jueves, marzo 07, 2013

Ollanta y Chávez


El presidente y la primera dama han lamentado la muerte del presidente y amigo, Hugo Chávez Frías.

Aparentemente no tenían mucho más que decir. ¿Qué clase de amigos fueron?, ¿la América Latina de los 2000, que sin duda lleva la marca de Chávez, tuvo algo que ver en que el nacionalismo peruano y Ollanta Humala estén sentados en Palacio de Gobierno.

Algunos datos sugieren que no todo es mala memoria. Por ejemplo el enfrentamiento en el Congreso entre Daniel Abugattás y Luis Galarreta en torno al minuto de silencio por el mandatario venezolano muerto, en el que se discutía si se estaba hablando de un gobernante democrático o de un dictador con colmillos.

También está el anuncio del viaje de Humala a Caracas a unirse en el dolor con otros presidentes latinoamericanos muchos de los cuales se consideran herederos políticos de Chávez y no sólo “amigos”.

Pero precisamente, apenas hay que entrar en definiciones, Ollanta recula y deja abiertas todas las interpretaciones.

Extrañamente, aún los presidentes de más franca derecha en Latinoamérica, como los de Chile, Colombia y otros, han explicado su sentimiento de especial pesar porque reconocen que el comandante venezolano otorgó un extraordinario impulso a la integración del subcontinente y que es difícil pensar que UNASUR, el CELAC y a su manera el ALBA y otros conglomerados que expresan la nueva fuera latinoamericana, podrían existir sin la visión bolivariana de Hugo Chávez.

Como presidente ad tempore de UNASUR, Ollanta tenía el espacio político para decir mucho más sobre Chávez y su papel en esta organización, sin temor a ser tachado de chavista. Pero parece que no puede.

Si algo tenía Chávez era que no temía las consecuencias de sus palabras: tanto cuando enfrentaba a la oligarquía venezolana, una de las peores del subcontinente, como cuando  rompía con los alineamientos internacionales que siguen el orden impuesto por el imperio del norte. Si ayer todos los titulares del mundo se refieren para bien o para mal a su persona es porque jamás tomo el camino mediocre de adaptarse a las presiones de sus adversarios y nunca buscó mimetizarse con ellos.

Por eso es que se puede decir que fue un personaje que contribuyó al cambio de época: que llegó en el poder al mundo monocolor y hegemonista de la postguerra fría y se ha ido de esta vida cuando existen diversas resistencias activas al monopolio de  la economía y de la guerra por un solo polo internacional.

Para muchos esta muerte es un riesgo de regresión, mientras que para otros es una celebración de lo que creen que puede ser su revancha. No pudieron vencer a Chávez ni con un golpe, ni en múltiples elecciones incluido un referéndum de revocatoria. Eso porque el presidente se había metido en el corazón de su pueblo.

¿Qué pensará de todo esto su amigo Ollanta Humala?          

07.03.13

martes, marzo 05, 2013

Fantasmas de derecha


De pronto han empezado a menudear los artículos ideológicos  referidos a la revocatoria. Por si no nos habíamos dado cuenta, una victoria del NO debería significar que la izquierda marxista salga victoriosa y que la perspectiva que quede abierta sea la de un gobierno radical en el 2016. Algunos vana más lejos y sostienen que este resultado entonaría a Ollanta Humala para volver a algunos elementos del programa de la “gran transformación”, lo que sería poco menos que una catástrofe. Y todo porque el sector A-B, no quiere arriesgar un cambio de autoridades a mitad de camino por miedo a la inestabilidad política y porque la CONFIEP no querría echar a perder los contratos que tiene para obras con el Municipio de Lima.

Nada de esto estaba en el debate hace poco más de un mes cuando los temas eran la supuesta incompetencia de Susana y el desperdicio que era mantener a Luis Castañeda sin trabajo cuando “Lima merece más” y él puede dárselo. Obviamente eso que se ha llamado la campaña de los insultos, tan parecida a las que Montesinos organizaba contra los adversarios de Fujimori: Andrade, Toledo y el propio Castañeda, estaba dirigido a generar un voto emotivo en los sectores populares, y parecía suficiente para definir la elección. Pero empezó a tambalearse en febrero y varios patricios de la vieja derecha como Francisco Tudela, Ricardo Vásquez Kunze, Luis García Miró y otros no tan aristócratas, pero si con harto dinero, como Julio Favre, Roque Benavides, decidieron por fin dar su palabra en un tono que bien recuerda lo que pasó antes de las elecciones del 2011.
        
Pero, vamos, si el NO gana, no va a ser porque la alcaldesa y los que sostienen esta opción, hubiesen buscado ese triunfo. En verdad no existe victoria del NO, sino derrota del Sí, ya que si eso sucede significará que las cosas quedan tal como están. La revocatoria sin embargo parecía una apuesta sobre seguro porque así lo decían las encuestas  y eso sin duda motivó al APRA a poner la cara. Pero esa especie de rebelión chusca contra la autoridad tenía sus límites que ya se empezaron a tocar hace unas semanas, y eso ha causado un cortocircuito en la coalición del Sí: unos opinan que hay que ser más insolentes de lo que han sido, pero otros creen que el problema es que se les pasó la mano, y un sector opina que aquí no importa lo del municipio sino el peligro rojo detrás de Villarán.

Obvios  fantasmas que ya no asustan a nadie. La elección de Villarán en el 2010 no creó un “gobierno marxista” en Lima, ni impidió la derechización de Humala. ¿Por qué el NO tendría que cambiar ese escenario?

06.03.13

Las encuestas a dos semanas



 Lo que queda claro a estas alturas es que ninguna de las encuestadoras puede decir con algún grado de certeza lo que pasará el próximo 17 de marzo. Cuando la compañía que había anunciado un empate técnico y una tendencia cada vez más definida, ahora amplia moderadamente las distancias a favor del Sí, lo que está haciendo es retroceder sobre sus palabras y ponerse un poco más a tono con sus competidoras. Curiosamente las otras siguen aumentándole pequeñas fracciones al NO y reduciéndolas al Sí, de modo que ya todas parecen estar diciendo que entramos a la curva decisiva con un margen entre seis y ocho puntos con la revocatoria adelante y la pregunta que sigue es si esta brecha podrá revertirse.

Pero un análisis más fino sobre lo que estamos hablando hace saltar otras contradicciones. Por ejemplo, GFK que trabaja con el diario La República, descubre que el NO ha dejado de ser imbatible en el segmento A-B (el apoyo habría bajado a 51%) mientras ha crecido en el C y el E (38 y 36%). El Sí seguiría fuerte en D (52%) pero por debajo de mediciones anteriores, mientras que en C y E habría descendido por debajo de la línea del 50%.  Asimismo que el grupo de edad menos revocador sería el de los jóvenes de 18 a 24 años (46%) y el de mayor adhesiones al Sí el de los adultos jóvenes de 25  a 39 años (51%).

Esos mismos ítems registran  cifras bastante diferentes en lo  que señala CPI que sigue dando a los sectores D y E  un  porcentaje de 59.6% y al C 51.2%, lo que significa decir que los segmentos bajos y muy bajos se mantendrían firmes en la revocatoria mientras en el medio bajo (C) habría sufrido un  cierto descenso. Para la agencia de Saavedra, el NO estaría apoyado en A-B (58.1%) y en menor grado en  C (43.4%).  Obviamente tener claro lo que pasa por niveles socio económicos es clave para anticipar el resultado pero las contradicciones en los datos no lo permiten. CPI ve a su turno a los jóvenes de 18 a 24 años como prorevocadores (54.7 %) y como bastión del NO a los mayores de 40 años (44.8%). Es claro que el asunto se haría más enredado si metemos a Datum e Ipsos Apoyo.

Volvemos entonces al punto de inicio. Lo que saben las encuestadoras es que el NO se ha aproximado al Sí, pero les falta claridad para estimar la tendencia. Es lo mismo que ha pasado en todas las elecciones estrechas,  cuando se dice que no se sabe quién va a ganar. De dónde viene la nueva fuerza del NO, si de sectores populares que cambian su voto, de los jóvenes o los mayores, no se sabe.  Es decir domina la confusión a pocos días de la votación-

05.03.13

lunes, marzo 04, 2013

Voto ideológico



¿Por qué tendría que votar por el NO, si soy de derecha y Villarán es de izquierda?… No quiero ser un ciudadano de segunda categoría por no creer en lo que la “izquierda progresista” y su comparsa mediática creen…. Y si la revocatoria me da la posibilidad institucional de protestar por eso antes que culmine su mandato, pues protesto para que SI se vaya…

A Ricardo Vásquez Kunze le debe parecer que este razonamiento es impecable por eso lo cierra con la frase: ¿Alguien tiene algún problema con ello? Y claro que hay un montón de problemas que no se reducen a que haya derecha al lado del NO y del SÍ, y que si se trata de opciones ideológicas la que él está escogiendo no es la de un conservador cualquiera sino la del fujimorismo con el que ahora se refunden el APRA, Castañeda y el pastor Lay. Todos ellos piensan que hay que limpiar el Estado de izquierdistas y progresistas así sea que hayan llegado adonde están por la vía del voto.

Para cierta derecha lo que amenaza, como se ve en las palabras de Ricardo, son los valores izquierdistas y que las diversas variantes de esta filiación crean piensen que son correctos, cuando los valores derechistas o reaccionarios son los único que pueden reclamar la corrección. Nadie ha visto que Villarán o para el caso ninguna gestión de izquierda, haya convertido en ciudadanos de segundo categoría a personas como Vásquez Kunze que ha sobrevivido de lo más bien los últimos dos años.

Que la municipalidad dictara una ordenanza contra la discriminación a los homosexuales o que promueva actividades culturales plurales, o que se enfrente a grupos de interés mafiosos como los de La Parada o el transporte, ¿lo disminuye a RVK y los suyos? ¿No es esta acaso una experiencia de alternancia de visiones que de hecho existen en la sociedad?, ¿por qué siempre tienen que ser los mismos los que hegemonicen el poder en todos sus niveles? ¿no es esa una herencia de los 90?

Pero aquello de que esta es una “posibilidad institucional”, es lo mejor de todo. Porque la revocatoria no se inventó para que los de derecha echaran a la izquierda o viceversa, sino para que se encontrara una vía de salida democrática a graves impasses institucionales: casos de corrupción, decisiones inconsultas que afecten a la población, enfrentamientos que paralicen al gobierno, etc. “Institucional” no puede reducirse a que un grupo de bandidos consigan con trampa las firmas para abrir un proceso sin ningún fundamento serio.

Y prueba de que aquí no es que queramos resolver algún problema municipal, es que alguien de la cultura de RVK sólo atina a decir que le han dado la chance de votar contra la izquierda y cómo se lo va a perder.            

04.03.13

domingo, marzo 03, 2013

Los hombres de García


 ¿Qué puede decir de la denuncia de la Contraloría sobre la contratación de la empresa israelí Global CST?
Tengo confianza absoluta en la probidad y en la honestidad de Rafael Rey...
El señor Garrido Lecca, que…
No lo sé. Que responda él por sus temas. Yo no respondo por otras personas.
Entrevista a Alan García
“Si Humala entraba en 2006 estaríamos como Venezuela”
Perú 21
24 de febrero de 2013

Cuando leí la entrevista que cito al empezar este artículo no pude evitar el recuerdo de aquella noche cuando en Palacio, el entonces presidente García se refirió como “ratas” a sus antiguos amigos Rómulo León y Alberto Químper protagonistas de los primeros petroaudios que se hicieron públicos. También me vino a la cabeza un diálogo que se conoció tiempo después en el que Don Bieto hacía ver que habían otros operadores del presidente mucho más importantes que Rómulo pero que no se dejaban ver.  

Puede deducirse, por tanto, que el García de hoy ya sabe que no va a haber forma de defender a Garrido Lecca, como no lo hubo para León Alegría en los primeros meses de los petroaudios, aunque después lo fueron descargando poco a poco de sus responsabilidades hasta ponerlo en libertad. El que fuera ministro de Vivienda y Salud del segundo gobierno alanista debe tener muchos flancos débiles para que alguien responda por él. Uno de ellos que acaba de ser presentado por Gustavo Gorriti, habla de disputas entre León y Garrido en torno a la relación con Canaán y otro sobre vínculos paralelos con empresas israelíes que llevarían hasta el caso CST.

García tenía que haber sabido desde el primer momento que su jefe de campaña del 2006 y dos veces ministro, venía perfeccionado en técnicas de lobby y manipulación de instituciones estatales desde la época del fujimorismo. Y por ello lo trajo a su lado olvidando viejas desavenencias. Pero eso no quiere decir que quiera cargar con todos sus anticuchos. En cambio Rey, es otra cosa. García debe verlo como un fanático que cree cosas como “defender a las fuerzas armadas”, aparte de creer ciegamente en Fujimori y después en el propio García. Por lo mismo era necesario que se dijera que confiaba en él (no en el contrato CST) para alentarlo a una nueva actuación de cruzado como la que exhibió hace unos días en el Congreso.

Rey no saca el cuerpo como Flores Araoz o Guibovich, y si fue tan burro como para creerse que los israelíes eran expertos porque le mostraron fotos del bombardeo sobre territorio ecuatoriano en el que murió Raúl Reyes, lo hizo porque no puede dudar de los jefes militares que son los expertos en estas cosas. En cambio Garrido anda por ahí mintiendo y siendo desmentido, sabiendo que el asunto viene difícil y que por ahora va a bailar solo.   

03.03.13