viernes, agosto 07, 2015

Un presidente que va para peor

Esta semana, Roberto Abusada, exasesor económico de Fujimori, expresidente Ejecutivo de Aeroperú privatizada mientras seguía en la alta dirección del MEF, supuestamente encargado de supervisar ese proceso, y empleado casi vitalicio de las organizaciones Camet y Graña y Montero, decidió desatar un debate llamémosle “light”, a propósito del reciente discurso presidencial de Fiestas Patrias.

La idea era que Humala sólo tenía 12 meses para no quedar como el “peor presidente” de la historia. Inmediatamente empezó una ola de comparaciones tontas con Velasco, el primer gobierno de García, que vendrían a ser algo así como los insuperables, pero también los belaúndismos, Morales Bermúdez, Toledo, y los que quedaban mejor parados por supuesto eran Alan II y Fujimori.

Lo que sin embargo se pasaba por alto es que Abusada no había hablado de la línea y los hechos en general de los gobiernos, sino de la incapacidad de Humala para ganarse la “confianza” de las inversiones. Cuatro años lo empujaron  en esa dirección y cada vez más el presidente se superó en derechismo, como se puede ver con el gabinete Cateriano, pero no logró ganarse la resbalosa confianza. Y lo que el exasesor quiere decirnos, más bien decirle al presidente, que la desconfianza puede aumentar, así que no se mueva mucho.

En otras palabras, Fujimori (de la manera autoritaria) y el segundo García (de la forma demagógica, que le es propia), se hicieron líderes de un proceso de inversión que tuvo como ganadores a los grupos económicos que crecieron en esos años. Los presidentes interiorizaron tanto el proyecto neoliberal que los inversionistas se pudieron olvidar de las interferencias de la política porque tenían alguien que hablara por ellos. A esto se refería Abusada. A la debilidad del actual mandatario para marcar el paso, el paso que ellos quieren por supuesto.

Les da la impresión que el presidente ha entregado a sus ministros técnicos todo lo administrativo, pero que el siguiera pensando en otra cosa. Como en la escena de los selfies con cada uno por su lado, y el presidente queriendo decir algo. Para la población esta es la tragedia, no sólo no se hizo lo prometido sino que se afectó el sistema en sus raíces, al aceptarse como válido de que los candidatos tergiversen y hagan lo que quieran con las ideas con las que reunieron votantes. Ese también puede ser un sentido para el concepto de “peor gobierno”, el que mata las esperanzas.

En fin, en un concurso de gobernantes, Humala no sólo será recordado por haber cambiado el programa en el poder, por haber mantenido la economía en las manos de los neoliberales, por no haber hecho una sola reforma que afecte a los grandes intereses y haberles hecho innumerables concesiones que no conquistaron su confianza, sino por aumentar el descreimiento en la democracia, en que en el terreno del voto cualquiera puede ganar. Lo que no es verdad.  

05.08.15

miércoles, agosto 05, 2015

Nueva teoría de la oferta y la demanda

“¿Cómo se enfrenta una situación en la que el precio baja por menor demanda (cobre por frenazo  en China, oro porque volvió la confianza en el dólar) ¡Pues produces más oro y cobre, ¡Así vendes más volumen aunque sea a  menor precio compensas lo perdido. Así el  monto total de tus exportaciones no decae, percibes más dólares y amenguas la devaluación que tanto daño hace a tus bolsillos al quitarle poder adquisitivo al sol y que todo lo importado te cueste más caro. ¿¿Lógico, no?”                                                                                   
Aldo Mariátegui: la devaluación y la izquierda
Lunes 03 de agosto de 2015

Pero nada hay de lógico, ni siquiera en lo más formal. Y estoy seguro  que si Milton Friedman viviera buscaría al que dice ser su mejor discípulo de San Isidro, para estamparle en el trasero el merecido castigo por creer que cuando la demanda baja hay que producir y vender más de lo que está cayendo., hasta que las empresas quiebren o dejen de invertir. Hay una cadena de columnas del mismo autor que insisten en que no hay problema de demanda y precios y sólo agitación antiminera. Peo parce que ya se convenció de que no es verdad que esos dos metales siempre suben y hacen ganar plata.

Durante meses y años, la pregunta sobre la mesa es, ¿y cuándo la demanda de minerales se debilite?, ¿con qué los reemplazamos. Ahí se han metido temas sobre diversificación y acerca de cómo se pasa del oro y el cobre, a productos que podamos exportar o vender en el mercado interno. Y de todas las respuestas, la premiada es que sigamos en el oro y el cobre. O sea que la inversiones van a ir donde productos con menor demanda, sólo porque a Aldo M cree que si no es oro o cobre esto no sería el Perú, como pensaban los españoles.

 Lo increíble es la certeza con la que se dice de que si hay baja de demanda de un producto estrella, hay que invertir y producir ese mismo producto. Una innovación a la teoría económica en su tesis más elemental, si la gente no quiere comprar sus sombreros, produzca más, castigue su precio. Al final alguien le comprará un sombrerito.

Si usted no quiere devaluaciones, que encarecen los productos importados, venda lo que le quede de oro y cobre, y tendrá dólares contra la devaluación. El problema es que está hablando de inversiones nuevas que toman su tiempo. Así que para salvarnos de la devaluación, necesitamos tiempo. Entretanto, ¿qué? Lo que se sugiere es simplificar o adulterar la teoría, para que sigamos siendo el país del oro, cuando Yanacocha está agotada y está dando pérdidas.

Todo esto como la última trinchera de los promineros. Ahora vale equivocarse en la doctrina y en cualquier otra cosa, lo que interesan son Southern, Yanacocha y otras.                                                                                                                      

05.08.15

La alianza gobierno empresarios en el centro de la crisis

Todavía la “oposición” y sus llamados “opinólogos”, no se han puesto de acuerdo en las críticas principales al discurso del año final del presidente Humala. El primer día las observaciones eran que se había querido pintar un país de las maravillas, sin autocrítica y cargado de números, para aparentar una gran obra. Los días siguientes se dijo que se usó la información técnica para evadir los temas políticos, o al revés que le faltó nivel técnico, etc.

Por supuesto Ollanta se para mal para hablar ante el público, es monótono y la única gracia de este mensaje es que los puntos se ordenaron por sectores. Y que minimizó la seguridad ciudadana, la corrupción y la reactivación económica. Pero, ¿y eso qué es?, ¿otra vez el cosito al que Nadine no deja pensar?, ¿el presidente mediocre que avergüenza a la gente culta? El gobierno que ha llegado a su cuarto año, no podía ser salvado por nada que ofreciera en último discurso, y mucho menos podía intentar algún giro tratando de mover a las masas.

Eso fue lo que pasó con el Salario Mínimo,  que el gobierno manoseó los días anteriores haciéndolo pensar como un gesto hacia los trabajadores y los sindicatos.  Pero ya se sabe, Humala dejo el tema en el aire y Cateriano pudo cumplir días después con dar la voz de los empresarios que es la que importa: no hubo ni habrá aumento. En realidad en lo que había que fijarse del discurso es cómo se sostiene la alianza empresarial-gubernamental, y cuál es su futuro. De hecho eso de la confianza, de que hablaba el empleado de El Comercio y los Graña, Roberto Abusada, es un reclamo para que el gobierno siguiera entregando terreno al poder económico.

Pero ideas para salir del estancamiento  y mover la economía en alguna dirección, cero sobre cero. ¿Por qué la “oposición” no habla de esto y discute alguna forma de buscar la luz al final del túnel? Permítanme resumir lo que voy diciendo: la alianza con la inversión que se instaló a través de Castilla y Velarde, ya no da más. Pero los tecnócratas y empresarios lo mantienen como discurso de subordinación.  La cosa es que Humala le promete al país doce meses más de este fracaso y la “oposición” tampoco quiere ir por este debate. En los siguientes cinco años estos temas reaparecerán a cada paso.

Y, claro, la derecha dice que ahí no está el secreto, sino en las cuentas, tarjetas y compras de Nadine, que cuando sepamos de su origen podremos empezar a hacer un país diferente. Por cierto nadie se ha lanzado a la piscina sobre estos temas que nos han conmocionado durante tantos meses, por no aparecer más ridículo que Humala. Como expliqué en mi artículo del mismo 28 de julio, Había mal que bien una maniobra en el mensaje: ignorar las acusaciones, oponerles muchísimas obras y gastos, y mover portátiles con nuevos discursos . Puede ser un plan tonto, pero peor es quedarse callado.  

03.08.15

domingo, agosto 02, 2015

Selfie de 28 de julio

Los ministros auto-registrándose fotográficamente, no sé si para la historia o el álbum familiar, a las espaldas del presidente que intentaba reforzar algunos puntos de su mensaje horas antes en el Congreso, han sido comentados como el chiste de fiestas patrias. Después de un secazo discurso de Humala ante una supuesta oposición paralizada, que amenazaba con una segunda vuelta en las escaleras de Palacio de Gobierno, los ministros y ministras, se desbandaron como si fuera su último día de Colegio.

Un hecho sorprendente teniendo además en cuenta que la idea de este gobierno durante cuatro años ha sido que -salvo excepciones específicas-, los ministros nunca aparecieron en contradicción o si quiera con iniciativa ante el presidente . Mucho menos se hubiera creído que la pasión por el selfie de alguno de ellos se convirtiera en un desacato al poder presidencial. No sé si habrán disculpas, llamados de atención o reacomodos, o si la palomillada quedará para el recuerdo sin responsables.

Una explicación que se ensaya, es que los meses anteriores fueron muy tensos y los del fajín entraron en un stress muy fuerte, que se desahogó de cualquier forma. A mí lo que me hace pensar es que la autoridad de Humala hacia sus segundos era a la vez vertical y se resolvía en formas traicioneras. Lo de la escalera de Palacio se puede medir como un pequeño desorden que se contagió de uno a otros. Políticamente significa que esos ministros son tan solo técnicos rentados, que finalmente han terminado de hacerse notar de la manera más ridícula.

Los ministros que tuvieron que dar el visto bueno a las cifras de todo tipo : montos de inversión, locales construidos, carreteras, etc., sin el detalle siquiera de mostrar como han evolucionado esos indicadores año a año. La verdad es que cumplieron con el presidente y después de mirar “su obra”, habrán percibido que no están haciendo sino una administración de recursos, con prioridad al gasto social, pero no está proyectando un país diferente, un objetivo integral para un número significativo de años.

Eso, parece que los llena de risa, y por eso la catarata de selfies, que puede querer decir varias cosas: yo estuve aquí, había gente que creí que teníamos un programa, finalmente que me importan Ollanta y Nadine si ellos armaron este despelote. Parece mentira que pueda existir país del mundo donde los ministros se van por un lado y la llamada pareja presidencial por otro. Queriendo los segundos hacernos creer que tienen algo serio en las manos, mientras los otros se matan de risa.

El selfie ministerial de la tarde del 28 de julio, puede tomarse inocentemente, como que así pasó y ya fue. Pero también, podría ser, que en una fecha donde todo estaba calculado, a algunos se le quebraron los nervios y fastidiaron el discurso y la portátil del presidente.      

01.07.15
www.rwiener.blogspot.com

El segundo disciurso de Humala

El inesperado discurso de Ollanta Humala, en la Avenida Brasil, haciendo de preámbulo al desfile militar, me hace pensar dos cosas (a) que en lo que queda de su gobierno, el presidente robará ocasiones para seguir la polémica que sólo él cree que existe, entre la inclusión social y sus programas, versus los politiqueros que no tienen propuestas; (b) que en vez de ser el “último discurso” de un gobierno de salida el de fiestas patrias inaugura una especie de nuevo tipo de pelea cuyos alcances veremos en los siguientes meses.

De acuerdo a la vieja usanza, después del recio apanado político-periodístico contra Nadine, podría haberse esperado que la presentación presidencial, recogiera algo del tono de los meses anteriores, como en 1990 le hicieron el vacío a Alan García o en el 2000 cuando Anel Townsend colocó una canasta vacía en el centro del hemiciclo para simbolizar el hambre bajo Fujimori. Pero lo que vimos fue a una oposición super-educada, dispuesta a seguir el rollo del recuento de obras, como si eso fuera el centro del debate nacional.

Tampoco Humala levantó la pierna o subió el tema de voz sobre ningún asunto. Como si lo que tuviera al frente fuera una oposición dócil y adaptada como la de los primeros años. Había desaparecido el defensor de Nadine, y sus críticos. ¿Por qué? Presumo que porque cada uno no quería aparecer rompiendo palitos. Nueva Mesa Directiva, sí, ¿pero cómo se manejará un escenario. Cabe recordar que Antero Flores fue presidente de “oposición” 2005-2006, tan sólo para bajar el nivel de las aguas y aparecer como un gran apaciguador, casi en provecho exclusivo de su propia imagen.

¿Será para eso que han pasado las cosas que hemos visto en estos meses? Me imagino a la señora Condori inflando pecho luego de conseguir con votos fujimoristas llegar a la primera vicepresidencia del Congreso, donde, según dice, sus compañeros jamás la habrían promovido. El empobrecimiento de la política nacional, la certeza de que todos son números transables en una negociación y que los cargos se consiguen con presión.

En fin, volviendo al principio, Humala ha inventado para él la condición de “segundo libertador”. Ya que según dice el colonialismo actual se expresa en las desigualdades y el olvido de mucha gente. Así que Cunamás, Samu, Beca 18, Pensión 65, se han convertido en el camino para reducir las diferencias sociales. Puede que muchas personas beneficiarias de esos programas, se sientan agradecidas y mejoradas por lo que el gobierno les ofrece. Pero dudo que alguno de ellos suponga que esta es una ruta hacia una igualdad social, sólida e irreversible.

Pero qué le vamos a hacer si el presidente ha cubierto de tecnócratas el Estado para que avancen sus programas. Estoy seguro que de esto oiremos bastante los siguientes meses.

29.07.15