estaba enterado de las maniobras que provenientes de la FAP, intentaban detener la modernidad peruana y las exportaciones.

Curiosamente nadie más hacía campaña sobre el punto. Y el aeropuerto en mención no había estado considerado en el primer paquete de concesionables. Un dato más: en Pisco, como en Chiclayo y Piura, había una extraordinaria contigüidad entre la parte civil y la militar, que era lo que desataba las inquietudes sobre su privatización. Pero el TLC, las agroexportaciones, la cercanía con Lima, hacían singular este caso.

Pero había otro elemento que este cronista curioso detectó luego de una revisión de documentos: la empresa de cabotaje marítimo y aéreo fundada por el señor García Miró, dueño y director del diario “Expreso”, en 1993, era una postora de fuerza tras el aeropuerto de Pisco, lo que planteaba lo siguientes problemas:

- Existía una falta a la ética periodística en presentar como interés nacional, un asunto en el que había un interés particular, de los propietarios y conductores del medio, que hacía campaña por la privatización;

- La “buena fuente” que informaba al periodista sobre los actos del ministro más influyente del régimen, estaba también aportando información clave al empresario que estaba relacionado directamente con la privatización;

Para mostrar cuán serio era este problema inventé un diálogo, en un artículo publicado y difundido por la Internet, que dije que era inventado (no como Aldo M que habla con banqueros fantasmas, que dice que son de verdad), entre el primer ministro ligado a las privatizaciones, y el director del periódico relacionado con una privatización, en el que conversan precisamente sobre como están resolviendo las presiones de la FAP.

La querella que García Miró me trabó sobre este asunto, reclamando el pago de 3 millones 500 mil soles y poniendo en marcha una batería de cinco abogados, embargos y prohibiciones sobre mi persona, pretendía que yo había ofendido a tan respetable señor, procesado varias veces por el escándalo de los dólares MUC del diario “El Comercio”, del que fue gerente general, y centraba su acusación contra este difamador chavista, en los siguientes puntos:

- Que no había hablado con Kuczynski, o que yo no podía probarlo;

- Que ya no estaba ligado a Swissport y quién presidía esa empresa era su hijo;

Lo que el abogado principal del caballero me propuso para arreglar esta querella era que yo reconociera que no afirmaba que hubiera habido el diálogo que yo decía haber figurado o inventado como ilustración de mi nota; y que efectivamente me había enterado que la presidencia de la empresa que ganó la concesión de Pisco, ya no estaba presidida por García Miró sino por su hijo. Eso quedó consignado en documento privado de las partes, que un año después se publicó en la Web con el título: “Wiener pide disculpas a director de Expreso”.
Y eso es lo que lo hace matarse de carcajadas a Tontolín. Que no le chupo el betún a nadie, ni a la Suez, ni a los Agois, ni a García Miró, lo prueban mis notas de cada día, y lo que he seguido sosteniendo sobre la concesión de Pisco, cuyas virtudes se habrían podido comprobar si durante el terremoto ya hubiera sido entregado. Basta ver lo que pasó en Tumbes con las lluvias de hace meses que llenaron de plata a Aeropuertos del Perú (Swissport) cobrando a los aviones de ayuda.

Razón tenía un amigo que me decía: Raúl ya no lo fastidies a Aldo M. El chico tiene poca correa, le gusta fregar, pero que nadie lo joda.

21.05.08
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sábado, mayo 17, 2008

País del Primer Mundo

Me informa un amigo que siempre me cuenta cosas: ¿sabías Raúl que desde el viernes de la semana anterior estuvieron levando niños acróbatas, vendedores de caramelos, limpiadores de parabrisas y otros, y que el lunes ya no quedaba ni uno sólo, especialmente en la calles de Miraflores, San Isidro y San Borja?, ¿has visto que el sábado ya volvieron a sus humildes trabajos? Parece que nadie se ha percatado del detalle, en medio de calles recargadas de policías, rejas y otros mecanismos de aislamiento de los visitantes, que se les dijo que era para su seguridad, pero que en realidad tenía la esperanza de servir para reforzar el discurso del presidente de que ya no somos el país que éramos antes.

Alan García se ha inventado su cápsula de primer mundo, que no es sólo la del lenguaje; sea ante los empresarios: no queremos que vengan a ayudarnos, sino a ganar dinero; o sea ante los gobernantes: los que no estamos afectados por la crisis alimentaria podemos contribuir elevando nuestra producción agraria en 2%; proponemos un impuesto mundial a los combustibles fósiles para el cambio climático; las economías que estamos creciendo podemos ayudar a erradicar la pobreza del mundo; etc.; sino que intenta tener evidencia física del progreso que en Lima se puede hallar en unos cuantos distritos y en rutas bien delimitadas. El resto que desaparezca, que fue el objeto de los feriados, porque no había forma de guardarnos a todos en los escasos albergues de la capital.

A decir verdad sólo Evo Morales vivió los dos mundos que coexisten en la gran ciudad. Los demás se dejaron llevar como mansitos, aunque es difícil creer que haya habido uno que haya tomado en serio el cóctel de modernidad imparable que les sirvió Alan García. El presidente echó ciertamente a perder la posibilidad de expresar la voz de América Latina frente a los países ricos de Europa que vienen a decirnos como debe ser la política y la economía sin lugar a discrepancias, y la de recoger las enormes necesidades insatisfechas del Perú actual. Pero eso debe importarle poco. Lo que debe estar creyendo es que españoles, alemanes, mexicanos, brasileños y otros países que importan, se han llevado la idea que aquí hay un verdadero amigo de las inversiones, “un nuevo Chile”, por si no se habían enterado de la novedad, o si le quedaban dudas sobre el AGP de hace veinte años, que es su obsesión permanente.

¿Qué les pasa brasileños, les dijo ayer a los empresarios de ese país en un foro especial, que sólo están invirtiendo en pequeños proyectos de 200 o 300 millones de dólares?, dando a entender que aquí eso es sencillo que bien pueden llevárselo de regreso. Vamos a ser el primer puerto del mundo; Talara es una refinería de juguete; mejor súbales los impuestos Lula; miren el mar, la selva; ¿qué les pasa brasileños? Más o menos como han sido sus visitas a Japón, China y algunas otras naciones, a las que ha ido a reclamarles porque no aprovechan la ganga que es el Perú. Y eso que para arengar a los cariocas se hizo el loco sobre la magnitud delirante de inversiones carreteras que están en manos de una sola empresa de ese país y el imperio que se proyecta establecer en Bayóvar con los fosfatos, uranio y otros minerales, con capitales de Brasil. Pero ahí vamos en la misma ruta.

El concepto es que de aquí a unos años se verá si fueron Chávez, Evo, Correa; o García y Uribe, quiénes tuvieron la razón o, lo que es lo mismo, si ya no será necesario recoger niños pobres de noche cuando vienen extranjeros influyentes a Lima.

Corren las apuestas, me dice mi amigo que me advierte también que no use ese estilo antipático de Aldo M de poner en su columna a sus amigos invisibles de trasnacionales y bolsas de valores. Y yo le contesto: ¿acaso eres banquero?

18.05.08
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martes, mayo 13, 2008

Inversionistas y Policías

El presidente que respondía a su diario favorito el último domingo tenía dos certezas inconmovibles. Para ser como Chile, o más que Chile, se necesita inversiones, lo que sea que sume cifras e inyecte dinero. Y, para esto mismo, se necesita policías que no se chupen, que usen sus armas. Orden, ¿me entienden?

El Perú de las inversiones y los policías sin frenos, es el que nos va a llevar a la modernidad. Está tan convencido que el año 2011, la opción electoral estará vaciada de ideología que imagina que el vencedor será el que se identifique más con la idea del crecimiento y las obras en provincias. Pero, por si las moscas, en el camino a ese Perú modificado, hay que tener una buena represión a la mano.

“El Perú lo que necesita es orden, están notificados”; es el título que “El Comercio” ha escogido para resumir el sentido de la entrevista con Alan García. Y es orden en el sentido de que preferible es que nada se mueva. En este punto hay otro cambio notable del político de los 80, que describiera al Perú como un desorden aparente” donde cada situación aparentemente desordenada tenía una lógica propia que los gobernantes debían saber administrar sin desesperarse.

Ahora hay un solo orden posible. Si la gente vive dispersa en villorrios, los juntamos. Si hay mucha pequeña propiedad, la arrasamos. Si los profesores tienen baja capacitación porque el Estado se olvidó de ellos, los echamos. Si los selváticos no tienen para explotar comercialmente la madera, los desalojamos. Y así sucesivamente. Y se viene la protesta, que disparen, con eficacia. Si hay excesos, vamos a los jueces, para que los muertos reclamen por sus vidas. Pero no me intimiden a los policías, que eso no es más que una democracia boba.

“Con debilidades, lo único que se consigue es que vengan los Fujimori y los dictadores del futuro”, afirma, dejando saber que hay que actuar como Fujimori en democracia, para que Fujimori no venga y nos quite la democracia, que es lo que hace pensar a tanta gente que la noción de “democracia” de algunos políticos es que ellos mismos son la democracia, y que cuando ejercen el poder de la manera más brutal que sea, están preservándonos de dictadores que podrían ejercerlo igual que ellos.

“Se dice que usted gobierna sin oposición”, le plantea el diario de los Miró Quesada. “Ojalá fuera así”, responde escuetamente este pretendido demócrata. “¿Quién es más oposición: Lourdes, Ollanta o Toledo?”, lo interrogan. “Los periódicos. La oposición en el Perú, son los periódicos.” Y, la verdad, no sé si sonrojarme. ¿Qué periódicos? O se está refiriendo a este diario, o pequeño pero combativo, se está burlando de nosotros.

¿O se tratará á de Juan Paredes Castro o Hugo Guerra?, ¿O Aldo M., García Miró, o Ben Schmuel?, ¿Mirko Lauer?, ¿la Ortiga o César Campos? Evidentemente esta debe ser la oposición periodística que está más de acuerdo con sus gustos. Inversionistas, policías impunes, y periodistas opositores que desayunan o cenan en Palacio y le conceden entrevistas a dos páginas, para que se despache, como hizo con la Chicha, en la televisión. Este es el orden de García. Estamos notificados

13.05.08
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El espejo de Fujimori donde se miran tantos presidentes y algunos ingenuos

Respuesta al artículo más inteligente de L. Núñez


Artículo 62°.- La libertad de contratar garantiza que las partes pueden pactar válidamente según las normas vigentes al tiempo del contrato. Los términos contractuales no pueden ser modificados por leyes u otras disposiciones de cualquier clase. Los conflictos derivados de la relación contractual sólo se solucionan en la vía arbitral o en la judicial, según los mecanismos de protección previstos en el contrato o contemplados en la ley.

Mediante contratos-ley, el Estado puede establecer garantías y otorgar seguridades. No pueden ser modificados legislativamente, sin perjuicio de la protección a que se refiere el párrafo precedente.

(Constitución de 1993)


Lo primero que uno debería tener claro es que la palabra del Estado respecto a obligaciones sociales (derechos) y las referidas a compra o venta de activos corresponden a dos esferas completamente diferentes de la gestión pública.

Decir que un Estado que promete cumplir con las jubilaciones y después “no tiene plata” y no cumple; es comparable con una Universidad cuya autoridad entrega una porción de terreno del campus a través de un contrato a la Municipalidad a cambio de arbitrios adeudados y es luego rechazada por la comunidad universitaria que se considera ofendida y maltratada; es una típica confusión de papas con camote que vicia la discusión.

Durante los años 90, a partir de un decreto dictado con posterioridad al golpe militar del 5 de abril, el fujimorismo dictó las pautas de lo que fue el proceso de privatización peruano. El DL 674 definió así que los titulares de la COPRI (Comisión de Privatización – actual Proinversión) y sus agentes en la CEPRIS de empresas y servicios, eran virtualmente dueños del patrimonio estatal y podían venderlo al mejor postor, adoptando previamente las medidas necesarias para un mejor arreglo.

En el 93, la Constitución fujimorista, contra la que se pronunciaron todos los partidos políticos, aún los que hoy la sostienen entusiastamente, definió el régimen de contrataciones privadas en el país, fijando la incapacidad del Estado para intervenir en ellos, con leyes o disposiciones de cualquier clase, por tratarse de asuntos entre las partes. Y, a continuación, definió que los llamados contratos-ley en los que participa el Estado son lo mismo que los privados y están encima de la ley o de cualquier otra norma, lo que significa que se puede pactar cualquier cosa usando un cargo pública y no hay vuelta para atrás, porque ya se empeñó la palabra de la autoridad.

¿Quieren saber por qué las privatizaciones corruptas del fujimorato (casi todas) no han revertido al Estado, ni se ha procesado a las empresas y sus representantes que participaron de la corrupción? Por el amparo del artículo 62, que asigna un poder inaudito al que ejerce una administración, por su naturaleza temporal, de bienes y derechos estatales, que no son de su propiedad, y que genera otro poder, el de irreversibilidad del contrato, que es lo que invoca Castañeda para decir que no se puede retroceder porque hay un documento marco que fue firmado por la Universidad. Y es que ni el rector Izquierdo, ni el Consejo, ni menos la Municipalidad, son dueños de los espacios públicos. Los límites de los terrenos de San Marcos fueron fijados por ley y era obligación del rector y el Consejo hacerlos respetar o buscar un soporte legal mucho más sólido que un papel firmado con Castañeda.

Algo más. En el caso Universidad versus Municipio, estamos ante una controversia dentro del Estado y es absurdo pretender que tendría que resolverse por pura mecánica contractual, sin considerar los valores principales que están en juego: la Universidad es una entidad de estudios superiores, la más importante del país; su gobierno se supone democrático y capaz de tomar en cuenta el interés de todo el claustro; la Municipalidad no puede ser adversaria de la Universidad y debe procurar su desarrollo, no contraponerle la “modernización urbana” que tanto le interesa al alcalde.

La referencia que hago a la conducta del rector hasta que por fin “entiende” que ha puesto al claustro en su contra y, como buena autoridad sanmarquina, recula ciento ochenta grados, no es sino la descripción de la trayectoria del Dr. Izquierdo, que pidió policía en marzo, lo que usaron Alva y Salazar en mayo, para meterse dentro del campus a “prevenir” una marcha de estudiantes, que es donde empiezan los disturbios. Eso está clarísimo en mi nota, y es por ello que no puedo entender a qué alude Núñez Ramis con el siguiente párrafo: “las nuevas teorías revolucionarias del no delito a la violación de las normas si se trata de quienes a mi me parecen, de la no violación de los Derechos Humanos si quien los viola lo hace en el nombre del pueblo o simplemente al estilo de los políticos que a algunos, (incluido Raúl) les gustan”

No voy a indicar aquí a quién me recuerda esta construcción gramatical para no derivar el debate hacia otros asuntos, y me limitaré a puntualizar lo siguiente: (a) la crisis en San Marcos se debe a que el diseño de la vía afecta la vida universitaria, diga la vicerrectora que no se dieron cuenta o el alcalde que ya le firmaron y no vale picarse; (b) la mayoría de los alumnos y profesores se consideran agredidos por un acuerdo del que no eran parte y que los afecta, y esto ha creado una situación de ingobernabilidad interna; (c) no sé de qué delito habla Núñez: ¿enajenar lo que no es propio?, ¿afectar la autonomía universitaria?, ¿invadir con policías el campus?, ¿reprimir preventivamente a los que todavía no habían iniciado su marcha?, ¿responder con piedras a bombas y perdigones?, ¿sabotear un carro de la policía?, etc. En mi concepto la ley ha sido desbordada por varios frentes, aunque para algunos la razón siempre está del lado del Estado; (d) no hay “Derechos Humanos” violados a nombre del pueblo, ¿qué tontería es esa?, lo que hay es una creciente intolerancia, agresividad gubernamental, detenciones arbitrarias, que L. Núñez no quiere ver porque cree que AGP es democrático.

L. Núñez añade: “de lo que se trata es de propagandizar (aunque no se quiera reconocer) que posiciones contrarias al elemental estado de derecho si son posibles en manos de Chávez, Morales o mejor aún, en manos de quien convenga a sus posiciones”. ¿Dónde en mi elemental nota sobre los acontecimientos de San Marcos, mi alma matter, para mayor referencia, he intentado hacer propaganda a posiciones contrarias al “elemental esta de derecho …de Chávez, Morales…”? ¡Qué tontería! Y qué confirmación, acabada, de que Núñez ya cuando era parte del bloque contra Fujimori, en lo que estaba pensando era en cómo después iba a combatir a Chávez Frías, su obsesión de cada quince minutos.

Aquí no hemos hablado nada de Chávez, ni de Morales, ni de Correa, ni de Ortega, ni de Lugo u otros fantasmas latinoamericanos, sino de estudiantes enardecidos y porqué se enfrentaron a la policía. Si quieres hablamos de estudiantes de universidades privadas que chocan con el chavismo y que Núñez defiende en esta misma lista, porque las piedras de pitucos democráticos son diferentes a las de pobretones sanmarquinos. Como que la oligarquía boliviana quiere con 35% de la Constituyente decidir el curso de su país y bloquear la reforma agraria, de los inmensos latifundios del oriente. Y a Núñez, le parece que es Morales el que viola el estado de derecho.

Bien. Esas son sus ideas, y lo dejo con ellas, porque ya entendí que no tiene remedio. Por eso no me meto a comentar esas brillantes paradojas sobre el imperialismo que invade y destruye (Irak) y Chávez que amenaza con palabrotas, ¿La misma cosa no? O que la violación de derechos humanos por el Estado es distinta a la que realizan los oficiales al servicio de ese Estado, ¿no les parece genial? Claro que hago un esfuerzo y entiendo: la acusación es contra Ollanta, creo, aunque los testigos se hayan retractado y nada haya sido probado, pero como dice Aldo M. sirve para sacarlo del camino. Pero Alva mata seis campesinos con la autorización de García y hasta ahora seguimos discutiendo si las armas eran hechizas, si el disparo vino de atrás pero cayó en la frente, mientras el presidente sigue invocando a disparar y después pensar. Y Núñez no dice nada.

El espejo es la metáfora de lo que se reproduce. Hay quienes se miran en el que usaba Fujimori y dicen los contratos están blindados, cualquiera sea lo que haya firmado. Para qué son sonsos. Y vuelven a decir, sin orden no hay inversiones, disparen y después piensan. Y un escritor ingenuo comenta: pero es democrático.

13.05.08
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San Marcos se rebela (La técnica del espejo o el cristal con que se mire) Teoría R. Wiener.
Hace ya varios artículos que Raúl nos sorprende (?) con argumentos cada vez más próximos a posiciones absolutamente contradictorias con las sostenidas anteriormente, a saber del respeto a los compromisos y obligaciones contraídas (¿Exigible solo a las posiciones oficiales u oficialistas?). Si no analicemos su más reciente escrito con una simple técnica del espejo:
La agrupación de jubilados, organización social o simplemente un ciudadano cualquiera (para los efectos no importa cual); cree en la palabra y compromiso firmado por alguna autoridad, acta de conciliación o simple anuncio público respecto a subir el sueldo mínimo por ejemplo e inicia y orienta sus futuras acciones suponiendo que ese compromiso (suscrito además en un papelito con las formalidades de un acuerdo contractual) es una verdad indubitable.
Meses después, la autoridad comprometida descubre que sus cálculos respecto de la recaudación fallaron y entonces simplemente anuncia que el aumento prometido y/o otorgado por algún tiempo simplemente no podrá continuar, pues la recaudación bajó o las ventas no fueron las mismas, en el caso de una empresa que negoció con su sindicato de trabajadores.
No me imagino a Raúl en un escenario como ese, escribiendo artículos favorables sobre el empresario, funcionario o cualquier otro que de “buena fe” (a decir de Raúl y sin mencionar los acuerdos adoptados) cambio orondo lo acordado.
“Han pasado meses (sostiene Raúl) y cada día el rector ha sentido la presión de los estudiantes, maestros y trabajadores” . “El rector ha entendido por fin que no va poder seguir gobernando si el claustro lo condena como responsable de las obras” (insiste Raúl y desliza un mensaje que explica las “nuevas teorías revolucionarias” del no delito a la violación de las normas si se trata de quienes a mi me parecen, de la no violación de los Derechos Humanos si quien los viola lo hace en el “nombre del pueblo” o simplemente al estilo de los políticos que a algunos, (incluido Raúl) les gustan.
Cándidamente sostiene que para el público debe ser difícil entender a una autoridad con tantas cabriolas o que si este estaba facultado o no para firmar el dichoso documento. No se trata a criterio de esta posición si quien firmó estaba facultado o no, ya que ciertamente lo estaba por cuanto dicha propuesta fue consultada incluso con el Consejo Universitario; de lo que se trata es de facultar a quien sea a desconocer lo acordado y a generar el “desmadre” mayor posible por que eso si es “progresista”; de lo que se trata es de propagandizar (aunque no se quiera reconocer) que posiciones contrarias al elemental estado de derecho si son posibles en manos de Chávez, Morales o mejor aún, en manos de quien convenga a sus posiciones; de lo que se trata es de desconocer que aquellos mismos planteamientos pero generalizados en principios aplicables a todos por igual no son posibles. De eso se trata. Si el imperialismo norteamericano invade se rechaza; pero si Venezuela amenaza no. Si la violación de Derechos Humanos es de un Estado se condena, pero si es en manos de un militar “nacionalista” no.
Curiosa forma “revolucionaria” de interpretar el mundo y sus contradicciones; curiosa defensa del MRTA “por que ya no actúa”; curiosa presión a un pusilánime rector “que no podría gobernar” si reconoce lo que hizo.
Curiosa la lógica del espejo. Una misma acción es condenada si es cometida por unos, pero justificada si lo es por otros.

Por eso aquello del “espíritu fujimorista” que menciona en respuesta a otro correo mío, aún sabiendo donde nos encontramos y coincidimos; desconociendo que es precisamente la “teórica practicidad fujimorista” la que explica sus actuales teorías.
L. Núñez

lunes, mayo 12, 2008

San Marcos se rebela

El rector de San Marcos creyó de “buena fe” en el alcalde de Lima y decidió canjearle 28 mil metros de terreno de la ciudad universitaria a cambio de deudas de arbitrios de la universidad. Han pasado los meses y cada día el rector ha sentido la presión de estudiantes, maestros y trabajadores, contra las obras de la avenida Venezuela que han empezado a tumbar el muro perimétrico y que amenazan expandirse sobre la zona de estudios.

Es entonces que el rector empieza a darse cuenta que ha metido las cuatro y escucha que su nombre es coreado en una creciente protesta como uno de los responsables de la usurpación que está sufriendo la primera casa de estudios superiores del país. Y vacila entre pedirle al alcalde una reconsideración y un ajuste en el diseño, o requerir a la policía para contener la revuelta.

Hasta que llega el día 8 de mayo, que es cuando la policía irrumpe sobre el campus para dispersar la movilización que se prepara dentro de la universidad y que se propone llegar hasta el Parque Universitario y se las agarra a bombas y palos con los estudiantes. Pero ocurre que no los dispersan sino que las chicas y chicos enardecidos les contestan con piedras y los hacen retroceder.

Vergonzosamente la policía sale corriendo y el campo de batalla se extiende fuera de la universidad. Sólo cuando llegan nuevos refuerzos se impone el “orden” de García, Alva, Castañeda y el rector Izquierdo. La televisión y la mayor parte de los diarios, como es normal, ya han implantado su mirada de los hechos: infiltrados manejan estudiantes, para crear desórdenes y queman carro de la policía y hacen destrozos. Nada más. No pasa ninguna otra cosa.

El rector que ha entendido por fin que no va poder seguir gobernando si el claustro lo condena como responsable de las obras y los policías invasores, declara que el by pass ya no entrará a San Marcos y que conversará con el alcalde para replantear el contrato, y al mismo tiempo suspende las clases para generar un vacío la próxima semana, que coincide con la Cumbre ALC-UE.

Es obvio que para el gran público debe ser difícil de entender una autoridad con tantas cabriolas, y poner en balanza la edición que la mayoría de medios ha hecho de los problemas del jueves que inducen a suponer que los estudiantes atacaron a los policías y que lo hicieron de puro locos, y el rector que les da finalmente la razón y pretende que no tuvo nada que ver con la violencia inicial de los uniformados, que es como habían informado los jefes de la policía que dijeron haber sido llamados para conjurar el delito flagrante de los estudiantes reunidos pacíficamente antes de salir a la calle (pura guerra preventiva, un vez más).

Entretanto, el gestor principal del problema, el alcalde mudito, ha dicho que no dará marcha atrás, porque contratos son contratos. Como que él y el rector son dueños de las vías y de las instalaciones universitarias, respectivamente, y pueden pactar lo que le parece. Como ese presidente que quería vender el colegio donde estudió su media, porque los terrenos de San Isidro están bien cotizados. Y los militares que venden cuarteles y aeropuertos. Hay algo que me hace pensar que la revuelta sanmarquina encierra un hartazgo mucho más profundo que lo que se ve a simple vista.

11.05.08
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