El italiano Sergio Siragusa ha jurado varias veces que esta fue la pregunta que García le planteó en Roma el 7 de septiembre de 1989, luego de haber recibido medio millón de dólares como contribución de los inversionistas del tren eléctrico para el partido. ¿Alguien duda ahora que se trata de un santo y seña de los compañeros?
El Petrogate ya se llevó de encuentro a un ministro y al presidente de la principal empresa del Estado, mientras se aferran a sus cargos, sin mayor futuro, el presidente del Consejo de Ministros y el responsable de las concesiones petroleras. Hay además daños colaterales como el ministro de Salud (cuándo no), intermediando con el lobbista dominicano que admite haber sido el jefe de Rómulo León Alegría y las regiones para negociar inversiones hospitalarias. Y hay una inquietante pista que lleva hasta el presidente: ¿cuál es su real relación con León?, ¿por qué es que casi le ha avisado que se fugue al adelantarse en la noche del domingo a decir que sería detenido?, ¿hay quién quiere que no hable?
La “persecución” a la que es sometido actualmente el papá de Luciana tiene mucho en común con la ya lejana epopeya de Fujimori detrás de Montesinos, haciendo declaraciones contra la corrupción supuestamente individual de su asesor estrella, mientras las evidencias mostraban cada vez mayor implicación de todo su gobierno y del propio presidente. Ahora no se llega al extremo de incorporar a García en la caravana de perseguidores, pero se ha puesto al frente al director de la policía, y el mandatario anda frenético por callas y plazas declarando contra las ratas y los ratones de su gobierno, como si se tratara de un exorcismo sobre su propia responsabilidad.
¿Cómo es que hay tipos que se aprovechan de la buena obra del gobierno para andar vendiendo influencias que no tienen para empresas que buscan oportunidades de inversión?, se ha preguntado el Primer Ministro, con un tono que ya no sena a ingenuidad, después de saberse que él fue el primero en recibir a Fortunato Canaán y de recibir el pedido para que lo contacten con el presidente y que fue el probable nexo entre León Alegría, Quimper, Saba y Gutiérrez.
Pero todos sabemos que el gobierno se ha estado vendiendo en el mundo; que García les aseguró a los dirigentes del PC chino y de la empresa estatal Zijin Mining Corporate, que el asunto Majaz estaba resuelto y que podían comprar el yacimiento a la Monterrico Metals, porque el gobierno se encargaba de las comunidades; que imaginó la reconstrucción del sur chico como una gran oportunidad de negocios para lo que nombró empresarios, proyectistas comerciales y lobbistas, en vez de reconstructores, con el resultado que estamos viendo; que sostuvo la venta de Wong a los chilenos, como si el Estado tuviera que involucrarse en ello; que negoció con Hunt, la exportación del gas de Camisea hacia Chile y con la Suez , los nuevos gaseoductos; etc. ¿Alguien cree que en todo esto no se cruzó la pregunta sobre el tamaño de la “remuneración de éxito”, que es el equivalente actual del “cómo es la mía”, de Siragusa?
En realidad cuando un gobierno asume que no haber aplicado impuestos a las sobreganancias, revisión de los contratos, sobrecanon y otras cargas que eran lógicas en una etapa de crecimiento y superutilidades, es algo que los empresarios se lo deben a ellos; cuando piensa que el acceso a áreas de explotación antes prohibidas (como la reserva del Manú, Lote 57); y en general cuando discute cara a cara los beneficios excepcionales que este gobierno otorga al inversionista; es muy fácil deslizar el pedido de una compensación por el esfuerzo. Que hayan sido empresarios noruegos, famosos por su aparente honestidad, los que hayan sido pescados como actores del Petrogate, ya dice mucho de que la cosa debe ser mucho más grande de los que estamos viendo.
El expediente García-Siragusa
"... Que el Sr. Luciano Scipione Clarini, Presidente del Consorcio TRALIMA que suscribiera los contratos con la Autoridad Autónoma ha reconocido el pago de comisiones por el Proyecto del Tren Eléctrico de Lima ... y la persona que hacía efectivo el pago de comisiones al ex-Presidente Alan García Pérez fue el señor Sergio Siragusa Mulle, asesor del Consorcio TRALIMA ... que tuvo varias reuniones con Alan García Pérez ... y una en Roma el 07 de Septiembre de 1989 oportunidad en la que lo invitó a subir al auto oficial para asistir a la ceremonia de inauguración del tren de Roma, en un tramo, circunstancia en la que Alan García Pérez le manifestó que el señor Bettino Craxi le estaba tomando el pelo por cuanto el señor -Bettino Craxi- si había recibido la contribución partidaria y que Sergio Siragusa tenía que informar a la plana mayor sobre su exigencia de la contribución de por menos seis cifras, es decir un millón de dólares y que existía la impostergable necesidad de contar con la primera contribución del $500,000 para cubrir los costos de la campaña del Municipio de Lima; ... el testigo Sergio Siragusa Mulle sigue manifestando que en los primeros días de Octubre de 1989 en Palacio de Gobierno le entregó a Alan García Pérez en efectivo, $ 200,000 ... que luego se efectuaron tres remesas con fechas 11 de Octubre de 1989 de $ 300,000 en la cuenta cifrada N°285762361-2952735 del Barclays Bank del Gran Caimán; con fecha l4 de Enero de 1990 se efectúa una remesa de $ 300,000 a la misma cuenta y el 14 de Agosto de 1990, otra por $240,000 a la misma ...
Nelly Calderón Fiscal Supremo en lo Contencioso AdministrativoDictamen 1750-95 dirigido al Señor Vocal InstructorExpediente N°001-95
Raúl Wiener Periodista, Analista Político y Económico peruano. Trabajó en el diario El Observador (1981-1984). Dirigió la revista Amauta (1988-1992), participó del programa Radicales Libres por RBC Televisión en el 2012 y fue director de la revista Miercoles de Política en el 2013. Actualmente es Jefe de la Unidad de Investigación del diario Uno (ex La Primera) desde 2007 y colaborador semanal de la revista Hildebrandt en sus trece.
jueves, octubre 09, 2008
martes, octubre 07, 2008
Velasco el maldito
Lo que había antes de Velasco era una arcadia feliz en la que la agricultura era boyante y eso se reflejaba en exitosas exportaciones de algodón y azúcar (habría que ver como vivían los campesinos y los peones agrícolas), la democracia era sólida (como que Belaúnde requirió de un golpe de Estado para llegar al poder en 1963) y reinaba la paz social.
En esa época Aldo M podía leer libremente pato Donald y Mickey Mouse, de donde le vienen algunas de sus ideas; hablar castellano en vez de quechua; y su familia como la mayor parte de los peruanos tenía montones de dólares guardados bajo la almohada. Además no existía la amenaza de ser reclutado como soldado para la guerra con Chile.
Es por eso que es tan maldito el 3 de octubre y hay que ser un imbécil o un aprovechado para tenerle alguna sombra de nostalgia. Claro, ya sabemos que aquí el problema del indio y de la servidumbre nunca existió, ni el del latifundio improductivo. Tonterías que se les ocurrían a algunos intelectuales con vicios sentimentales, que escribían sobre estos temas desde los años 20.
Tampoco es verdad que en América Latina los militares intervinieran a cada rato en política (en los 70 estaban en el poder en el 90% de América del Sur) y que en la mayor parte de los casos, con la casi solitaria excepción de Velasco, lo hicieron a favor de los poderes económicos dominantes y en contra de las demandas populares. Después de todo, la evaluación militar de la época era que sin reformas (este era el país más retrasado en su proceso de industrialización) se producirían situaciones inmanejables que obligarían a una gran represión, que fue lo que explicó el apoyo inicial a Belaúnde y su ruptura con él.
Además Velasco ahogó las libertades democráticas ya que intervino el Poder Judicial (lo que volvimos a ver a escala ampliada durante Fujimori, que es el amor secreto del ex chico terrible de la prensa) y confiscó todos los medios de comunicación (el otro los compró). Obviamente fue un gobierno autoritario. En un contexto además de dictaduras criminales en el Cono Sur, que parece que no fueron tan malditas como la que tuvimos en casa, que echo chorros de agua a los manifestantes pitucos que vociferaban en Miraflores,
Pero lo esencial es que quiso abrirle paso a la modernidad peruana enfrentando los dos límites básicos al desarrollo: la subsistencia feudal y la opresión externa. Tal vez por eso hay mucha gente que lo recuerda bien, lo que debe estarse reforzando con el derrumbe de los dogmas neoliberales que le sucedieron y en torno a los cuales quisieron descuartizarlo. Fue una excepción entre los militares y políticos peruanos. Por eso lo odian. Y sí permitió leer pato Donald y no obligó a hablar quechua. Aldo no sabe ni una sola palabra en ese idioma, pero sí de caricaturas.
08.10.08
http://www.rwiener.blogspot.com/
En esa época Aldo M podía leer libremente pato Donald y Mickey Mouse, de donde le vienen algunas de sus ideas; hablar castellano en vez de quechua; y su familia como la mayor parte de los peruanos tenía montones de dólares guardados bajo la almohada. Además no existía la amenaza de ser reclutado como soldado para la guerra con Chile.
Es por eso que es tan maldito el 3 de octubre y hay que ser un imbécil o un aprovechado para tenerle alguna sombra de nostalgia. Claro, ya sabemos que aquí el problema del indio y de la servidumbre nunca existió, ni el del latifundio improductivo. Tonterías que se les ocurrían a algunos intelectuales con vicios sentimentales, que escribían sobre estos temas desde los años 20.
Tampoco es verdad que en América Latina los militares intervinieran a cada rato en política (en los 70 estaban en el poder en el 90% de América del Sur) y que en la mayor parte de los casos, con la casi solitaria excepción de Velasco, lo hicieron a favor de los poderes económicos dominantes y en contra de las demandas populares. Después de todo, la evaluación militar de la época era que sin reformas (este era el país más retrasado en su proceso de industrialización) se producirían situaciones inmanejables que obligarían a una gran represión, que fue lo que explicó el apoyo inicial a Belaúnde y su ruptura con él.
Además Velasco ahogó las libertades democráticas ya que intervino el Poder Judicial (lo que volvimos a ver a escala ampliada durante Fujimori, que es el amor secreto del ex chico terrible de la prensa) y confiscó todos los medios de comunicación (el otro los compró). Obviamente fue un gobierno autoritario. En un contexto además de dictaduras criminales en el Cono Sur, que parece que no fueron tan malditas como la que tuvimos en casa, que echo chorros de agua a los manifestantes pitucos que vociferaban en Miraflores,
Pero lo esencial es que quiso abrirle paso a la modernidad peruana enfrentando los dos límites básicos al desarrollo: la subsistencia feudal y la opresión externa. Tal vez por eso hay mucha gente que lo recuerda bien, lo que debe estarse reforzando con el derrumbe de los dogmas neoliberales que le sucedieron y en torno a los cuales quisieron descuartizarlo. Fue una excepción entre los militares y políticos peruanos. Por eso lo odian. Y sí permitió leer pato Donald y no obligó a hablar quechua. Aldo no sabe ni una sola palabra en ese idioma, pero sí de caricaturas.
08.10.08
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sábado, octubre 04, 2008
Crisis de paradigmas
¡Y todo por la codicia de unos cuantos tipos!, exclama Althaus, pleno del patetismo que suele afectar sus intervenciones.
Sobre eso no voy a opinar, le retruca Abusada, porque de lo que estás hablando es de la esencia del capitalismo. Sin codicia no se puede explicar el crecimiento y la acumulación de riquezas.
La codicia está en la base del sistema: banqueros que quieren ganar miles de millones y ejecutivos que se conforman con algunos cientos de millones de verdes, y que para ello son capaces de fraguar masivas operaciones de crédito sin respaldo. Y está también en el epicentro de la crisis, porque induce a rebajar cada vez más los controles y a dejar las manos libres de los que no se sacian con mucho dinero sino que buscan seguir “creciendo”.
Obviamente que para que un sistema así tenga sentido, la afirmación clave es que lo que se premia es el riesgo calculado y la eficiencia de la gerencia. ¿Y qué es lo que se ha caído este nuevo septiembre negro de Wall Street, sino son estas dos ideas básicas? Ya no hay riesgo para operaciones en gran escala porque estas deben ser “rescatadas” por el Estado (el contribuyente) para evitar el peligro sistémico; y que la eficiencia jugadora de los actores del mercado se descubre en algún momento como aprovechamiento delictivo del ahorro y la confianza de los demás.
El problema es cómo se retrocede de los paradigmas centrales del sistema: (a) que deben haber cada vez menos controles, para que el mercado funcione libremente; (b) que toda intervención estatal es ineficiente (pero le encargan nada menos que salvar a todos); (c) que las actividades económicas en manos del Estado y los bienes públicos deben transferirse a inversores privados (es el caso de las grandes inmobiliarias) porque serán mejor utilizados; (d) que es pecado pensar en un regreso a la propiedad estatal en cualquier circunstancia; (e) que toda deuda debe pagarse, aunque se caiga el mundo; (f) que el Estado no debe usar fondos públicos para cubrir fracasos privados; (g) que vender al mercado de Estados Unidos es siempre la mejor estrategia de comercio para países chicos y medianos; etc.
Nada de esto puede sostenerse ahora con la cara dura con la que se hacía hasta hace muy poco. ¿Pero hasta dónde se van a corregir estos dogmas? Ya se escucha la consabida excusa: ¿acaso Bush era liberal?, ¿o Clinton?, ¿o Pinochet?, ¿o Menen?, ¿o Fujimori? O sea nadie que haya gobernado y que haya practicado –a través de la tecnocracia de estilo (Paulson, Greespan, Büchi, Cavallo, Abusada y otros)-, la doctrina del libre mercado, dirá que es la ortodoxia la que ha muerto después de las muchas crisis que han causado. Pero hoy más que nunca los paradigmas están en el suelo.
05.10.08
www.rwiener.blogspot.com
Sobre eso no voy a opinar, le retruca Abusada, porque de lo que estás hablando es de la esencia del capitalismo. Sin codicia no se puede explicar el crecimiento y la acumulación de riquezas.
La codicia está en la base del sistema: banqueros que quieren ganar miles de millones y ejecutivos que se conforman con algunos cientos de millones de verdes, y que para ello son capaces de fraguar masivas operaciones de crédito sin respaldo. Y está también en el epicentro de la crisis, porque induce a rebajar cada vez más los controles y a dejar las manos libres de los que no se sacian con mucho dinero sino que buscan seguir “creciendo”.
Obviamente que para que un sistema así tenga sentido, la afirmación clave es que lo que se premia es el riesgo calculado y la eficiencia de la gerencia. ¿Y qué es lo que se ha caído este nuevo septiembre negro de Wall Street, sino son estas dos ideas básicas? Ya no hay riesgo para operaciones en gran escala porque estas deben ser “rescatadas” por el Estado (el contribuyente) para evitar el peligro sistémico; y que la eficiencia jugadora de los actores del mercado se descubre en algún momento como aprovechamiento delictivo del ahorro y la confianza de los demás.
El problema es cómo se retrocede de los paradigmas centrales del sistema: (a) que deben haber cada vez menos controles, para que el mercado funcione libremente; (b) que toda intervención estatal es ineficiente (pero le encargan nada menos que salvar a todos); (c) que las actividades económicas en manos del Estado y los bienes públicos deben transferirse a inversores privados (es el caso de las grandes inmobiliarias) porque serán mejor utilizados; (d) que es pecado pensar en un regreso a la propiedad estatal en cualquier circunstancia; (e) que toda deuda debe pagarse, aunque se caiga el mundo; (f) que el Estado no debe usar fondos públicos para cubrir fracasos privados; (g) que vender al mercado de Estados Unidos es siempre la mejor estrategia de comercio para países chicos y medianos; etc.
Nada de esto puede sostenerse ahora con la cara dura con la que se hacía hasta hace muy poco. ¿Pero hasta dónde se van a corregir estos dogmas? Ya se escucha la consabida excusa: ¿acaso Bush era liberal?, ¿o Clinton?, ¿o Pinochet?, ¿o Menen?, ¿o Fujimori? O sea nadie que haya gobernado y que haya practicado –a través de la tecnocracia de estilo (Paulson, Greespan, Büchi, Cavallo, Abusada y otros)-, la doctrina del libre mercado, dirá que es la ortodoxia la que ha muerto después de las muchas crisis que han causado. Pero hoy más que nunca los paradigmas están en el suelo.
05.10.08
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viernes, octubre 03, 2008
García delira y Valdivieso recorta
Hasta hace unos días el Perú era orgulloso pasajero de esa enorme nave denominada globalización y muchas de las decisiones del Estado simplemente se justificaban en el concepto de que nadie puede ponerse en contra de esa enorme corriente mundial. Pero desde ayer tenemos una nueva perspectiva. Gracias a la no siempre bien comprendida agudeza económica del presidente ahora nos enteramos que somos un “país libre”, al que no le va a pasar nada en medio del caos general, porque el problema es de los grandes del mundo y no de los chicos que seguimos creciendo.
Fue durante la inauguración de un tramo de pista reparada en la avenida Sucre en avenida Sucre (todavía falta la mitad de los trabajos), que García habló por fin sobre el pánico financiero mundial e indicó que el Perú está inmune porque “aquí no hay una crisis financiera, ni inmobiliaria, ni hipotecaria”. Un razonamiento más que sorprendente porque hay una enorme cantidad de países en el mundo que tampoco han tenido crisis financiera, inmobiliaria e hipotecaria, pero que saben que van a sufrir las consecuencias de la baja del comercio, la inversión, el crédito, y de las oscilaciones de los mercados.
El Perú no puede esperar que los factores de crecimiento y recaudación que han venido favoreciendo a sus empresas: precios de materias primas y demanda internacional de productos no tradicionales, inversiones en proyectos extractivos, recaudaciones record, aceleración de obras públicas, etc., vayan a mantenerse en el tiempo. Esto explica además que mientras García pretende que aquí no pasa nada, su ministro de Economía viene convenciendo a la ciudadanía que si está pasando algo muy grave.
No es sólo el presupuesto ajustado presentado al Congreso y que ya se está diciendo que se va a revisar para achicarlo más, sino las medidas de recorte y austeridad que están en marcha en estos días, empezando por la abrupta cancelación del fondo de estabilización del precio de los combustibles, que muy pronto hará volar la gasolina. En todos los ministerios e instituciones está cumpliéndose actualmente una directiva para paralizar las actividades del último trimestre y reducir el personal contratado (a pesar del decreto sobre los “contratos no personales”).
En síntesis es como si hubiera dos gobiernos. Uno que desborda de optimismo y que cree que el credo neoliberal que aprendió García de los 80 a los 2000, lo seguirá llevando a un final feliz, y otro que ya está con las alarmas prendidas y que está trasladando la crisis a los más débiles, como siempre ocurre. Somos un “país libre” declara García, pero lo que hace es ponerse en línea con el rescate financiero de Bush, y deja actuar a un ministro con directivas precisas del FMI.
03.10.08
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Fue durante la inauguración de un tramo de pista reparada en la avenida Sucre en avenida Sucre (todavía falta la mitad de los trabajos), que García habló por fin sobre el pánico financiero mundial e indicó que el Perú está inmune porque “aquí no hay una crisis financiera, ni inmobiliaria, ni hipotecaria”. Un razonamiento más que sorprendente porque hay una enorme cantidad de países en el mundo que tampoco han tenido crisis financiera, inmobiliaria e hipotecaria, pero que saben que van a sufrir las consecuencias de la baja del comercio, la inversión, el crédito, y de las oscilaciones de los mercados.
El Perú no puede esperar que los factores de crecimiento y recaudación que han venido favoreciendo a sus empresas: precios de materias primas y demanda internacional de productos no tradicionales, inversiones en proyectos extractivos, recaudaciones record, aceleración de obras públicas, etc., vayan a mantenerse en el tiempo. Esto explica además que mientras García pretende que aquí no pasa nada, su ministro de Economía viene convenciendo a la ciudadanía que si está pasando algo muy grave.
No es sólo el presupuesto ajustado presentado al Congreso y que ya se está diciendo que se va a revisar para achicarlo más, sino las medidas de recorte y austeridad que están en marcha en estos días, empezando por la abrupta cancelación del fondo de estabilización del precio de los combustibles, que muy pronto hará volar la gasolina. En todos los ministerios e instituciones está cumpliéndose actualmente una directiva para paralizar las actividades del último trimestre y reducir el personal contratado (a pesar del decreto sobre los “contratos no personales”).
En síntesis es como si hubiera dos gobiernos. Uno que desborda de optimismo y que cree que el credo neoliberal que aprendió García de los 80 a los 2000, lo seguirá llevando a un final feliz, y otro que ya está con las alarmas prendidas y que está trasladando la crisis a los más débiles, como siempre ocurre. Somos un “país libre” declara García, pero lo que hace es ponerse en línea con el rescate financiero de Bush, y deja actuar a un ministro con directivas precisas del FMI.
03.10.08
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jueves, octubre 02, 2008
Las cuotas de pesca en el mundo
¿Funciona el modelo de cuota individual en otros países? ¿Cuáles son sus resultados? ¿Cómo ha sido este debate en el resto del mundo?
Hasta el director de “Correo” (29.09.08) ha reconocido que teníamos razón cuando denunciamos el carácter arbitrario de la asignación de cuotas individuales de pesca (que favorece a las grandes empresas) y respecto al conflicto de intereses que supone que el principal responsable del “estudio independiente” que sustenta el DL 1084, sea a su vez director de una de las más grandes pesqueras.
Pero aún así nos regala el mote de “brutitos”, ya que él, tan inteligente, leyó antes que nosotros un artículo de la revista inglesa “The Economist”[i] que afirma que las cuotas son, a pesar de todo, una solución para que la pesca mundial no se agote antes de 2048. En resumen dicho artículo defiende la tesis que privatizando el recurso, es decir distribuyéndolo entre un número limitado de explotadores, cada uno tratará de cuidar su parte y se evitará la presión de muchos explotadores a la vez sobre los mismos peces.
Advierte, en su parte final, que el sistema sólo se aplica en el 1.2% de las pesquerías del mundo y recibe tremenda resistencia incluido Estados Unidos, debido a que el público no asimila la idea de que un recurso natural que está al alcance de todos, se vuelva exclusivo de algunos pequeños grupos económicos. Hasta ahí la revista, que curiosamente ha sido también promotora de otras “regulaciones” privadas en base al principio de que al proteger sus intereses los grandes inversores sostienen la estabilidad económica. Vean nomás lo que está pasando con el sector financiero mundial y busquen en ediciones pasadas si tan distinguida publicación anticipó la crisis que ahora existe.
Experiencias
Nadie, ni “The Economist”, puede presumir de infalibilidad. Pero lo que es cierto es que el debate mundial sobre el futuro de la pesca no se reduce a la Biblia de Aldo M. Precisamente refiriéndose a los gurús que creen tener la razón y la “inteligencia” de su lado el presidente francés Nicolás Sarkozy dijo en enero de este año: “hay que salir de este asunto de las cuotas… hay que dejar de tener por un lado a los científicos y por el otro a los pescadores, porque los primeros interesados en salvar el recurso son los pescadores”[ii].
También la Corte Suprema de Islandia falló en 1998 declarando a las cuotas como un privilegio que deriva en discriminación. Y el senado de Canadá recomendó al departamento de Pesquerías y Océanos que “deje de usar los ejemplos de los sistemas de manejo por cuotas individuales en Nueva Zelanda e Islandia hasta que… haya tomado plenamente en cuenta las críticas hacia dichos sistemas emanadas de aquellos países” (o sea, que lea más).
En Chile el Comité del Senado se pronunció contra la ley de cuotas, pero luego fue aprobada con el subterfugio de cambiarle de nombre (límites de captura) y otorgarle carácter experimental. Investigaciones recientes, sin embargo, indican que este experimento está dejando resultados desfavorables: “agota la sustentabilidad biológica de muchas especies pesqueras… y ha empobrecido aún más la calidad de vida de las comunidades de pescadores artesanales… Los resultados confirman que “más que un sistema de conservación… en los hechos (significa) una gran red de beneficios para no más de cinco grupos económicos”[iii].
Balance
En un trabajo sobre las cuotas pesqueras se pueden leer las siguientes contundentes conclusiones: “la capitalización en forma de cuotas a altos valores impulsa su acumulación en manos de corporaciones e inversores muy solventes. Esto facilita la concentración financiera y geográfica de las operaciones de pesca, con sustitución de mano de obra por capital, y causando pérdidas de empleos irracionalmente excesivas. Los altos costos de las cuotas priva a los tripulantes de la tradicional oportunidad de independizarse como patrones propietarios de un buque, ya que no podrían permitirse la compra de un buque con cuotas de pesca. Las comunidades históricamente dependientes de los stocks pesqueros adyacentes, encuentran su viabilidad económica, y a veces su propia existencia amenazada cuando sus recursos son enajenados a intrusos…”[iv]
Después de leer esto tienta decir cosas como estas: ¿dónde están los brutitos y pendejos de esta historia?, ¿defender a Rey no es equivalente a extraviar la moral y el cerebro? Pero no vamos a caer en la provocación.
2.10.08
http://www.rwiener.blogspot.com/
-----
[i] “A rising tide” The Economist. 18 septiembre 2008.
[ii] http://deia.com/es/impresa/2008/01/20/bizkaia/ekonomia/435268.php
[iii] “Impacto Social de la Crisis Pesquera 2000-2003. Informe Ley de Cuotas.” Marcel Claude
[iv] “Acción Política y legal en Islandia; Canadá y América Latina” Parzival Copes y Gíssi Pálsson (Junio 2002)
Hasta el director de “Correo” (29.09.08) ha reconocido que teníamos razón cuando denunciamos el carácter arbitrario de la asignación de cuotas individuales de pesca (que favorece a las grandes empresas) y respecto al conflicto de intereses que supone que el principal responsable del “estudio independiente” que sustenta el DL 1084, sea a su vez director de una de las más grandes pesqueras.
Pero aún así nos regala el mote de “brutitos”, ya que él, tan inteligente, leyó antes que nosotros un artículo de la revista inglesa “The Economist”[i] que afirma que las cuotas son, a pesar de todo, una solución para que la pesca mundial no se agote antes de 2048. En resumen dicho artículo defiende la tesis que privatizando el recurso, es decir distribuyéndolo entre un número limitado de explotadores, cada uno tratará de cuidar su parte y se evitará la presión de muchos explotadores a la vez sobre los mismos peces.
Advierte, en su parte final, que el sistema sólo se aplica en el 1.2% de las pesquerías del mundo y recibe tremenda resistencia incluido Estados Unidos, debido a que el público no asimila la idea de que un recurso natural que está al alcance de todos, se vuelva exclusivo de algunos pequeños grupos económicos. Hasta ahí la revista, que curiosamente ha sido también promotora de otras “regulaciones” privadas en base al principio de que al proteger sus intereses los grandes inversores sostienen la estabilidad económica. Vean nomás lo que está pasando con el sector financiero mundial y busquen en ediciones pasadas si tan distinguida publicación anticipó la crisis que ahora existe.
Experiencias
Nadie, ni “The Economist”, puede presumir de infalibilidad. Pero lo que es cierto es que el debate mundial sobre el futuro de la pesca no se reduce a la Biblia de Aldo M. Precisamente refiriéndose a los gurús que creen tener la razón y la “inteligencia” de su lado el presidente francés Nicolás Sarkozy dijo en enero de este año: “hay que salir de este asunto de las cuotas… hay que dejar de tener por un lado a los científicos y por el otro a los pescadores, porque los primeros interesados en salvar el recurso son los pescadores”[ii].
También la Corte Suprema de Islandia falló en 1998 declarando a las cuotas como un privilegio que deriva en discriminación. Y el senado de Canadá recomendó al departamento de Pesquerías y Océanos que “deje de usar los ejemplos de los sistemas de manejo por cuotas individuales en Nueva Zelanda e Islandia hasta que… haya tomado plenamente en cuenta las críticas hacia dichos sistemas emanadas de aquellos países” (o sea, que lea más).
En Chile el Comité del Senado se pronunció contra la ley de cuotas, pero luego fue aprobada con el subterfugio de cambiarle de nombre (límites de captura) y otorgarle carácter experimental. Investigaciones recientes, sin embargo, indican que este experimento está dejando resultados desfavorables: “agota la sustentabilidad biológica de muchas especies pesqueras… y ha empobrecido aún más la calidad de vida de las comunidades de pescadores artesanales… Los resultados confirman que “más que un sistema de conservación… en los hechos (significa) una gran red de beneficios para no más de cinco grupos económicos”[iii].
Balance
En un trabajo sobre las cuotas pesqueras se pueden leer las siguientes contundentes conclusiones: “la capitalización en forma de cuotas a altos valores impulsa su acumulación en manos de corporaciones e inversores muy solventes. Esto facilita la concentración financiera y geográfica de las operaciones de pesca, con sustitución de mano de obra por capital, y causando pérdidas de empleos irracionalmente excesivas. Los altos costos de las cuotas priva a los tripulantes de la tradicional oportunidad de independizarse como patrones propietarios de un buque, ya que no podrían permitirse la compra de un buque con cuotas de pesca. Las comunidades históricamente dependientes de los stocks pesqueros adyacentes, encuentran su viabilidad económica, y a veces su propia existencia amenazada cuando sus recursos son enajenados a intrusos…”[iv]
Después de leer esto tienta decir cosas como estas: ¿dónde están los brutitos y pendejos de esta historia?, ¿defender a Rey no es equivalente a extraviar la moral y el cerebro? Pero no vamos a caer en la provocación.
2.10.08
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[i] “A rising tide” The Economist. 18 septiembre 2008.
[ii] http://deia.com/es/impresa/2008/01/20/bizkaia/ekonomia/435268.php
[iii] “Impacto Social de la Crisis Pesquera 2000-2003. Informe Ley de Cuotas.” Marcel Claude
[iv] “Acción Política y legal en Islandia; Canadá y América Latina” Parzival Copes y Gíssi Pálsson (Junio 2002)
La crisis según PPK
PPK es una extraordinaria combinación de político con banquero, de economista con hombre de negocios, de privatizador con hombre de Estado, de alarmista con apaciguador, etc. Como político sabe que ante el derrumbe de toda su teoría, lo único que queda es actuar, por eso no se hace bola con las compras de bancos, aseguradoras e inmobiliarias en los Estados Unidos. Peor era dejar caer el sistema, nomás. Como banquero además sabe que el asunto es no asustar a sus clientes que ya han iniciado la corrida de dinero. Alto, dejen su dinero dónde está que nada va a pasar. Hasta que pase nomás.
Como economista neoliberal PPK jamás aceptará que la liberalización y desregulación de la que fue promotor ideológico tanto tiempo, son responsables del actual desorden financiero mundial; pero como hombre de negocios, que tiene inversiones que defender, coincide sin vacilaciones en que ha llegado el momento de que el Estado proteja a los inversores y regule a los especuladores, sin que pueda medir por ahora la profundidad del viraje y la duración de este nuevo intervencionismo.
Como privatizador, sería mucho pedirle que el hombre reconozca que detrás de la crisis está el extraordinario poder de decisión que el Estado norteamericano (y el peruano, en gran parte bajo su inspiración) trasladó a las grandes corporaciones y bancos; pero como lo hace el PPK del norte (Henry Paulson), no vacila en reconocer que llegado el momento sólo una poderosa voluntad estatal puede corregir todas las decisiones negativas que se tomaron en la fase anterior.
Como alarmista profesional PPK puede hablar de los enormes peligros de la inflación si se suben los salarios y se aceptan los reclamos regionales, de la tragedia presupuestal que podía haber ocurrido si no se realizaban las privatizaciones programadas para los primeros años de la década del 2000 (que no se realizaron por la resistencia arequipeña, y no pasó nada), o del desborde excrementos en Lima si no se vendía SEDAPAL, para lo cual ya había formado una ON de asesoría; pero como apaciguador de coyuntura, lo que hace es recomendar a Althaus que se tome su valium, que la cosa no es para tanto, que el capitalismo va a salir siempre adelante aún a pesar de la bancarrota de Wall Street y del rechazo de la Cámara de Representantes del plan de Rescate de Bush.
El triunfo del capital es inexorable a pesar de la crisis, es el mensaje del ex ministro de economía que en eso se parece a los viejos comunistas, que también creían en que su victoria estaba inscrita en la historia y que nadie la podía evitar.
01.09.08
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Como economista neoliberal PPK jamás aceptará que la liberalización y desregulación de la que fue promotor ideológico tanto tiempo, son responsables del actual desorden financiero mundial; pero como hombre de negocios, que tiene inversiones que defender, coincide sin vacilaciones en que ha llegado el momento de que el Estado proteja a los inversores y regule a los especuladores, sin que pueda medir por ahora la profundidad del viraje y la duración de este nuevo intervencionismo.
Como privatizador, sería mucho pedirle que el hombre reconozca que detrás de la crisis está el extraordinario poder de decisión que el Estado norteamericano (y el peruano, en gran parte bajo su inspiración) trasladó a las grandes corporaciones y bancos; pero como lo hace el PPK del norte (Henry Paulson), no vacila en reconocer que llegado el momento sólo una poderosa voluntad estatal puede corregir todas las decisiones negativas que se tomaron en la fase anterior.
Como alarmista profesional PPK puede hablar de los enormes peligros de la inflación si se suben los salarios y se aceptan los reclamos regionales, de la tragedia presupuestal que podía haber ocurrido si no se realizaban las privatizaciones programadas para los primeros años de la década del 2000 (que no se realizaron por la resistencia arequipeña, y no pasó nada), o del desborde excrementos en Lima si no se vendía SEDAPAL, para lo cual ya había formado una ON de asesoría; pero como apaciguador de coyuntura, lo que hace es recomendar a Althaus que se tome su valium, que la cosa no es para tanto, que el capitalismo va a salir siempre adelante aún a pesar de la bancarrota de Wall Street y del rechazo de la Cámara de Representantes del plan de Rescate de Bush.
El triunfo del capital es inexorable a pesar de la crisis, es el mensaje del ex ministro de economía que en eso se parece a los viejos comunistas, que también creían en que su victoria estaba inscrita en la historia y que nadie la podía evitar.
01.09.08
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viernes, septiembre 26, 2008
Ahora, duro con los médicos
El APRA se inauguró en el gobierno declarando que los maestros peruanos no podían ser más burros porque ya no había una nota más baja para sus evaluaciones. Todos los reclamos económicos, las quejas por la postergación, los dos o tres empleos que cada profesor debe realizar para completar un ingreso de subsistencia para su familia, y que no hacen posible la mínima actualización de conocimientos, los discursos y promesas incumplidas de Toledo, no contaban, porque primero había que merecer el título y el empleo, y después hablar de salarios. Y así llevamos dos años con maestros congelados, desprestigiados, amargados. Y, lo peor, los niños y niñas que ya no saben si creer en la imagen de la persona en la que se ha depositado la responsabilidad de su enseñanza.
Con los médicos han querido hacer lo mismo. No es que tienen la salud (como la educación), al abandono, sin presupuesto, sin equipos y medicinas, con profesionales pésimamente pagados y en condiciones de trabajo y sanidad de riesgo para su propia salud. Nada que ver. Con la llegada del APRA y Alan García se hace la luz y ahora vemos gracias a los reflectores de televisión a cirujanos durmiendo en horas de guardia, reponiéndose después de haber hecho dos operaciones, en vez de estar parados en la puerta a la espera de nuevos pacientes o de algún ministro en visita de inspección. Pero no sólo eso, los hospitales del Estado tienen clínica de paga dentro de sus instalaciones, en las que los médicos cobran tarifas comerciales por sus servicios. ¡Qué tal descubrimiento! Pero nada de decir que estas fueron estrategias neoliberales para financiar las muchas carencias de las unidades del MINSA y que el trabajo remunerado de los médicos es legítimo si se realiza fuera de sus horarios regulares.
Curiosamente el promotor de una de las más importantes clínicas dentro de un hospital del Estado, que es la que cobra los más altos precios, es el director del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), el ex ministro de García, el Dr. Carlos Vallejo, también propietario de una aseguradora contra el cáncer que amarra a sus clientes con la clínica, pero el gobierno nunca se escandalizó de lo que sí es un claro acto de corrupción con servicios públicos. Pero a García y a Garrido, como antes a Chang, lo que les ocupa es colocar a la población contra los profesionales que trabajan para el Estado y reclaman por sus derechos. Si el maestro debe ser alguien de respeto, para que la sociedad se respete a sí misma; el médico debe ser alguien al que le tengamos confianza, para que creamos que podemos ser un pueblo sano. Este gobierno es un obstáculo para ambas cosas.
28.09.08
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Con los médicos han querido hacer lo mismo. No es que tienen la salud (como la educación), al abandono, sin presupuesto, sin equipos y medicinas, con profesionales pésimamente pagados y en condiciones de trabajo y sanidad de riesgo para su propia salud. Nada que ver. Con la llegada del APRA y Alan García se hace la luz y ahora vemos gracias a los reflectores de televisión a cirujanos durmiendo en horas de guardia, reponiéndose después de haber hecho dos operaciones, en vez de estar parados en la puerta a la espera de nuevos pacientes o de algún ministro en visita de inspección. Pero no sólo eso, los hospitales del Estado tienen clínica de paga dentro de sus instalaciones, en las que los médicos cobran tarifas comerciales por sus servicios. ¡Qué tal descubrimiento! Pero nada de decir que estas fueron estrategias neoliberales para financiar las muchas carencias de las unidades del MINSA y que el trabajo remunerado de los médicos es legítimo si se realiza fuera de sus horarios regulares.
Curiosamente el promotor de una de las más importantes clínicas dentro de un hospital del Estado, que es la que cobra los más altos precios, es el director del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), el ex ministro de García, el Dr. Carlos Vallejo, también propietario de una aseguradora contra el cáncer que amarra a sus clientes con la clínica, pero el gobierno nunca se escandalizó de lo que sí es un claro acto de corrupción con servicios públicos. Pero a García y a Garrido, como antes a Chang, lo que les ocupa es colocar a la población contra los profesionales que trabajan para el Estado y reclaman por sus derechos. Si el maestro debe ser alguien de respeto, para que la sociedad se respete a sí misma; el médico debe ser alguien al que le tengamos confianza, para que creamos que podemos ser un pueblo sano. Este gobierno es un obstáculo para ambas cosas.
28.09.08
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martes, septiembre 23, 2008
La espera y el desastre en marcha
El primero que dijo que había que esperar fue Bush. Antes de las elecciones, ¿quién se mete a reconocer que ha hecho la peor política económica que podía hacerse, y a meterle un ajustón a sus paisanos, de esos que en el sur hemos tenido cantidad? Por ello el presidente y el aparato económico que lo acompaña (el secretario del Tesoro y el jefe de la FED o BCR gringo), optaron por una extraña heterodoxia: cada vez que flaqueaba la economía gringa se metían una bajada de la tasa de interés, abarataban el dólar frente a otras monedas y le trasladaban la recesión al resto del mundo. Y todo esto mientras “esperaban” que se limpiase el terreno de los créditos sin respaldo, o que por lo menos llegase el nuevo gobierno que tendrá que subir las tasas para detener la espiral inflacionaria que ya ha comenzado, y pagar el precio de un fuerte desempleo y la baja del consumo.
Los que, a continuación, dijeron que había que esperar fueron los demás líderes de la economía mundial, en Europa, Canadá, Japón, China y otros, cuyos Estados y entidades financieras estaban atadas a los movimientos de dinero en Wall Street y el imperio yanqui, y que se habían soplado buena parte de las hipotecas basura y demás préstamos sin retorno generados en Estados Unidos, por aquello de que si viene respaldado por el sello “americano” debe ser bueno, y habían especulado también en sus propios mercados con las posibilidades de la desregulación. Para todos estos, esperar, era ver para donde daba su primer paso el gigante, que en realidad no daba ningún paso hasta que de un momento a otro se evidenció la profundidad del desastre y empezó la carrera loca de los rescates de cifras alucinadas que nadie sabe donde va a terminar.
En el Perú también tenemos un gobierno que ha dicho que hay que esperar con “optimismo, firmeza y confianza”, en otras palabras que no hay que hacer nada frente a un mundo que convulsiona, y que en todo caso hay que gastar menos para cuando haya menos ingresos no estemos acostumbrados a gastar tanto (sabia filosofía del ministro de economía). Pero tenemos una economía volcada al mercado externo (en vísperas de TLC) y adicta a la inversión, el crédito externo y los alimentos importados, a más del consumo de lujo que se satisface de afuera: ¿qué se puede esperar con todo eso?, ¿es verdad que somos fuertes con nuestras reservas equivalentes más o menos a la mitad del costo de la quiebra del Banco Lehman, para poner sólo un ejemplo?, ¿hacia donde estamos mirando para los próximos años, cuando todos los países abandonan la espera y empiezan a buscar la forma de protegerse?
Agárrense. Pero todo indica que García no tiene idea de la que se le viene
24.09.08
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Los que, a continuación, dijeron que había que esperar fueron los demás líderes de la economía mundial, en Europa, Canadá, Japón, China y otros, cuyos Estados y entidades financieras estaban atadas a los movimientos de dinero en Wall Street y el imperio yanqui, y que se habían soplado buena parte de las hipotecas basura y demás préstamos sin retorno generados en Estados Unidos, por aquello de que si viene respaldado por el sello “americano” debe ser bueno, y habían especulado también en sus propios mercados con las posibilidades de la desregulación. Para todos estos, esperar, era ver para donde daba su primer paso el gigante, que en realidad no daba ningún paso hasta que de un momento a otro se evidenció la profundidad del desastre y empezó la carrera loca de los rescates de cifras alucinadas que nadie sabe donde va a terminar.
En el Perú también tenemos un gobierno que ha dicho que hay que esperar con “optimismo, firmeza y confianza”, en otras palabras que no hay que hacer nada frente a un mundo que convulsiona, y que en todo caso hay que gastar menos para cuando haya menos ingresos no estemos acostumbrados a gastar tanto (sabia filosofía del ministro de economía). Pero tenemos una economía volcada al mercado externo (en vísperas de TLC) y adicta a la inversión, el crédito externo y los alimentos importados, a más del consumo de lujo que se satisface de afuera: ¿qué se puede esperar con todo eso?, ¿es verdad que somos fuertes con nuestras reservas equivalentes más o menos a la mitad del costo de la quiebra del Banco Lehman, para poner sólo un ejemplo?, ¿hacia donde estamos mirando para los próximos años, cuando todos los países abandonan la espera y empiezan a buscar la forma de protegerse?
Agárrense. Pero todo indica que García no tiene idea de la que se le viene
24.09.08
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lunes, septiembre 22, 2008
El Perú y la crisis financiera global
Barcelona . Los diarios españoles están dedicando de seis a ocho páginas diarias, fuera de suplementos a la crisis financiera global. Y lo mismo pasa en el resto de la prensa europea. Todos hablan de derrumbe, catástrofe y del peor escenario desde 1929. Y en el Perú, ¿cómo lo vemos?n
Tres son los impactos centrales previsibles de la crisis global sobre economías como la peruana:
1. Reducción decisiva de la demanda de productos peruanos por el mercado de Estados Unidos, que ya comenzó y se agudizará el 2009 (año de entrada al TLC), y por extensión a otros que estarán frenando su crecimiento, con caída del valor de las materias primas (que ya también comenzó) y baja en las ventas de productos no tradicionales (agroindustria, confecciones, otros).
2. Presión proteccionista del Estado norteamericano sobre su mercado y sus empresas, que se está expresando en la institucionalización de los “rescates”, que en buena cuenta significa que se puede subsidiar, auxiliar y estatizar a los capitalistas en problemas, y que por supuesto se querrá reducir este enorme costo cuando sea posible trasladándolo a sus competidores a través de trabas de acceso y financiación. El secretario del Tesoro de EE.UU. se ha dirigido a sus pares de otros países para que adhieran al nuevo credo de intervención, aunque no queda claro aún el mensaje a la periferia, donde la apertura y desprotección fue un mandato en los 80 y 90.
3. Contracción de los flujos de capital norte-sur, por efecto del debilitamiento de las grandes empresas, la sequía de créditos, el aumento de las tasas impositivas, etc., con una exigencia adicional para atraer la mayor cantidad de remesas de utilidades o retiro de capital de la periferia para mitigar la crisis interna y reducir la pérdida de puestos de trabajo.
La discusión sobre inflación importada o interna, que se vive en el Perú en un contexto de cambios de gran magnitud sobre la arena mundial, suena en verdad al bizantinismo previo a que la realidad nos obligue a nuestro propio viraje. Y los recortes del ministro Valdivieso a las partidas presupuestales, afectando el gasto social, son del tipo de medicina de la abuela (en este caso el FMI) que aplicamos a toda circunstancia, esperando que dé algún efecto.
El presidente García además tiene normalmente una relación dual con el entorno: (1) no quiere aceptar que la “excepción peruana” (que crece más que nadie en el mundo, tiene la inflación más baja, las reservas más altas, etc., y que no lo afecta el entorno, dada la magistral política de atraer las inversiones para acá, en vez de pelearse con los inversionistas), ya no jala para adelante, donde lo que van a faltar son los caballos de los inversionistas y las carretas del comercio internacional, dañadas por la crisis; (2) y no puede, al mismo tiempo, sustraerse de los “consejos” (mandatos) del sistema financiero, a escala internacional y nacional, que están viendo sus propios intereses en cada país, a través de la demanda de ajustes rápidos: niveles de gasto, deuda, crédito interno, etc., que representan riegos para ellos.
La fórmula peruana es por ello “esperar”, que ya vendrá tiempos mejores y estimularse con las cifras que todavía son buenas, sin poder precisar si estamos ante un fin de ciclo y restos inerciales de las vacas gordas que no supimos aprovechar. En el mundo suenan las campanas de alarma, pero García está convencido que dos veces no le va a pasar, que e él le va bien en economía, cuando no hace economía. Pero nunca distingue al país de su persona. Y ese es el mayor riesgo actual.
22.09.08
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Tres son los impactos centrales previsibles de la crisis global sobre economías como la peruana:
1. Reducción decisiva de la demanda de productos peruanos por el mercado de Estados Unidos, que ya comenzó y se agudizará el 2009 (año de entrada al TLC), y por extensión a otros que estarán frenando su crecimiento, con caída del valor de las materias primas (que ya también comenzó) y baja en las ventas de productos no tradicionales (agroindustria, confecciones, otros).
2. Presión proteccionista del Estado norteamericano sobre su mercado y sus empresas, que se está expresando en la institucionalización de los “rescates”, que en buena cuenta significa que se puede subsidiar, auxiliar y estatizar a los capitalistas en problemas, y que por supuesto se querrá reducir este enorme costo cuando sea posible trasladándolo a sus competidores a través de trabas de acceso y financiación. El secretario del Tesoro de EE.UU. se ha dirigido a sus pares de otros países para que adhieran al nuevo credo de intervención, aunque no queda claro aún el mensaje a la periferia, donde la apertura y desprotección fue un mandato en los 80 y 90.
3. Contracción de los flujos de capital norte-sur, por efecto del debilitamiento de las grandes empresas, la sequía de créditos, el aumento de las tasas impositivas, etc., con una exigencia adicional para atraer la mayor cantidad de remesas de utilidades o retiro de capital de la periferia para mitigar la crisis interna y reducir la pérdida de puestos de trabajo.
La discusión sobre inflación importada o interna, que se vive en el Perú en un contexto de cambios de gran magnitud sobre la arena mundial, suena en verdad al bizantinismo previo a que la realidad nos obligue a nuestro propio viraje. Y los recortes del ministro Valdivieso a las partidas presupuestales, afectando el gasto social, son del tipo de medicina de la abuela (en este caso el FMI) que aplicamos a toda circunstancia, esperando que dé algún efecto.
El presidente García además tiene normalmente una relación dual con el entorno: (1) no quiere aceptar que la “excepción peruana” (que crece más que nadie en el mundo, tiene la inflación más baja, las reservas más altas, etc., y que no lo afecta el entorno, dada la magistral política de atraer las inversiones para acá, en vez de pelearse con los inversionistas), ya no jala para adelante, donde lo que van a faltar son los caballos de los inversionistas y las carretas del comercio internacional, dañadas por la crisis; (2) y no puede, al mismo tiempo, sustraerse de los “consejos” (mandatos) del sistema financiero, a escala internacional y nacional, que están viendo sus propios intereses en cada país, a través de la demanda de ajustes rápidos: niveles de gasto, deuda, crédito interno, etc., que representan riegos para ellos.
La fórmula peruana es por ello “esperar”, que ya vendrá tiempos mejores y estimularse con las cifras que todavía son buenas, sin poder precisar si estamos ante un fin de ciclo y restos inerciales de las vacas gordas que no supimos aprovechar. En el mundo suenan las campanas de alarma, pero García está convencido que dos veces no le va a pasar, que e él le va bien en economía, cuando no hace economía. Pero nunca distingue al país de su persona. Y ese es el mayor riesgo actual.
22.09.08
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domingo, septiembre 21, 2008
Mentiras que se dicen sobre Bolivia
1) Que Evo está recibiendo de su propia medicina, después de haberse tumbado a dos presidentes, así que ahora sufra. Pero si de medicina se trata habría que ver la que Sánchez de Lozada vino aplicando desde mediados de los 80, como ministro y luego como presidente: control de salarios y libertad de precios, desprotección del mercado, prioridad exportadora, más impuestos indirectos y menos impuestos a las utilidades, desnacionalización y privatizaciones, etc., que no consultó con nadie (salvo con el FMI) y jamás quiso dialogar; y la que utilizó contra las protestas sociales, que costó 70 muertos en estadísticas oficiales, lo que fue el desencadenante de la revuelta que lo echó del poder. Su sucesor Mesa aceptó el diálogo (del que formó parte Evo), pero no quiso variar la política económica, por las presiones que recibía del otro flanco, y al final renunció de impotencia (no cambiar, no reprimir). La medicina de Evo ha consistido en obligar a las trasnacionales del gas y el petróleo a aceptar un aumento radical de la tasa impositiva o irse (la mayor parte paga los nuevos impuestos) y a ceder espacios en las decisiones de gestión, todo lo cual ha tenido un efecto en el equilibrio fiscal y el gasto social del Estado; en consultarlo todo y en negociar con todos, aún teniendo el soporte de votaciones masivas; y evitar cuidadosamente verse arrastrado a la provocación. Frente a la actitud, a veces exageradamente tolerante de Evo, la medicina del prefecto Costas en Santa Cruz, es de bandas armadas impunes, y de Fernández en Pando de sicarios que han asesinado a 30 campesinos desarmados. ¿El mismo remedio?, sólo un idiota puede confundir la lucha social popular con el fascismo.
2) Que Bolivia está divida en dos y que nada puede hacerse sin pactar con el oriente. Pero en un lado hay 70% del país, en una tendencia creciente de respaldo al gobierno (54% para las presidenciales; 57% para la constituyente; 67% para el referéndum revocatorio), y por el otro hay menos de un tercio, con arraigo en las capitales de varios departamentos. ¿Es esta una base suficiente para el desacato abierto, de base puramente política, que no quiere aceptar que la mayoría del país tome las decisiones, como lo muestra el escalamiento de la violencia apenas conocida la victoria en el revocatorio? Obviamente que aquí ni siquiera se podría concebir que un candidato, digamos con 48% de lo votos, o presidentes regionales de un número significativo de regiones, se contrapongan al gobierno central. Pero hacerlo en nombre del control de recursos naturales, de grandes haciendas y de grupos armado propios, con apoyo abierto de los Estados Unidos, no indica un choque de masas contra masas, sino de pueblo contra poder económico y soportes políticos nacionales e internacionales. Bolivia no está dividida, la quieren dividir los que se aferran a sus privilegios.
21.09.08
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2) Que Bolivia está divida en dos y que nada puede hacerse sin pactar con el oriente. Pero en un lado hay 70% del país, en una tendencia creciente de respaldo al gobierno (54% para las presidenciales; 57% para la constituyente; 67% para el referéndum revocatorio), y por el otro hay menos de un tercio, con arraigo en las capitales de varios departamentos. ¿Es esta una base suficiente para el desacato abierto, de base puramente política, que no quiere aceptar que la mayoría del país tome las decisiones, como lo muestra el escalamiento de la violencia apenas conocida la victoria en el revocatorio? Obviamente que aquí ni siquiera se podría concebir que un candidato, digamos con 48% de lo votos, o presidentes regionales de un número significativo de regiones, se contrapongan al gobierno central. Pero hacerlo en nombre del control de recursos naturales, de grandes haciendas y de grupos armado propios, con apoyo abierto de los Estados Unidos, no indica un choque de masas contra masas, sino de pueblo contra poder económico y soportes políticos nacionales e internacionales. Bolivia no está dividida, la quieren dividir los que se aferran a sus privilegios.
21.09.08
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martes, septiembre 16, 2008
Rey: ni dice la verdad ni actúa con transparencia
A estas alturas del encrespado debate sobre los límites máximos de captura, o cuotas individuales, establecidos mediante DL 1084, se han establecido algunas conclusiones:
a) Que el llamado desorden pesquero: más embarcaciones y bodegas que lo que la biomasa puede soportar; lucha a muerte por pescar la mayor cantidad en el menor tiempo posible; constante violación de las normas y pesca ilegal; es un producto combinado de indolencia y corrupción de varios gobiernos; afán de las grandes empresas que han ido ingresando a la pesca por recuperar sus inversiones y apropiarse del negocio; esfuerzo de pequeños y medianos por no ser desplazados. Esta situación, sin embargo, ha sido reducida de manera simplista a una historia de vikingos (barcos pequeños de madera), que serían imposibles de controlar.
b) Que el Estado, a través del ministerio de Pesquería y PRODUCE ha ido legalizando el crecimiento de la capacidad instalada en los barcos y empresas harineras, y en particular ha permitido crecer a las empresas ligadas a la Sociedad Nacional de Pesquería que actualmente disponen del 55% de la capacidad de bodega y alrededor del 70% de la capacidad harinera. Si este grupo actuara sólo en el sector, habría de todas maneras exceso de barcos y plantas. ¿Cómo se ha llegado a esta situación? Ni el ministro Rey ni el Grupo Apoyo lo explican, pero si hacen suyo su demanda para distribuir la pesca industrial en cuotas fijas y eliminar la competencia.
c) Que el principio del DL 1084, no es acabar con el desorden y la ilegalidad, a través de un mejor y más honesto control de la actividad. Por el contrario lo que se busca es feudalizar el mar instaurando derechos a los que ya están en el negocio, orientando a los que buscan entrar o crecer, a comprar a los demás. Es un planteamiento que apunta a la mayor concentración de propiedad en el sector.
d) Que el ministro de la Producción, Rafael Rey, no ha tomado en cuenta la opinión de la mayor parte de organizaciones empresariales y laborales de la pesca, y como si se tratara de personas que desconocen el sector al que han dedicado su vida, los hizo escuchar las sabias propuestas de Apoyo Consultoría S.A., a la que se le había solicitado un estudio de alternativas para el ordenamiento pesquero y un plan de compensaciones para los trabajadores que saldrán del sector. Este estudio también fue entregado al Congreso, como el summum del saber pesquero.
e) Que a pesar de la importancia otorgada al estudio de Apoyo, el ministro ha mantenido silencio respecto a la pregunta: ¿quién lo contrató y financió?, arguyendo increíblemente que no le interesa saberlo, lo que equivale a impedir que los demás sepan lo que él sí sabe. Contradictoriamente el estudio se presenta como hecho a solicitud del PRODUCE, cosa que no ha sido desmentida, y en el ministerio no existen registros de la existencia de alguna decisión oficial para su elaboración, que debería haber aún en el caso que una empresa privada hubiese querido donar los recursos para su contratación.
f) Que investigaciones periodísticas han descubierto los lazos entre Apoyo Consultoría y la empresa pesquera Austral, una de las principales del sector, a través del señor Gianfranco Castagnola, que es al vez gerente general y cabeza de la consultora, y miembro del directorio de una de las empresas pesqueras que van a verse beneficiadas si se aplica el sistema de cuotas individuales por embarcación. Por lo tanto no es verdad que los autores del estudio hayan sido un grupo independiente y sin intereses en el sector, como argumentó el ministro.
g) Que, adicionalmente, se estaría vulnerando la garantía de control que debe ofrecer la entidad encargada de hacer la auditoría del funcionamiento del nuevo sistema, en tanto el ministro ya anunció –también como otro hecho consumado-, un contrato con la Universidad del Pacífico, estrechamente relacionada con el Grupo Apoyo (el presidente de Apoyo es Rector con licencia de la Universidad), y en cuyo cuadro de promotores vuelve a aparecer el nombre del señor Castagnola, que de esta manera reúne en su persona la condición de consultor, auditor, financista y beneficiario.
h) Que informaciones de diversas fuentes indican que Castagnola ha sido la persona que ha intermediado para el contrato entre PRODUCE y las empresas pesqueras que pagaron el estudio, y el mismo que habría negociado el convenio entre el ministerio y la Universidad. De comprobarse esta versión estaríamos ante un grosero caso de conflicto de intereses y negociación incompatible que debería ser materia de investigación por el Congreso y el Ministerio Público; lo que a su vez compromete la posición del ministro Rey que se ha jugado a favorecer un “ordenamiento” que beneficia a muy pocos, en desmedro de la amplia mayoría del sector pesquero.
15.09.08
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a) Que el llamado desorden pesquero: más embarcaciones y bodegas que lo que la biomasa puede soportar; lucha a muerte por pescar la mayor cantidad en el menor tiempo posible; constante violación de las normas y pesca ilegal; es un producto combinado de indolencia y corrupción de varios gobiernos; afán de las grandes empresas que han ido ingresando a la pesca por recuperar sus inversiones y apropiarse del negocio; esfuerzo de pequeños y medianos por no ser desplazados. Esta situación, sin embargo, ha sido reducida de manera simplista a una historia de vikingos (barcos pequeños de madera), que serían imposibles de controlar.
b) Que el Estado, a través del ministerio de Pesquería y PRODUCE ha ido legalizando el crecimiento de la capacidad instalada en los barcos y empresas harineras, y en particular ha permitido crecer a las empresas ligadas a la Sociedad Nacional de Pesquería que actualmente disponen del 55% de la capacidad de bodega y alrededor del 70% de la capacidad harinera. Si este grupo actuara sólo en el sector, habría de todas maneras exceso de barcos y plantas. ¿Cómo se ha llegado a esta situación? Ni el ministro Rey ni el Grupo Apoyo lo explican, pero si hacen suyo su demanda para distribuir la pesca industrial en cuotas fijas y eliminar la competencia.
c) Que el principio del DL 1084, no es acabar con el desorden y la ilegalidad, a través de un mejor y más honesto control de la actividad. Por el contrario lo que se busca es feudalizar el mar instaurando derechos a los que ya están en el negocio, orientando a los que buscan entrar o crecer, a comprar a los demás. Es un planteamiento que apunta a la mayor concentración de propiedad en el sector.
d) Que el ministro de la Producción, Rafael Rey, no ha tomado en cuenta la opinión de la mayor parte de organizaciones empresariales y laborales de la pesca, y como si se tratara de personas que desconocen el sector al que han dedicado su vida, los hizo escuchar las sabias propuestas de Apoyo Consultoría S.A., a la que se le había solicitado un estudio de alternativas para el ordenamiento pesquero y un plan de compensaciones para los trabajadores que saldrán del sector. Este estudio también fue entregado al Congreso, como el summum del saber pesquero.
e) Que a pesar de la importancia otorgada al estudio de Apoyo, el ministro ha mantenido silencio respecto a la pregunta: ¿quién lo contrató y financió?, arguyendo increíblemente que no le interesa saberlo, lo que equivale a impedir que los demás sepan lo que él sí sabe. Contradictoriamente el estudio se presenta como hecho a solicitud del PRODUCE, cosa que no ha sido desmentida, y en el ministerio no existen registros de la existencia de alguna decisión oficial para su elaboración, que debería haber aún en el caso que una empresa privada hubiese querido donar los recursos para su contratación.
f) Que investigaciones periodísticas han descubierto los lazos entre Apoyo Consultoría y la empresa pesquera Austral, una de las principales del sector, a través del señor Gianfranco Castagnola, que es al vez gerente general y cabeza de la consultora, y miembro del directorio de una de las empresas pesqueras que van a verse beneficiadas si se aplica el sistema de cuotas individuales por embarcación. Por lo tanto no es verdad que los autores del estudio hayan sido un grupo independiente y sin intereses en el sector, como argumentó el ministro.
g) Que, adicionalmente, se estaría vulnerando la garantía de control que debe ofrecer la entidad encargada de hacer la auditoría del funcionamiento del nuevo sistema, en tanto el ministro ya anunció –también como otro hecho consumado-, un contrato con la Universidad del Pacífico, estrechamente relacionada con el Grupo Apoyo (el presidente de Apoyo es Rector con licencia de la Universidad), y en cuyo cuadro de promotores vuelve a aparecer el nombre del señor Castagnola, que de esta manera reúne en su persona la condición de consultor, auditor, financista y beneficiario.
h) Que informaciones de diversas fuentes indican que Castagnola ha sido la persona que ha intermediado para el contrato entre PRODUCE y las empresas pesqueras que pagaron el estudio, y el mismo que habría negociado el convenio entre el ministerio y la Universidad. De comprobarse esta versión estaríamos ante un grosero caso de conflicto de intereses y negociación incompatible que debería ser materia de investigación por el Congreso y el Ministerio Público; lo que a su vez compromete la posición del ministro Rey que se ha jugado a favorecer un “ordenamiento” que beneficia a muy pocos, en desmedro de la amplia mayoría del sector pesquero.
15.09.08
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lunes, septiembre 15, 2008
Bolivia y el Perú
Desde Lima, especialmente desde Balconcillo, enviamos nuestro más ferviente saludo a demócratas bolivianos que están demostrando en la práctica que un presidente indio elegido por el 54% de los votos y ratificado con el 68%, sigue siendo indio y no debe ser acatado. Y que una minoría debajo del 30% puede dividir al país, sabotear la economía, tomar locales y provocar muertes, sabiendo que un presidente que apoyó las movilizaciones para derrocar a un gobierno que mató decenas de bolivianos, no va a quererse mancharse las manos en una represión a la que lo están empujando.
Ojo, las reglas que son para Bolivia no rigen para el Perú. Aquí haber ganado la primera vuelta, y recibido el 48% de los votos en la segunda, no da derecho a hablar, ni a criticar, ni a ser tomado en cuenta en sus propuestas. Cualquier intento en contrario, es porque se está respirando por la herida y se tiente propósitos violentitas. Los gobiernos regionales que en el Perú buscan mayor autonomía sobre sus territorios y dominio sobre sus recursos, son locos y antidemocráticos. Las huelgas que afectan la economía como la de los puertos merecen ser rotas a balazos, y hay un empresario que se ofrece para ello, sin que le pase nada por decirlo. A los de Moquegua, Madre de Dios y la Selva, les ha faltado que les metan unos cuantos tiros para que no frieguen, etc. Y los maestros, médicos y otros, que protestan deben estar presos y echados de sus puestos.
Pero los terratenientes de la media luna que reparten armas entre matones contratados, los violentos que se ceban en las personas de color oscuro porque los consideran indios, cubanos o venezolanos, los bárbaros que levantan banderas con las svásticas tal vez sin saber todo lo que representa, esos son demócratas de puño, gente que no está dispuesta a permitir que el país se suicide a sí mismo, que era lo que el Perú estaba a punto de hacer en el 2006, y que haber pasado lo que tanto se temía, seguramente la medicina de contención sería la misma.
O sea Costas, Quiroga, Manfred, García, Aldo M, Del Castillo, piensan igualito, pero en realidades diferentes. Todos ellos creen que lo que falla en la democracia es la demografía, que quiere decir que los indios se reproducen más y por tanto hacen una mayoría electarada de donde salen Evo, Chávez y Humala, y eso no se puede tolerar. Y todos piensan que racismo es querer reivindicar los derechos de los grupos eternamente excluidos, cuando estábamos tan bien Esa es la esencia del problema. Todos ellos piensan también que sólo el capital trasnacional hará caminar a nuestros países. Así que cuando aparece un presidente, chiquito y con mucho dejo, que no tiene temor de ponerle la mano a las petroleras, gaseras y a la embajada de Estados Unidos, y el Estado recauda más y Bolivia empieza a ser más soberana, es el momento de pararlo. Y si lo ratifican en un revocatorio (que en el Perú sería pura subversión), entonces hay que echarlo abajo. Como en Chile, en defensa de la democracia.
14.09.08
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Ojo, las reglas que son para Bolivia no rigen para el Perú. Aquí haber ganado la primera vuelta, y recibido el 48% de los votos en la segunda, no da derecho a hablar, ni a criticar, ni a ser tomado en cuenta en sus propuestas. Cualquier intento en contrario, es porque se está respirando por la herida y se tiente propósitos violentitas. Los gobiernos regionales que en el Perú buscan mayor autonomía sobre sus territorios y dominio sobre sus recursos, son locos y antidemocráticos. Las huelgas que afectan la economía como la de los puertos merecen ser rotas a balazos, y hay un empresario que se ofrece para ello, sin que le pase nada por decirlo. A los de Moquegua, Madre de Dios y la Selva, les ha faltado que les metan unos cuantos tiros para que no frieguen, etc. Y los maestros, médicos y otros, que protestan deben estar presos y echados de sus puestos.
Pero los terratenientes de la media luna que reparten armas entre matones contratados, los violentos que se ceban en las personas de color oscuro porque los consideran indios, cubanos o venezolanos, los bárbaros que levantan banderas con las svásticas tal vez sin saber todo lo que representa, esos son demócratas de puño, gente que no está dispuesta a permitir que el país se suicide a sí mismo, que era lo que el Perú estaba a punto de hacer en el 2006, y que haber pasado lo que tanto se temía, seguramente la medicina de contención sería la misma.
O sea Costas, Quiroga, Manfred, García, Aldo M, Del Castillo, piensan igualito, pero en realidades diferentes. Todos ellos creen que lo que falla en la democracia es la demografía, que quiere decir que los indios se reproducen más y por tanto hacen una mayoría electarada de donde salen Evo, Chávez y Humala, y eso no se puede tolerar. Y todos piensan que racismo es querer reivindicar los derechos de los grupos eternamente excluidos, cuando estábamos tan bien Esa es la esencia del problema. Todos ellos piensan también que sólo el capital trasnacional hará caminar a nuestros países. Así que cuando aparece un presidente, chiquito y con mucho dejo, que no tiene temor de ponerle la mano a las petroleras, gaseras y a la embajada de Estados Unidos, y el Estado recauda más y Bolivia empieza a ser más soberana, es el momento de pararlo. Y si lo ratifican en un revocatorio (que en el Perú sería pura subversión), entonces hay que echarlo abajo. Como en Chile, en defensa de la democracia.
14.09.08
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sábado, septiembre 13, 2008
Firmeza, confianza y un poco menos de politiquería
Alan García está pidiéndole sangre, sudor y lágrimas a la población peruana, en el mismo momento en que se publican estadísticas que señalan que las utilidades mineras en el primer semestre, han superado las de todo el año 2007, que ya eran formidables, y cuando se contabiliza que las ganancias de las empresas multinacionales ascienden a más o menos un 10% del PBI. En este mismo período además han aumentado la venta de automóviles de lujo, yates, joyas y otros, cuyos aranceles han sido bajados por el gobierno para hacer más fácil la compra. Sin embargo, el presidente dice que su problema es con los salarios. Que la inflación la crean salarios de 500 soles que suben a 520, y que no cederá a la desesperación populista.
La escalada en el precio de los alimentos, los pasajes y otras cosas que componen la canasta básica de la población de más bajos ingresos “crea malestar, resentimiento y protesta en la población”, anota García, y añade “que siempre reclamará al gobierno algo por hacer”. De dónde se deduce la conclusión decisiva que es que frente al descontento justamente no hay que hacer nada: ni controlar precios básicos, ni subsidiar alimentos, ni incrementar el gasto público y social, ni mejorar los salarios, que incluye maestros, médicos, policías, militares, administrativos, que revientan en huelgas.
“Las crisis no se enfrentan con respuestas irracionales o desesperadas…”, dice García, poniéndonos como siempre el ejemplo de su primer gobierno y la crisis en que sumió al país. Y haciendo creer que los buenos gobiernos son siempre impopulares, que es el consuelo de todos los gobiernos que andan peleados con sus pueblos. Obviamente lo que espera el país no es nada fuera de lo racional o alocado (dicho sea de paso, lo propiamente alocado del primer gobierno aprista fueron la orden para debelar el motín de los penales a cualquier costo, de lo que García jamás se ha autocriticado; y la decisión de estatizar la banca sin haber previsto alianzas para sostener la medida), sino que haya algo de gobierno.
Que García no se atreva con las grandes empresas y los grupos privilegiados, no es nada que tenga que ver con la firmeza. Y pregúntense ustedes sobre quién va a confiar en un presidente que se declara optimista a prueba de balas y exalta las cifras de crecimiento, pero entrega las llaves de la economía a un tipo que razona como si estuviera a finales de los 80, cobrándole los últimos pendientes de AGP con el FMI. Y que García pretenda dar clases de no politiquería, ya es como demasiado. Miren nomás el caso de los médicos y Garrido Lecca, o el enredo de la mesa del Congreso con los peores tránsfugas.
Una nota al margen: ciertamente el Perú puede decir que su inflación es menor a otros países, pero es una inflación en un país en el que los ingresos de la gente son la mitad o menos que en sus vecinos. Por eso afecta tanto un pollo de 7 soles, o una ruta de combi de un sol veinte. Por eso la gente reclama que no les alcanza. Y el gobierno le contesta te voy a defender, voy a congelar tu salario y no voy a controlar el precio. Menos politiquería, por favor.
14.09.08
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La escalada en el precio de los alimentos, los pasajes y otras cosas que componen la canasta básica de la población de más bajos ingresos “crea malestar, resentimiento y protesta en la población”, anota García, y añade “que siempre reclamará al gobierno algo por hacer”. De dónde se deduce la conclusión decisiva que es que frente al descontento justamente no hay que hacer nada: ni controlar precios básicos, ni subsidiar alimentos, ni incrementar el gasto público y social, ni mejorar los salarios, que incluye maestros, médicos, policías, militares, administrativos, que revientan en huelgas.
“Las crisis no se enfrentan con respuestas irracionales o desesperadas…”, dice García, poniéndonos como siempre el ejemplo de su primer gobierno y la crisis en que sumió al país. Y haciendo creer que los buenos gobiernos son siempre impopulares, que es el consuelo de todos los gobiernos que andan peleados con sus pueblos. Obviamente lo que espera el país no es nada fuera de lo racional o alocado (dicho sea de paso, lo propiamente alocado del primer gobierno aprista fueron la orden para debelar el motín de los penales a cualquier costo, de lo que García jamás se ha autocriticado; y la decisión de estatizar la banca sin haber previsto alianzas para sostener la medida), sino que haya algo de gobierno.
Que García no se atreva con las grandes empresas y los grupos privilegiados, no es nada que tenga que ver con la firmeza. Y pregúntense ustedes sobre quién va a confiar en un presidente que se declara optimista a prueba de balas y exalta las cifras de crecimiento, pero entrega las llaves de la economía a un tipo que razona como si estuviera a finales de los 80, cobrándole los últimos pendientes de AGP con el FMI. Y que García pretenda dar clases de no politiquería, ya es como demasiado. Miren nomás el caso de los médicos y Garrido Lecca, o el enredo de la mesa del Congreso con los peores tránsfugas.
Una nota al margen: ciertamente el Perú puede decir que su inflación es menor a otros países, pero es una inflación en un país en el que los ingresos de la gente son la mitad o menos que en sus vecinos. Por eso afecta tanto un pollo de 7 soles, o una ruta de combi de un sol veinte. Por eso la gente reclama que no les alcanza. Y el gobierno le contesta te voy a defender, voy a congelar tu salario y no voy a controlar el precio. Menos politiquería, por favor.
14.09.08
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jueves, septiembre 11, 2008
Inflación: ¿importada o doméstica?
Que el presidente y sus ministros declaren que la inflación es importada, equivale a decir que ellos no tienen la culpa. Y que algunos tecnócratas desplazados del poder les contesten que el factor de la demanda interna es el fundamental, significa que están diciendo que no hubo suficiente persistencia en el ajuste a los sectores populares. En otras palabras que eso del chorreo final del sistema era un cuento, porque apenas gotea hay que cerrar el caño.
La inflación es mundial, ciertamente, si no veamos los precios del petróleo, los alimentos y la cadena de bienes finales. Pero quedarse sólo ahí equivale a olvidar cuántos años se han utilizado los precios internacionales, varios de ellos con altos subsidios, como estabilizadores internos. El desinterés total por promover y apoyar el agro de alimentos respondía al criterio de que se podía vivir de la producción externa y dedicar las mejores tierras a la agro-exportación.
Hoy tenemos una inflación que en un alto porcentaje corresponde al trigo, al maíz y el pollo, al aceite y otros productos con fuerte componente internacional. Pero curiosamente compiten en la escalada otros como el limón, la palta, las frutas, etc., cuya característica es que se exportan en cantidades cada vez mayores, lo que está determinando probablemente una baja de la oferta interna. Lo que quiere decir que tenemos una carestía de alimentos (alrededor de 10% anualizado), con un componente de importación y otro de exportación.
¿Qué se ha hecho durante años para lograr una mayor seguridad alimentaria y hacer frente a las fluctuaciones del mercado mundial? Absolutamente nada. Peor aún se ha desalentado cultivos de trigo, maíz y otros, para alentar el camino exportador. Y tampoco se está haciendo algo a estas alturas cuando se percibe que los cambios que están ocurriendo a nivel global tienen proyección de largo plazo.
Algo por el estilo puede decirse sobre el asusto de la energía: ¿o acaso no se paralizaron los proyectos hidroeléctricos para favorecer al consorcio Camisea?, ¿y acaso no se estuvo jugando a imaginar reservas de gas que no se tenían, con el dichoso propósito de justificar los contratos de exportaciones? Entonces, sí hay responsabilidad cuando uno abre la economía sin defensas, ni políticas de desarrollo propio, y a la vuelta de los años se encuentra con el cambio de tendencias que no se tiene como controlar.
En el otro lado de la moneda están los que vuelven al discurso de final de los 80, apuntando al “exceso de demanda”. O sea que si usted, ve que los ingresos no le alcanzan para comprar los productos que necesite, admita que su débil salario es una de las causas del problema. Si usted ganara y consumiera menos, todos estaríamos felices. De eso se trataría ahora. Una subida de los principales precios (tasas de interés, tipo de cambio, impuestos indirectos, combustibles), con salarios contenidos, siempre bajará el índice de inflación por falta de compradores. Pero hará mucho más pobres a los que ya son pobres.
10.09.08
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La inflación es mundial, ciertamente, si no veamos los precios del petróleo, los alimentos y la cadena de bienes finales. Pero quedarse sólo ahí equivale a olvidar cuántos años se han utilizado los precios internacionales, varios de ellos con altos subsidios, como estabilizadores internos. El desinterés total por promover y apoyar el agro de alimentos respondía al criterio de que se podía vivir de la producción externa y dedicar las mejores tierras a la agro-exportación.
Hoy tenemos una inflación que en un alto porcentaje corresponde al trigo, al maíz y el pollo, al aceite y otros productos con fuerte componente internacional. Pero curiosamente compiten en la escalada otros como el limón, la palta, las frutas, etc., cuya característica es que se exportan en cantidades cada vez mayores, lo que está determinando probablemente una baja de la oferta interna. Lo que quiere decir que tenemos una carestía de alimentos (alrededor de 10% anualizado), con un componente de importación y otro de exportación.
¿Qué se ha hecho durante años para lograr una mayor seguridad alimentaria y hacer frente a las fluctuaciones del mercado mundial? Absolutamente nada. Peor aún se ha desalentado cultivos de trigo, maíz y otros, para alentar el camino exportador. Y tampoco se está haciendo algo a estas alturas cuando se percibe que los cambios que están ocurriendo a nivel global tienen proyección de largo plazo.
Algo por el estilo puede decirse sobre el asusto de la energía: ¿o acaso no se paralizaron los proyectos hidroeléctricos para favorecer al consorcio Camisea?, ¿y acaso no se estuvo jugando a imaginar reservas de gas que no se tenían, con el dichoso propósito de justificar los contratos de exportaciones? Entonces, sí hay responsabilidad cuando uno abre la economía sin defensas, ni políticas de desarrollo propio, y a la vuelta de los años se encuentra con el cambio de tendencias que no se tiene como controlar.
En el otro lado de la moneda están los que vuelven al discurso de final de los 80, apuntando al “exceso de demanda”. O sea que si usted, ve que los ingresos no le alcanzan para comprar los productos que necesite, admita que su débil salario es una de las causas del problema. Si usted ganara y consumiera menos, todos estaríamos felices. De eso se trataría ahora. Una subida de los principales precios (tasas de interés, tipo de cambio, impuestos indirectos, combustibles), con salarios contenidos, siempre bajará el índice de inflación por falta de compradores. Pero hará mucho más pobres a los que ya son pobres.
10.09.08
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sábado, septiembre 06, 2008
Nuevo libro de Ciencias Sociales
Por Decreto Supremo del ministerio de Defensa, y de los congresistas Mercedes Cabanillas y Edgar Núñez, se ordena la redacción de un nuevo texto para la enseñanza de Ciencias Sociales para el quinto de secundaria, ateniéndose a los siguientes mandatos:
a) Los redactores del nuevo libro no tendrán pasado o presente izquierdista caviar ni derechista caviar.
b) No se usará la expresión “guerra interna”, que divide a los peruanos y favorece a la subversión.
c) La participación de las fuerzas armadas en la represión al terrorismo, se debe a razones humanitarias, parecidas a la de los militares de Estados Unidos instalados en Ayacucho.
d) En 1986 no hubo masacre de los penales, sino amenaza a la seguridad pública de parte de los internos de tres penales de Lima, oportunamente reprimidos con un bajo costo social.
e) El almirante Giampietri es un héroe de la guerra, que aplicó la correcta decisión de bombardear con misiles El Frontón hasta hacer caer el edificio sobre los presos, lo que ahorró muchas vidas.
f) No hubo crisis económica a final de los 80, sino algunos errores del gobierno, por la juventud del presidente y la influencia del velasquismo que lo apartó del principio del APRA que es cambiar los principios según las circunstancias.
g) No hubo masacres en Accomarca, Cayara, Putis y otros. Hablar de esto es calumniar a las Fuerzas Armadas.
h) Las mujeres violadas por soldados son usos de la guerra.
i) El terrorismo se explica por la insanía de sus dirigentes que leyeron ideologías foráneas que pretendían que este era un país con pobreza e injusticias profundas.
j) Hablar de la pobreza y el fracaso de los gobiernos, es subversivo.
k) Transcribir un texto de Sendero Luminoso, con el pretexto de que los alumnos lo aprecien críticamente, es subversión y apología del terrorismo.
l) No hubo Grupo Colina. Y los muertos de La Cantuta y Barrios Altos, se deben a que algunos militares también fueron aquejados de insanía.
m) Los militares, los políticos, los machos y las meches, jamás piden perdón.
n) La CVR es caviarona.
o) El curso de Instrucción Premilitar es muy importante para que los chicos no se desvíen hacia posiciones extrañas. Debe evaluarse si conviene seguir dictando materias tales como: Ciencias Sociales, Historia, Personal Social, que pueden ser usadas para adoctrinar a los estudiantes.
p) La congresista Mercedes Cabanillas debe ser la nueva Primer Ministro o cuando menos ministra de educación, en aras de cuidar a la juventud peruana frente al virus subversivo y terrorista que está en el ambiente.
07.09.08
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a) Los redactores del nuevo libro no tendrán pasado o presente izquierdista caviar ni derechista caviar.
b) No se usará la expresión “guerra interna”, que divide a los peruanos y favorece a la subversión.
c) La participación de las fuerzas armadas en la represión al terrorismo, se debe a razones humanitarias, parecidas a la de los militares de Estados Unidos instalados en Ayacucho.
d) En 1986 no hubo masacre de los penales, sino amenaza a la seguridad pública de parte de los internos de tres penales de Lima, oportunamente reprimidos con un bajo costo social.
e) El almirante Giampietri es un héroe de la guerra, que aplicó la correcta decisión de bombardear con misiles El Frontón hasta hacer caer el edificio sobre los presos, lo que ahorró muchas vidas.
f) No hubo crisis económica a final de los 80, sino algunos errores del gobierno, por la juventud del presidente y la influencia del velasquismo que lo apartó del principio del APRA que es cambiar los principios según las circunstancias.
g) No hubo masacres en Accomarca, Cayara, Putis y otros. Hablar de esto es calumniar a las Fuerzas Armadas.
h) Las mujeres violadas por soldados son usos de la guerra.
i) El terrorismo se explica por la insanía de sus dirigentes que leyeron ideologías foráneas que pretendían que este era un país con pobreza e injusticias profundas.
j) Hablar de la pobreza y el fracaso de los gobiernos, es subversivo.
k) Transcribir un texto de Sendero Luminoso, con el pretexto de que los alumnos lo aprecien críticamente, es subversión y apología del terrorismo.
l) No hubo Grupo Colina. Y los muertos de La Cantuta y Barrios Altos, se deben a que algunos militares también fueron aquejados de insanía.
m) Los militares, los políticos, los machos y las meches, jamás piden perdón.
n) La CVR es caviarona.
o) El curso de Instrucción Premilitar es muy importante para que los chicos no se desvíen hacia posiciones extrañas. Debe evaluarse si conviene seguir dictando materias tales como: Ciencias Sociales, Historia, Personal Social, que pueden ser usadas para adoctrinar a los estudiantes.
p) La congresista Mercedes Cabanillas debe ser la nueva Primer Ministro o cuando menos ministra de educación, en aras de cuidar a la juventud peruana frente al virus subversivo y terrorista que está en el ambiente.
07.09.08
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jueves, septiembre 04, 2008
¿Por qué es tan difícil pedir perdón?
La dupla Cipriani-Rey es tan fiel a los principios cristianos, como Giampietri y Flores Aráoz lo son a la defensa de la patria. Los dos primeros han demostrado que para ellos la opción preferencial es con los poderosos, con armas o con dinero. Los segundos, que pueden bajar la cabeza ante la prepotencia militarista del sur, o la invasión legalizada de militares estadounidenses, y temblar ante la Misión Milagro y las Casas del Alba.
Pues bien, estos cuatro amigos del teatro están al frente de la campaña: ¿por qué vamos a pedir perdón?... y lo que se quiere es opacar la victoria de las fuerzas armadas. Viéndolo más de cerca se podría decir que lo usual es la soberbia del ganador que nunca se disculpa: ¿o lo hizo Estados Unidos, respecto a las bombas atómicas con cientos de miles de muertos y daños de largo plazo, en civiles que no estaban en combate?, ¿o lo hacen los gobiernos ex yugoeslavos que fueron apoyados por Occidente y cometieron tantas o peores atrocidades que aquellas que se imputan a los serbios?
Pero, ¿cómo aplican estas tradiciones a una guerra interna en la que se enfrentaron dos partes de una misma nación? En Argentina, como aquí, los altos jefes que tienen las manos manchadas de sangre y los políticos que los encubren, han dicho siempre que se les persigue porque derrotaron a los terroristas. Pero con el cambio de las relaciones políticas, está quedando más claro que el conflicto fue mucho más que una pugna entre la democracia, encarnada en una dictadura, y el malvado comunismo que quería destruirlo todo, porque estaba infecto de una ideología de esas que no se curan.
En el país gaucho se siguen dictando sentencias a los represores. Y el jefe del Ejército se disculpó abiertamente por la tragedia de su país. En Guatemala y Paraguay, los nuevos presidentes se han inaugurado asumiendo responsabilidad a nombre del Estado por la violencia contra el pueblo, y en especial por los crímenes contra los indígenas. En Colombia, Uribe pasa de perdón a perdón: por bombardear Ecuador, por usar logo de la Cruz Roja para operaciones militares, por su parentela y partidarios vinculados con los paramilitares, y todo ello para salvar su política de guerra total para poner fin a las FARC, antes de una nueva reelección.
Sólo en el Perú, el tema de la responsabilidad por estrategias que impusieron la tierra arrasada sobre poblaciones de la sierra y la selva, y directivas del más alto nivel que apuntaron a la eliminación de personas, provoca desplantes groseros, homilías políticas, trompeaderas fachistonas como la del Ojo que llora. ¿Es tan difícil aceptar que los deudos de Putis, Accomarca, La Cantuta, Barrios Altos, penales y otros, las mujeres violadas, los que sufrieron prisión injusta y torturas, se merecen un reconocimiento y un compromiso de que estos casos no deben repetirse?
03.09.08
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Pues bien, estos cuatro amigos del teatro están al frente de la campaña: ¿por qué vamos a pedir perdón?... y lo que se quiere es opacar la victoria de las fuerzas armadas. Viéndolo más de cerca se podría decir que lo usual es la soberbia del ganador que nunca se disculpa: ¿o lo hizo Estados Unidos, respecto a las bombas atómicas con cientos de miles de muertos y daños de largo plazo, en civiles que no estaban en combate?, ¿o lo hacen los gobiernos ex yugoeslavos que fueron apoyados por Occidente y cometieron tantas o peores atrocidades que aquellas que se imputan a los serbios?
Pero, ¿cómo aplican estas tradiciones a una guerra interna en la que se enfrentaron dos partes de una misma nación? En Argentina, como aquí, los altos jefes que tienen las manos manchadas de sangre y los políticos que los encubren, han dicho siempre que se les persigue porque derrotaron a los terroristas. Pero con el cambio de las relaciones políticas, está quedando más claro que el conflicto fue mucho más que una pugna entre la democracia, encarnada en una dictadura, y el malvado comunismo que quería destruirlo todo, porque estaba infecto de una ideología de esas que no se curan.
En el país gaucho se siguen dictando sentencias a los represores. Y el jefe del Ejército se disculpó abiertamente por la tragedia de su país. En Guatemala y Paraguay, los nuevos presidentes se han inaugurado asumiendo responsabilidad a nombre del Estado por la violencia contra el pueblo, y en especial por los crímenes contra los indígenas. En Colombia, Uribe pasa de perdón a perdón: por bombardear Ecuador, por usar logo de la Cruz Roja para operaciones militares, por su parentela y partidarios vinculados con los paramilitares, y todo ello para salvar su política de guerra total para poner fin a las FARC, antes de una nueva reelección.
Sólo en el Perú, el tema de la responsabilidad por estrategias que impusieron la tierra arrasada sobre poblaciones de la sierra y la selva, y directivas del más alto nivel que apuntaron a la eliminación de personas, provoca desplantes groseros, homilías políticas, trompeaderas fachistonas como la del Ojo que llora. ¿Es tan difícil aceptar que los deudos de Putis, Accomarca, La Cantuta, Barrios Altos, penales y otros, las mujeres violadas, los que sufrieron prisión injusta y torturas, se merecen un reconocimiento y un compromiso de que estos casos no deben repetirse?
03.09.08
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lunes, septiembre 01, 2008
La cuestión de las cifras de la CVR
Raúl Wiener
Unidad de Investigación
Para decir que los jefes de la guerra antisubversiva, incluido él mismo, no pueden ser investigados y menos procesados por que son vencedores, el almirante Giampietri es capaz de cualquier cosa, hasta de hablar de estadísticas. ¿Sabrá, por ejemplo, lo que estuvo en juego en el llamado debate sobre las cifras de la CVR, que ha mencionado últimamente, o se trata solamente de descalificar un Informe que incomoda? Para responder esta pregunta pensamos que es útil recordar algunos hechos en los que el suscrito fue protagonista. Todo empieza en una invitación al programa por televisión de César Hildebrandt, para explicar algunas observaciones que hicimos a las dos cifras claves subrayadas en las conclusiones de la CVR:
(a) Que entre el trabajo de registro de víctimas fatales (muertos y desaparecidos), hecho con sumo cuidado y esfuerzo por equipos de investigadores de la Comisión, utilizando diversas fuentes, y el dato final producto de una proyección estadística desde las mismas fuentes originales, había un disloque grave, ya que no se proyectaba el trabajo propio de registro, para ver hasta donde podía crecer lo que se tenía como muestra, sino que se aplicaba un método de estimación que inflaba el resultado[i], y daba origen a un dato de aparente impacto político -los 69,280-, que se convirtió en el “gran descubrimiento”. Esto condujo a un error de soberbia (se decía que nadie habría sabido la verdadera magnitud de la tragedia, antes de la CVR, como si ya se tuviese una cifra indiscutible), y a opacar las evidencias concretas logradas por los equipos de campo y de procesamiento que se encontraron con masacres, asesinatos, desapariciones y otras violaciones de derechos humanos que nadie conocía.
(b) Que a partir de la nueva cifra total, se redistribuía estadísticamente la responsabilidad por estas victimas entre los diferentes actores, y se corregía estadísticamente la tendencia que había hasta entonces que señalaba que la mayor proporción de casos fatales y otras violaciones de derechos humanos procedieron de las llamadas fuerzas del orden (confirmado por todas las fuentes). En cambio la CVR concluyó diciendo que Sendero Luminoso causó por si sólo el 54% de las víctimas (37 mil 411), lo que es usado insistentemente como una prueba de que no hay ánimo contra las instituciones encargadas de la represión. Sin embargo lo que es cierto es que es el método estadístico el que crea este efecto. Si la proyección general hace crecer el número total de víctimas en 188% (casi el triple), la parte de las causadas por agentes del Estado se eleva en 106% (casi el doble) y las causadas por Sendero en 391% (casi el quíntuple), lo que es difícilmente creíble.
Después de la entrevista fuimos convocados por un abogado que no conocíamos, que nos quería proponer un trabajo de sustentación de las críticas a las cifras de la CVR, con una buena paga, que sería financiada por algunos empresarios y militares en retiro. Con los días nos enteramos que uno de los promotores era un oficial de marina en retiro de nombre Luis Giampietri y varios de los exitosos de la empresa privada que figuran cerca del actual gobierno. El resultado de este intento fue obvio: explicamos que había una incompatibilidad de perspectivas y que no participaríamos del proyecto.
Poco después recibimos una carta del profesor Hugo Nopo, investigador de prestigio que reside en el extranjero, que nos indicó que compartía algunas de nuestras reflexiones, y agregó algunas críticas aún más sólidas y documentadas que las nuestras. Un día, el diario “Correo” (que todos sabemos para donde apunta), lanzó una primera página en la que se decía que Nopo desmentía las cifras de la CVR. Y al día siguiente hacían un nuevo titular donde Wiener era el especialista que confirmaba a Nopo (¡!). Sobre esto ha vuelto varias veces, de modo que Wiener es de lo peor en el 99% de los casos, pero es el bueno de la película si discrepa con la CVR.
Obviamente el debate de las cifras tenía un error de fondo: el Perú no está preparado aún para un debate serio sobre el balance de la guerra. Todavía estamos en el nivel primitivo de afirmar que cualquier intento de decir la verdad de lo que pasó sirve al enemigo. Los intelectuales cercanos a la CVR no se mostraron abiertos a la crítica y la discusión. Y la derecha lo único que ha querido tener son argumentos de descalificación para restarle valor a un enorme trabajo de documentación y a denuncias concretas ante las que no se puede cerrar los ojos, como es el caso Putis, derivado del Informe Final, frente al cual (fosa con más de cien cadáveres, asesinados por un destacamento del ejército), el actual gobierno ha guardado culposo silencio.
1.09.08
http://www.rwiener.blgspot.com/
[i] El profesor Ball, de los Estados Unidos, es el propulsor del método de “estimación de múltiples sistemas”, que se sustenta en que cuando existen varias fuentes, la dispersión de datos aumenta la proyección, y la concentración hace que disminuya. Esta operación, según pude entender, era equivalente a la que se había hecho en Kosovo, con el mismo método y la misma conclusión: disparar el balance final que en ese caso reforzó la intención de Estados Unidos de levantar un cargo por genocidio y limpieza étnica contra los serbios
Unidad de Investigación
Para decir que los jefes de la guerra antisubversiva, incluido él mismo, no pueden ser investigados y menos procesados por que son vencedores, el almirante Giampietri es capaz de cualquier cosa, hasta de hablar de estadísticas. ¿Sabrá, por ejemplo, lo que estuvo en juego en el llamado debate sobre las cifras de la CVR, que ha mencionado últimamente, o se trata solamente de descalificar un Informe que incomoda? Para responder esta pregunta pensamos que es útil recordar algunos hechos en los que el suscrito fue protagonista. Todo empieza en una invitación al programa por televisión de César Hildebrandt, para explicar algunas observaciones que hicimos a las dos cifras claves subrayadas en las conclusiones de la CVR:
(a) Que entre el trabajo de registro de víctimas fatales (muertos y desaparecidos), hecho con sumo cuidado y esfuerzo por equipos de investigadores de la Comisión, utilizando diversas fuentes, y el dato final producto de una proyección estadística desde las mismas fuentes originales, había un disloque grave, ya que no se proyectaba el trabajo propio de registro, para ver hasta donde podía crecer lo que se tenía como muestra, sino que se aplicaba un método de estimación que inflaba el resultado[i], y daba origen a un dato de aparente impacto político -los 69,280-, que se convirtió en el “gran descubrimiento”. Esto condujo a un error de soberbia (se decía que nadie habría sabido la verdadera magnitud de la tragedia, antes de la CVR, como si ya se tuviese una cifra indiscutible), y a opacar las evidencias concretas logradas por los equipos de campo y de procesamiento que se encontraron con masacres, asesinatos, desapariciones y otras violaciones de derechos humanos que nadie conocía.
(b) Que a partir de la nueva cifra total, se redistribuía estadísticamente la responsabilidad por estas victimas entre los diferentes actores, y se corregía estadísticamente la tendencia que había hasta entonces que señalaba que la mayor proporción de casos fatales y otras violaciones de derechos humanos procedieron de las llamadas fuerzas del orden (confirmado por todas las fuentes). En cambio la CVR concluyó diciendo que Sendero Luminoso causó por si sólo el 54% de las víctimas (37 mil 411), lo que es usado insistentemente como una prueba de que no hay ánimo contra las instituciones encargadas de la represión. Sin embargo lo que es cierto es que es el método estadístico el que crea este efecto. Si la proyección general hace crecer el número total de víctimas en 188% (casi el triple), la parte de las causadas por agentes del Estado se eleva en 106% (casi el doble) y las causadas por Sendero en 391% (casi el quíntuple), lo que es difícilmente creíble.
Después de la entrevista fuimos convocados por un abogado que no conocíamos, que nos quería proponer un trabajo de sustentación de las críticas a las cifras de la CVR, con una buena paga, que sería financiada por algunos empresarios y militares en retiro. Con los días nos enteramos que uno de los promotores era un oficial de marina en retiro de nombre Luis Giampietri y varios de los exitosos de la empresa privada que figuran cerca del actual gobierno. El resultado de este intento fue obvio: explicamos que había una incompatibilidad de perspectivas y que no participaríamos del proyecto.
Poco después recibimos una carta del profesor Hugo Nopo, investigador de prestigio que reside en el extranjero, que nos indicó que compartía algunas de nuestras reflexiones, y agregó algunas críticas aún más sólidas y documentadas que las nuestras. Un día, el diario “Correo” (que todos sabemos para donde apunta), lanzó una primera página en la que se decía que Nopo desmentía las cifras de la CVR. Y al día siguiente hacían un nuevo titular donde Wiener era el especialista que confirmaba a Nopo (¡!). Sobre esto ha vuelto varias veces, de modo que Wiener es de lo peor en el 99% de los casos, pero es el bueno de la película si discrepa con la CVR.
Obviamente el debate de las cifras tenía un error de fondo: el Perú no está preparado aún para un debate serio sobre el balance de la guerra. Todavía estamos en el nivel primitivo de afirmar que cualquier intento de decir la verdad de lo que pasó sirve al enemigo. Los intelectuales cercanos a la CVR no se mostraron abiertos a la crítica y la discusión. Y la derecha lo único que ha querido tener son argumentos de descalificación para restarle valor a un enorme trabajo de documentación y a denuncias concretas ante las que no se puede cerrar los ojos, como es el caso Putis, derivado del Informe Final, frente al cual (fosa con más de cien cadáveres, asesinados por un destacamento del ejército), el actual gobierno ha guardado culposo silencio.
1.09.08
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[i] El profesor Ball, de los Estados Unidos, es el propulsor del método de “estimación de múltiples sistemas”, que se sustenta en que cuando existen varias fuentes, la dispersión de datos aumenta la proyección, y la concentración hace que disminuya. Esta operación, según pude entender, era equivalente a la que se había hecho en Kosovo, con el mismo método y la misma conclusión: disparar el balance final que en ese caso reforzó la intención de Estados Unidos de levantar un cargo por genocidio y limpieza étnica contra los serbios
domingo, agosto 31, 2008
CVR: ¿por qué tanto odio?
El fujimorismo irrumpió por enésima vez, el jueves, contra el Ojo que Llora y la Comisión de la Verdad, mientras personajes tan solventes como Giampietri, Rey, Flores Araoz y Cipriani, volvían sobre la cantaleta de que el Informe de ese organismo agravia a los militares.
Raúl Wiener
Unidad de Investigación
Ninguno de los vándalos que interrumpieron con gritos, patadas y puñetes, el discurso de Salomón Lerner, ha leído siquiera las conclusiones del Informe Final de la CVR, pero saben que está contra su chino. Tampoco el vicepresidente y los ministros que han hablado en estos días han aportado alguna idea inteligente al debate. Pero todos participan de una misma idea: el Informe sólo sirve para enjuiciar militares que combatieron el terrorismo.
Obviamente lo que están diciendo estos personajes es que no aceptan el enjuiciamiento de ningún uniformado por cualquier hecho de la guerra, ya que ellos fueron los ganadores, y por extensión que tampoco están de acuerdo con procesar a los políticos que definieron políticas que tuvieron como consecuencia graves crímenes. Si lo quieren más claro: Giampietri, Rey y otros están abogando, sin decirlo, por la exculpación de Fujimori, y de paso de García, Mantilla y otros involucrados en actos de guerra sucia.
El Informe en sí mismo no les interesa –donde seguramente hay mucho que discutir, lo que hubiera sido profundamente sano para la sociedad peruana como acto de catarsis de los fantasmas de la guerra-, sino el principio que parecía un sentido común el año 2000, después del final de la dictadura, que era la necesidad de pasar a una etapa de posguerra, con una mirada más equilibrada de lo que realmente pasó y sobre una base de justicia en la que se establecieran responsabilidades reales, como una cura de la violencia, y para que nunca más se repitan masacres de pueblos, asesinatos selectivos, ejecución de rendidos y prisioneros, desapariciones, torturas, violaciones de mujeres, etc.
El Perú ha cambiado mucho desde el 2000 y grandes ilusiones se han diluido en el tiempo. Una de ellas era que habíamos aprendido la lección y empezábamos a imaginar una sociedad menos enfrentada. Pero justamente a los promotores de la concertación, o el acuerdismo como se le llamó al concepto de reunir sectores diferentes para intentar entenderse, es a quienes más palo les está cayendo en su intento de ir desmontando por partes la herencia de sociedad colonial y opresora que llevamos dentro.
La CVR y los organismos de derechos humanos han tomado la representación de lo que se llama genéricamente las víctimas y sus familiares, que involucra el más diverso conglomerado de personas, con un dolor común, que es el de la pérdida al que se agrega el de la falta de justicia. Contra ellas se han alzado los fujimoristas, siguiendo la pista de kerosene que les dijo en su cara que eran una mancha de terroristas y de Montesinos que se burló de la majestad de la Corte Suprema. Contra ellas opera Flores Araoz al negar nuevamente la información para establecer responsables concretos de las masacres. Y sus compadres en el gobierno, empezando por Giampietri y llegando hasta García que guarda ominoso silencio, tras haber cumplido el papel de reciclador del fujimorismo.
El odio a la CVR es un símbolo de lo que se cocina en el Perú: un autoritarismo implacable del poder, sostenido por militares que aspiran a la impunidad, con fuerzas de choque para encarar opositores y una batería de prensa para construir los miedos. Hay sectores de la derecha democrática que han tomado distancia de este proyecto, como se ve en estos días. Así como hay cada vez más empresarios medios y pequeños que se diferencian crecientemente del neoliberalismo vendido a las multinacionales. Tal vez por allí haya una esperanza de reconciliación del verdadero pueblo.
31.08.08
www.rwiener.blogspot.com
Raúl Wiener
Unidad de Investigación
Ninguno de los vándalos que interrumpieron con gritos, patadas y puñetes, el discurso de Salomón Lerner, ha leído siquiera las conclusiones del Informe Final de la CVR, pero saben que está contra su chino. Tampoco el vicepresidente y los ministros que han hablado en estos días han aportado alguna idea inteligente al debate. Pero todos participan de una misma idea: el Informe sólo sirve para enjuiciar militares que combatieron el terrorismo.
Obviamente lo que están diciendo estos personajes es que no aceptan el enjuiciamiento de ningún uniformado por cualquier hecho de la guerra, ya que ellos fueron los ganadores, y por extensión que tampoco están de acuerdo con procesar a los políticos que definieron políticas que tuvieron como consecuencia graves crímenes. Si lo quieren más claro: Giampietri, Rey y otros están abogando, sin decirlo, por la exculpación de Fujimori, y de paso de García, Mantilla y otros involucrados en actos de guerra sucia.
El Informe en sí mismo no les interesa –donde seguramente hay mucho que discutir, lo que hubiera sido profundamente sano para la sociedad peruana como acto de catarsis de los fantasmas de la guerra-, sino el principio que parecía un sentido común el año 2000, después del final de la dictadura, que era la necesidad de pasar a una etapa de posguerra, con una mirada más equilibrada de lo que realmente pasó y sobre una base de justicia en la que se establecieran responsabilidades reales, como una cura de la violencia, y para que nunca más se repitan masacres de pueblos, asesinatos selectivos, ejecución de rendidos y prisioneros, desapariciones, torturas, violaciones de mujeres, etc.
El Perú ha cambiado mucho desde el 2000 y grandes ilusiones se han diluido en el tiempo. Una de ellas era que habíamos aprendido la lección y empezábamos a imaginar una sociedad menos enfrentada. Pero justamente a los promotores de la concertación, o el acuerdismo como se le llamó al concepto de reunir sectores diferentes para intentar entenderse, es a quienes más palo les está cayendo en su intento de ir desmontando por partes la herencia de sociedad colonial y opresora que llevamos dentro.
La CVR y los organismos de derechos humanos han tomado la representación de lo que se llama genéricamente las víctimas y sus familiares, que involucra el más diverso conglomerado de personas, con un dolor común, que es el de la pérdida al que se agrega el de la falta de justicia. Contra ellas se han alzado los fujimoristas, siguiendo la pista de kerosene que les dijo en su cara que eran una mancha de terroristas y de Montesinos que se burló de la majestad de la Corte Suprema. Contra ellas opera Flores Araoz al negar nuevamente la información para establecer responsables concretos de las masacres. Y sus compadres en el gobierno, empezando por Giampietri y llegando hasta García que guarda ominoso silencio, tras haber cumplido el papel de reciclador del fujimorismo.
El odio a la CVR es un símbolo de lo que se cocina en el Perú: un autoritarismo implacable del poder, sostenido por militares que aspiran a la impunidad, con fuerzas de choque para encarar opositores y una batería de prensa para construir los miedos. Hay sectores de la derecha democrática que han tomado distancia de este proyecto, como se ve en estos días. Así como hay cada vez más empresarios medios y pequeños que se diferencian crecientemente del neoliberalismo vendido a las multinacionales. Tal vez por allí haya una esperanza de reconciliación del verdadero pueblo.
31.08.08
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La Vero Zavala
Poco faltó para que la ministra Zavala, recordara al Congreso que la principal causa de muerte en el país son las enfermedades trasmisibles y algunos tipos de cáncer, y no los accidentes en las carreteras. Porque ese era el sentido de su alusión a que en las áreas urbanas los carros se chocan más, o que en las vías fuera del plan “tolerancia cero” no han disminuido las muertes, como si lo habrían hecho en las zonas bajo control ministerial. Pero el hecho es que ella fue interpelada para que respondiera por una impresionante racha de siniestros producidos entre julio y agosto, teniendo como escenario reiterado la carretera Panamericana, la más importante del país, y alguna otras rutas troncales a cargo de los agentes que no deben tolerar nada, pero que se les pasa cada cosa, como chóferes embriagados, con sobre-trabajo, vehículos con deficiencias técnicas, buses informales, etc.
Verónica Zavala, como sus colegas de gabinete, encara su función como una eterna explicación de los avances y logros, que muy pocos ven, y como una evasión de responsabilidad por los resultados negativos. Como Alva Castro, ella no es la que mata; en este caso porque no maneja buses o camiones. Pero ella es la responsable del sector donde hay otro tipo de carne, que son los suculentos contratos de carreteras “público-privados”, las concesiones de infraestructura, y grandes empresas de servicios como la Telefónica. Esto es mucho dinero, muchos intereses y demasiados amigos cercanos que ya han tomados sus puestos como promotores, coordinadores, gestores, consultores y asesores de estos negocios. Se puede apostar que la ministra se aferra al cargo por todo lo que eso significa, y todos los que le piden en privado que no suelte ese ministerio, clave en esta fase del modelo económico.
Frente a ello, los buses estrellados, los cadáveres en las pistas, las empresas que se clausuran y se reabren al día siguiente, los chóferes mal pagados y cansados que nadie defiende, los familiares de las víctimas que piden justicia, importan poco o casi nada. Por eso se fue de viaje en plena escalada de accidentes. Y se enteró a miles de kilómetros de varios de los más sangrientos episodios, y no cambió su rostro impasible y su distraída manera de hablar. La ministra Zavala, escogida para el cargo, por su habilidad privatizadora, debe pensar que este asunto de regular el tráfico carretero es de monta mínima, y que ella no está para renunciar por un asunto colateral a lo que le realmente le interesa.
Otras cosas que la cargan deben ser las revisiones técnicas que permitió que se las agarrara la municipalidad de Lima, al margen de la ley, con las consecuencias del despelote que hoy existe. Debe tratarse de un negocio demasiado pequeño como para interesarle. El Congreso por supuesto no ha podido con la Verónica, a pesar que ella no dijo nada y una situación que todos dicen que es crítica, queda sin soluciones. Y es que este Congreso es incapaz de cualquier cosa, salvo que le pongan una lanza en la espalda.
31.08.08
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Verónica Zavala, como sus colegas de gabinete, encara su función como una eterna explicación de los avances y logros, que muy pocos ven, y como una evasión de responsabilidad por los resultados negativos. Como Alva Castro, ella no es la que mata; en este caso porque no maneja buses o camiones. Pero ella es la responsable del sector donde hay otro tipo de carne, que son los suculentos contratos de carreteras “público-privados”, las concesiones de infraestructura, y grandes empresas de servicios como la Telefónica. Esto es mucho dinero, muchos intereses y demasiados amigos cercanos que ya han tomados sus puestos como promotores, coordinadores, gestores, consultores y asesores de estos negocios. Se puede apostar que la ministra se aferra al cargo por todo lo que eso significa, y todos los que le piden en privado que no suelte ese ministerio, clave en esta fase del modelo económico.
Frente a ello, los buses estrellados, los cadáveres en las pistas, las empresas que se clausuran y se reabren al día siguiente, los chóferes mal pagados y cansados que nadie defiende, los familiares de las víctimas que piden justicia, importan poco o casi nada. Por eso se fue de viaje en plena escalada de accidentes. Y se enteró a miles de kilómetros de varios de los más sangrientos episodios, y no cambió su rostro impasible y su distraída manera de hablar. La ministra Zavala, escogida para el cargo, por su habilidad privatizadora, debe pensar que este asunto de regular el tráfico carretero es de monta mínima, y que ella no está para renunciar por un asunto colateral a lo que le realmente le interesa.
Otras cosas que la cargan deben ser las revisiones técnicas que permitió que se las agarrara la municipalidad de Lima, al margen de la ley, con las consecuencias del despelote que hoy existe. Debe tratarse de un negocio demasiado pequeño como para interesarle. El Congreso por supuesto no ha podido con la Verónica, a pesar que ella no dijo nada y una situación que todos dicen que es crítica, queda sin soluciones. Y es que este Congreso es incapaz de cualquier cosa, salvo que le pongan una lanza en la espalda.
31.08.08
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martes, agosto 26, 2008
No entienden
El gobierno en verdad no entiende porque los amazónicos no quieren tener la posibilidad de transferir sus tierras (vender, concesionar, alquilar, etc.), a empresas trasnacionales, con el menor número de votos posibles.
Nótese que el gobierno ha pasado de la fórmula “50% de los miembros asistentes a la asamblea…” (DL 1015), a la de “voto a favor de no menos del 50% de los comuneros posesionarios con más de un año de antigüedad”, (DL 1073), y a la fórmula que se aplica en los comunicados oficiales: “el voto del 51% de sus miembros, podrá alquilar, hipotecar, parcelar, etc., sus tierras” (que no aparece en ninguno de los dos decretos, pero que se usa en la polémica)
Puede decirse que es el propio Alan García el que no termina por entenderse a sí mismo, lo que se refuerza con la propuesta de volver al 66% para casos de venta e insistir en el 51% para “joint venture” (asociación de explotación), alquileres y otras. No comprende, en primer lugar, que ha dado pie a una terrible confusión, que empieza en sus artículos sobre el “perro del hortelano”, y que han convencido a los comuneros que lo único que interesa son las opciones para los grandes inversionistas.
¿O creía que no se habían dado cuenta?
Hoy mismo, con su nueva propuesta, da la impresión de estarle rogando a las comunidades que cedan un poco y le otorguen una facilidad a las madereras, petroleras y mineras por las que aboga. Y, como quién quiere convencer de sus buenas intenciones, advierte que no entiende cómo es que una propuesta serrana se le hizo amazónica, porque supuestamente en la sierra los campesinos sí están dispuestos a rematar sus territorios.
O sea, de veras, no entiende. Porque en la sierra el rechazo es tan o más fuerte, que en la selva. Y, además, porque una porción demasiado grande de sus tesis perrunas han estado dedicadas a los bosques, ríos y tierras amazónicas, como para que ahora se haga el sorprendido.
García y Del Castillo tampoco entienden porque las protestas de los pueblos indígenas han abarcado tan vastos territorios petroleros y gasíferos, amenazando los tubos que transportan estos valiosos recursos. Pero no se han molestado en mirar el mapa de las concesiones que muestra que el 73% de la inmensa selva está lotizado entre empresas petroleras extranjeras. O sea que por donde uno camina, choca con esa actividad. Pero esos lotes infinitos están superpuestos con los territorios indígenas. Sólo exterminándolos u obligándolos a salir de allí, podría evitarse que este sea el escenario de un constante conflicto.
Y si de entendederas se trata, también está el tema de quién unificó y dirigió la lucha de los pueblos amazónicos. Como el gobierno no entiende, culpa a Chávez, Humala y hasta Lourdes Flores. Pero los pueblos indígenas llevan años coordinándose y definiendo programas comunes. Tienen una estructura que desborda las fronteras. Y están cada vez más convencidos de que deben jugar un papel propio en la política de cada país (véase Bolivia y Ecuador). Mientras más tiempo le cueste entenderlo al gobierno, tendrá que pagar un mayor costo político.
27.08.08
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Nótese que el gobierno ha pasado de la fórmula “50% de los miembros asistentes a la asamblea…” (DL 1015), a la de “voto a favor de no menos del 50% de los comuneros posesionarios con más de un año de antigüedad”, (DL 1073), y a la fórmula que se aplica en los comunicados oficiales: “el voto del 51% de sus miembros, podrá alquilar, hipotecar, parcelar, etc., sus tierras” (que no aparece en ninguno de los dos decretos, pero que se usa en la polémica)
Puede decirse que es el propio Alan García el que no termina por entenderse a sí mismo, lo que se refuerza con la propuesta de volver al 66% para casos de venta e insistir en el 51% para “joint venture” (asociación de explotación), alquileres y otras. No comprende, en primer lugar, que ha dado pie a una terrible confusión, que empieza en sus artículos sobre el “perro del hortelano”, y que han convencido a los comuneros que lo único que interesa son las opciones para los grandes inversionistas.
¿O creía que no se habían dado cuenta?
Hoy mismo, con su nueva propuesta, da la impresión de estarle rogando a las comunidades que cedan un poco y le otorguen una facilidad a las madereras, petroleras y mineras por las que aboga. Y, como quién quiere convencer de sus buenas intenciones, advierte que no entiende cómo es que una propuesta serrana se le hizo amazónica, porque supuestamente en la sierra los campesinos sí están dispuestos a rematar sus territorios.
O sea, de veras, no entiende. Porque en la sierra el rechazo es tan o más fuerte, que en la selva. Y, además, porque una porción demasiado grande de sus tesis perrunas han estado dedicadas a los bosques, ríos y tierras amazónicas, como para que ahora se haga el sorprendido.
García y Del Castillo tampoco entienden porque las protestas de los pueblos indígenas han abarcado tan vastos territorios petroleros y gasíferos, amenazando los tubos que transportan estos valiosos recursos. Pero no se han molestado en mirar el mapa de las concesiones que muestra que el 73% de la inmensa selva está lotizado entre empresas petroleras extranjeras. O sea que por donde uno camina, choca con esa actividad. Pero esos lotes infinitos están superpuestos con los territorios indígenas. Sólo exterminándolos u obligándolos a salir de allí, podría evitarse que este sea el escenario de un constante conflicto.
Y si de entendederas se trata, también está el tema de quién unificó y dirigió la lucha de los pueblos amazónicos. Como el gobierno no entiende, culpa a Chávez, Humala y hasta Lourdes Flores. Pero los pueblos indígenas llevan años coordinándose y definiendo programas comunes. Tienen una estructura que desborda las fronteras. Y están cada vez más convencidos de que deben jugar un papel propio en la política de cada país (véase Bolivia y Ecuador). Mientras más tiempo le cueste entenderlo al gobierno, tendrá que pagar un mayor costo político.
27.08.08
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García en su peor momento
De Toledo pueden decirse muchas cosas terribles, pero no que a la hora de la derrota, después del arequipazo de 2002, hubiese querido insistir en la decisión que ya había fracasado. No sólo fue capaz de retroceder la privatización de las eléctricas que ya había sido firmada, sino que se detuvo todo el plan de traspaso de las últimas empresas públicas. Si hubiera intentado negar lo que había pasado hubiera precipitado una situación de ingobernabilidad que difícilmente le hubiera permitido llegar al 2006.
García está ante un dilema semejante, con la desventaja que representa su carácter y la fuerza de su compromiso con las grandes empresas. Sin duda la batalla ya estaba perdida cuando la comisión de Amazonía del Congreso votó por unanimidad la derogatoria de las leyes anticomunales. Si García fuera el animal político que se dice que es, habría entendido que le tocaba guardar silencio y dejar que las normas fuesen derogadas, no sólo porque no tenía la mayoría para ello, sino porque ya no podía doblegar la insurgencia de los nativos.
Pero se jugó a presionar agónicamente por una no derogatoria, que tenía todos los visos de derrota anunciada, obligando finalmente a su partido a morir con él, mientras sus aliados fujimoristas aparecían al otro lado de la cancha y sus amados tránsfugas quedaban borrados del mapa. De esta forma aseguró que la votación 66-29, se interpretara directamente como un voto contra García, y que la celebración en Bagua y otras partes de la selva fuese una sonora cachetada en el rostro.
Con la amargura de la derrota, los dirigentes del APRA han dicho que todavía cabe la observación de la ley de derogatoria por el Ejecutivo. Pero eso sería algo muy cercano al suicidio político. Equivaldría a afianzar la mayoría de circunstancia que se manifestó el viernes y probablemente marchar hacia una nueva derrota cuando tuviese que volverse a votar en el Congreso. Pero, sobretodo, lo convertiría en enemigo jurado de las comunidades, no se sabe con qué consecuencias.
La que se le viene a García tiene que ver con el rechazo a muchos otros decretos del TLC, como ocurre con el resto del paquete agrario, minero y amazónico, la ley de las cuotas de pesca, la de puertos y empresas públicas, la que establece como “pequeñas empresas” con derechos laborales reducidos hasta el nivel de los 100 trabajadores, etc. Pero también con la radicalización de las protestas, la baja aún más profunda en las encuestas, el aumento de los problemas económicos. Y en el otro lado, por la quiebra de una mayoría parlamentaria construida con arte de tahúres, el aumento de la capacidad fujimorista para chantajear al gobierno, y la ruptura definitiva del bloque de derecha que eligió a García contra Humala.
24.08.08
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García está ante un dilema semejante, con la desventaja que representa su carácter y la fuerza de su compromiso con las grandes empresas. Sin duda la batalla ya estaba perdida cuando la comisión de Amazonía del Congreso votó por unanimidad la derogatoria de las leyes anticomunales. Si García fuera el animal político que se dice que es, habría entendido que le tocaba guardar silencio y dejar que las normas fuesen derogadas, no sólo porque no tenía la mayoría para ello, sino porque ya no podía doblegar la insurgencia de los nativos.
Pero se jugó a presionar agónicamente por una no derogatoria, que tenía todos los visos de derrota anunciada, obligando finalmente a su partido a morir con él, mientras sus aliados fujimoristas aparecían al otro lado de la cancha y sus amados tránsfugas quedaban borrados del mapa. De esta forma aseguró que la votación 66-29, se interpretara directamente como un voto contra García, y que la celebración en Bagua y otras partes de la selva fuese una sonora cachetada en el rostro.
Con la amargura de la derrota, los dirigentes del APRA han dicho que todavía cabe la observación de la ley de derogatoria por el Ejecutivo. Pero eso sería algo muy cercano al suicidio político. Equivaldría a afianzar la mayoría de circunstancia que se manifestó el viernes y probablemente marchar hacia una nueva derrota cuando tuviese que volverse a votar en el Congreso. Pero, sobretodo, lo convertiría en enemigo jurado de las comunidades, no se sabe con qué consecuencias.
La que se le viene a García tiene que ver con el rechazo a muchos otros decretos del TLC, como ocurre con el resto del paquete agrario, minero y amazónico, la ley de las cuotas de pesca, la de puertos y empresas públicas, la que establece como “pequeñas empresas” con derechos laborales reducidos hasta el nivel de los 100 trabajadores, etc. Pero también con la radicalización de las protestas, la baja aún más profunda en las encuestas, el aumento de los problemas económicos. Y en el otro lado, por la quiebra de una mayoría parlamentaria construida con arte de tahúres, el aumento de la capacidad fujimorista para chantajear al gobierno, y la ruptura definitiva del bloque de derecha que eligió a García contra Humala.
24.08.08
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viernes, agosto 22, 2008
El gobierno y la rebelión de la selva
El Convenio 169 de la OIT ordena a los Estados, consultar previamente con las representaciones de los pueblos indígenas cualquiera decisión que pudiera afectar sus condiciones de existencia y sus principios culturales. Es una obligación, no una recomendación que podría aceptarse o dejarse de lado. Así que si sólo fuera por esto, los DL 1015 y 1073, serían directamente anticonstitucionales al violar el mandato explícito de un tratado internacional.
Pero García debe haberse preguntado ¿qué hago yo consultando a perros del hortelano que quieren vivir en el atraso porque tienen metidas ideas anacrónicas y no comprenden la modernidad porque no han sentido el toque de la presencia del capital? No es entonces que no consulta por autosuficiente, que lo es, sino ante todo porque se trata precisamente de enfrentar los criterios que ya sabía que tienen las comunidades amazónicas y serranas sobre su relación con la tierra y el entorno natural. En cambio, claro que consulta y recibe opiniones todos los días, de parte de las empresas interesadas en “poner en valor”, como se dice ahora, aprovechar los recursos que se consideran desperdiciados en manos de personas, pata al suelo.
¿De dónde van a tener las comunidades nativas para explotar bosques, petróleo, gas?, se pregunta el presidente cuando intenta convencer al país de que tiene la razón con los decretos que rebajan los requisitos para adoptar decisiones de venta y transferencia de tierras comunales. Pero esa sola pregunta desmiente de cabo a rabo la propaganda oficial que indica que no hay intención de quitarle la tierra a nadie y que lo único que se ha querido hacer es darle facilidades para adoptar decisiones.
Por un lado el presidente afirma que la tierra y sus riquezas están en las manos equivocadas, porque sobre ellas se encuentran grupos de población que por generaciones han sido dueñas, sin poderles sacar el provecho económico; y, por otro, habla la ministra de Justicia y el Premier para contar la historia de que los comuneros si quieren venden y si no, no lo hacen, y que lo único que les preocupa es que la costa pueda vender sus tierras con 50% de los votos, y la sierra y selva requieran de dos tercios.
O sea el gobierno tenía que legislar para implementar el TLC y de pronto descubrió que la ley de Fujimori que agilizó el trámite de venta de tierras en la costa, y que entonces se dijo que era porque éstas eran más comerciales y habían menores tradiciones culturales colectivistas, era insuficiente porque las realidades eran comunes y no había porque tener sistemas distintos. Es decir hace diez años la dictadura quiso abrir de prepo el mercado de tierras costeras, y ahora se busca lo mismo en el resto del país.
El ejemplo reiterado de que en los sindicatos y asociaciones se decide por 50 más uno, y se quiere que las comunidades lo hagan por dos tercios, es impertinente. En la comunidad como en otras organizaciones se decide por mayorías simples los asuntos cotidianos. Pero para afectar el patrimonio común o poner en riesgo los derechos de los demás, se requiere obviamente algún tipo de calificación. Simplificar desde el poder, es aquí una invasión de los asuntos internos de la organización.
Conflicto
Lo que ha pasado en la selva no debería extrañar a nadie, menos al gobierno que puso la dinamita y los detonantes. Las comunidades han entendido muy bien que quieren que sus tierras sean explotadas por otros, que sus bosques pasen a manos privadas, que las petroleras impongan su ley. Si dejan pasar el 1015 y el 1073, sufrirán de inmediato la presión para formar mayorías que decidan el traspaso.
Esto es lo que explica la intensidad de la rebelión que se ha producido de norte a sur del espacio amazónico. Beligerancia que el gobierno achaca a ideólogos, asesores, financistas, a los que les asigna responsabilidades imaginarias. Con lo que refuerza su concepto básico: que los pueblos amazónicos son ignorantes, atrasados, que no tienen ideas propias y sólo pueden actuar por manipulación. Una mirada que conduce a profundos errores, como los que hemos estado viendo en estos días.
22.08.08
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Pero García debe haberse preguntado ¿qué hago yo consultando a perros del hortelano que quieren vivir en el atraso porque tienen metidas ideas anacrónicas y no comprenden la modernidad porque no han sentido el toque de la presencia del capital? No es entonces que no consulta por autosuficiente, que lo es, sino ante todo porque se trata precisamente de enfrentar los criterios que ya sabía que tienen las comunidades amazónicas y serranas sobre su relación con la tierra y el entorno natural. En cambio, claro que consulta y recibe opiniones todos los días, de parte de las empresas interesadas en “poner en valor”, como se dice ahora, aprovechar los recursos que se consideran desperdiciados en manos de personas, pata al suelo.
¿De dónde van a tener las comunidades nativas para explotar bosques, petróleo, gas?, se pregunta el presidente cuando intenta convencer al país de que tiene la razón con los decretos que rebajan los requisitos para adoptar decisiones de venta y transferencia de tierras comunales. Pero esa sola pregunta desmiente de cabo a rabo la propaganda oficial que indica que no hay intención de quitarle la tierra a nadie y que lo único que se ha querido hacer es darle facilidades para adoptar decisiones.
Por un lado el presidente afirma que la tierra y sus riquezas están en las manos equivocadas, porque sobre ellas se encuentran grupos de población que por generaciones han sido dueñas, sin poderles sacar el provecho económico; y, por otro, habla la ministra de Justicia y el Premier para contar la historia de que los comuneros si quieren venden y si no, no lo hacen, y que lo único que les preocupa es que la costa pueda vender sus tierras con 50% de los votos, y la sierra y selva requieran de dos tercios.
O sea el gobierno tenía que legislar para implementar el TLC y de pronto descubrió que la ley de Fujimori que agilizó el trámite de venta de tierras en la costa, y que entonces se dijo que era porque éstas eran más comerciales y habían menores tradiciones culturales colectivistas, era insuficiente porque las realidades eran comunes y no había porque tener sistemas distintos. Es decir hace diez años la dictadura quiso abrir de prepo el mercado de tierras costeras, y ahora se busca lo mismo en el resto del país.
El ejemplo reiterado de que en los sindicatos y asociaciones se decide por 50 más uno, y se quiere que las comunidades lo hagan por dos tercios, es impertinente. En la comunidad como en otras organizaciones se decide por mayorías simples los asuntos cotidianos. Pero para afectar el patrimonio común o poner en riesgo los derechos de los demás, se requiere obviamente algún tipo de calificación. Simplificar desde el poder, es aquí una invasión de los asuntos internos de la organización.
Conflicto
Lo que ha pasado en la selva no debería extrañar a nadie, menos al gobierno que puso la dinamita y los detonantes. Las comunidades han entendido muy bien que quieren que sus tierras sean explotadas por otros, que sus bosques pasen a manos privadas, que las petroleras impongan su ley. Si dejan pasar el 1015 y el 1073, sufrirán de inmediato la presión para formar mayorías que decidan el traspaso.
Esto es lo que explica la intensidad de la rebelión que se ha producido de norte a sur del espacio amazónico. Beligerancia que el gobierno achaca a ideólogos, asesores, financistas, a los que les asigna responsabilidades imaginarias. Con lo que refuerza su concepto básico: que los pueblos amazónicos son ignorantes, atrasados, que no tienen ideas propias y sólo pueden actuar por manipulación. Una mirada que conduce a profundos errores, como los que hemos estado viendo en estos días.
22.08.08
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García en su tercer año
En el discurso por el inicio de su tercer año de gobierno, Alan García redujo la realidad peruana a los siguientes elementos:
Crecimiento excepcional de la economía;
Aumento de la Obra Pública;
Reducción de la pobreza;
Desajustes de origen externo;
Malestar justificado de las amas de casa, a pesar de los esfuerzos del gobierno.
Ciertamente en el país pasan muchas otras cosas:
Fracasos del gobierno y marchas y contramarchas: reconstrucción del sur chico y FORSUR; oficina anticorrupción; sierra exportadora; pacto social; etc.
Crisis y descomposición de instituciones, por manipuleo y corrupción: Congreso, Tribunal Constitucional, Consejo de la Magistratura, Poder Judicial, Ministerio Público, Contraloría, BCR, otros.
Fraccionamiento político, alianzas corruptas.
Paro Nacional, el más amplio desde la década de los 80, con apoyo mayoritario de la población.
Convulsión social: Moqueguazo, Madre de Dios y otras.
Caída vertical del gobierno y el Congreso en las encuestas.
Alan García quiere hacer como que estos hechos no existen. Y que si hay descontentos se disiparán con el paso del tiempo. El año próximo volveremos a ser el país con menos inflación y mayor crecimiento, ha dicho para advertir que realmente no hay problema. Pero el país no piensa como el gobernante. El 20% de aprobación que ahora le dan las encuestas (4% en el sur) y que de acuerdo a la tendencia seguirá hacia abajo en los próximos meses, no representa un malestar pasajero, y más bien indican que se ha producido una ruptura profunda entre el proyecto del gobierno y la mayoría del país, incluidos una franja muy grande de los que votaron por el actual presidente en primera o segunda vuelta.
Hay un elemento adicional para explicar lo que está pasando y ese es la profunda sociedad establecida entre el gobierno y la gran empresa nacional y extranjera. García y sus ministros han perdido la vergüenza para explicar la forma tan profunda como los tipos del dinero influyen en las decisiones de su gobierno, y cómo es que han tenido que ver con el contenido de los decretos legislativos que son asumidos como una agresión profunda por otros sectores sociales. Es evidente que la cúpula de la clase empresarial a la que García, califica constantemente como sus “amigos”, está de acuerdo con el crecimiento que no paga impuestos; las asociaciones público-privadas donde el Estado pone la plata y ellos se llevan las ganancias; el despojo de tierras, el reparto del mar, la concesión de los puertos y empresas públicas, etc.
La visión que García transmitió en su mensaje de 28 de julio es la de estos ganadores de toda la vida que ahora sienten que están consiguiendo aquello que quedó pendiente del período fujimorista. Y claro, si estos poderoso amigos tienen rodeada la presidencia, el efecto final es que el gobierno hiperpresidencialista de García no puede moverse hacia una mayor atención a otros sectores de la sociedad. García parece creer que lo que falta a su modelo es la fórmula mágica para seguir creciendo y atrayendo inversiones, y frenar al mismo tiempo la estampida de los precios. Para eso trajo al ministro Valdivieso, que no habla porque no resuelve el problema.
Pero el asunto es que la crisis del Perú actual es mucho mayor que la de un crecimiento que se acompaña con precio al alza. Hay una ira profunda que brota por todas partes. Y que el gobierno quiere explicar como obra de infiltrados y manipuladores. No entiende que el Perú de las grandes empresas, no es el Perú de la mayoría. Hay un equívoco de fondo en el país que se resume en un discurso en la estratosfera y un conflicto social agudo en el que la consigna que más se repite es que se vaya García y todo su gobierno.
21.08.08
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Crecimiento excepcional de la economía;
Aumento de la Obra Pública;
Reducción de la pobreza;
Desajustes de origen externo;
Malestar justificado de las amas de casa, a pesar de los esfuerzos del gobierno.
Ciertamente en el país pasan muchas otras cosas:
Fracasos del gobierno y marchas y contramarchas: reconstrucción del sur chico y FORSUR; oficina anticorrupción; sierra exportadora; pacto social; etc.
Crisis y descomposición de instituciones, por manipuleo y corrupción: Congreso, Tribunal Constitucional, Consejo de la Magistratura, Poder Judicial, Ministerio Público, Contraloría, BCR, otros.
Fraccionamiento político, alianzas corruptas.
Paro Nacional, el más amplio desde la década de los 80, con apoyo mayoritario de la población.
Convulsión social: Moqueguazo, Madre de Dios y otras.
Caída vertical del gobierno y el Congreso en las encuestas.
Alan García quiere hacer como que estos hechos no existen. Y que si hay descontentos se disiparán con el paso del tiempo. El año próximo volveremos a ser el país con menos inflación y mayor crecimiento, ha dicho para advertir que realmente no hay problema. Pero el país no piensa como el gobernante. El 20% de aprobación que ahora le dan las encuestas (4% en el sur) y que de acuerdo a la tendencia seguirá hacia abajo en los próximos meses, no representa un malestar pasajero, y más bien indican que se ha producido una ruptura profunda entre el proyecto del gobierno y la mayoría del país, incluidos una franja muy grande de los que votaron por el actual presidente en primera o segunda vuelta.
Hay un elemento adicional para explicar lo que está pasando y ese es la profunda sociedad establecida entre el gobierno y la gran empresa nacional y extranjera. García y sus ministros han perdido la vergüenza para explicar la forma tan profunda como los tipos del dinero influyen en las decisiones de su gobierno, y cómo es que han tenido que ver con el contenido de los decretos legislativos que son asumidos como una agresión profunda por otros sectores sociales. Es evidente que la cúpula de la clase empresarial a la que García, califica constantemente como sus “amigos”, está de acuerdo con el crecimiento que no paga impuestos; las asociaciones público-privadas donde el Estado pone la plata y ellos se llevan las ganancias; el despojo de tierras, el reparto del mar, la concesión de los puertos y empresas públicas, etc.
La visión que García transmitió en su mensaje de 28 de julio es la de estos ganadores de toda la vida que ahora sienten que están consiguiendo aquello que quedó pendiente del período fujimorista. Y claro, si estos poderoso amigos tienen rodeada la presidencia, el efecto final es que el gobierno hiperpresidencialista de García no puede moverse hacia una mayor atención a otros sectores de la sociedad. García parece creer que lo que falta a su modelo es la fórmula mágica para seguir creciendo y atrayendo inversiones, y frenar al mismo tiempo la estampida de los precios. Para eso trajo al ministro Valdivieso, que no habla porque no resuelve el problema.
Pero el asunto es que la crisis del Perú actual es mucho mayor que la de un crecimiento que se acompaña con precio al alza. Hay una ira profunda que brota por todas partes. Y que el gobierno quiere explicar como obra de infiltrados y manipuladores. No entiende que el Perú de las grandes empresas, no es el Perú de la mayoría. Hay un equívoco de fondo en el país que se resume en un discurso en la estratosfera y un conflicto social agudo en el que la consigna que más se repite es que se vaya García y todo su gobierno.
21.08.08
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Un país de perros
Ya sabe el gobierno que el perro del hortelano también muerde. Se lo demostraron los pescadores y los armadores pequeños y medianos, y se lo están mostrando los amazónicos. Pero es sólo el comienzo. También las comunidades de sierra se rebelan contra el DL 1015 y el 1073 (facilita la venta de tierras) y las aledañas a los denuncios mineros que deben agregar la amenaza del 1064 (retira a las comunidades capacidad de decisión para la ejecución de proyectos mineros en sus territorios).
Y en la lista siguen los trabajadores de las empresas públicas contra el 1031 (privatización), los portuarios contra el 1022 (concesión a operadores privados), las organizaciones de productores lecheros contra la 1035 (Ley Gloria), las poblaciones de la selva contra la 1090 (sobre fauna silvestre y explotación forestal, conocida como ley de la selva), y seguramente se unirán en algún momento los trabajadores de las medianas empresas convertidas en “pequeñas” para reducir los derechos laborales (DL 1086) y otros que recién van tomando conciencia de que han sido atropellados.
El “síndrome del perro del hortelano” era una verdadera epidemia en el Perú, a pesar del ajuste y las reformas de los 90 y la persistencia en el modelo neoliberal los últimos 18 años. Y sus expresiones principales eran –como quedó estampado en artículos presidenciales publicado en “El Comercio”- la informalidad, la pequeña propiedad, la dispersión poblacional, los grupos laborales con acceso a derechos, las tradiciones comunales, etc., que son los blancos escogidos por más de cien decretos legislativos de los que la mayoría del país todavía no toma conciencia.
¿Quiénes no eran perros en esta tremenda purga lanzada por el poder político? El presidente nunca dejó dudas que los buenos eran aquí las grandes empresas y multinacionales que por el dinero que tienen pueden hacerse cargo de inmensas explotaciones, comprometerse en inversiones ambientales, otorgar mayores derechos laborales, introducir tecnología de punta, pagar más impuestos y realizar gasto regional y local. Estos comen (¡cómo comen!), pero dejan comer, a diferencia de los peruanos hijos de la crisis y de los modelos fallidos de nuestra historia, que bloquean la modernidad. Por lo menos eso es lo que cree el presidente y lo que está en la base de los nuevos conflictos que apuntan a extenderse.
Cuando alguien hace el análisis y llega a la conclusión que el 80% del país está equivocado y es una manga de perros, y que se puede gobernar para beneficiar al 1% y mantener la ilusión de una estrecha minoría, se produce un desequilibrio grave. Eso estamos viendo. Pero el gobierno quiere hacernos creer que Chávez, Humala y las ONG son los culpables de lo que está pasando.
20.08.08
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Y en la lista siguen los trabajadores de las empresas públicas contra el 1031 (privatización), los portuarios contra el 1022 (concesión a operadores privados), las organizaciones de productores lecheros contra la 1035 (Ley Gloria), las poblaciones de la selva contra la 1090 (sobre fauna silvestre y explotación forestal, conocida como ley de la selva), y seguramente se unirán en algún momento los trabajadores de las medianas empresas convertidas en “pequeñas” para reducir los derechos laborales (DL 1086) y otros que recién van tomando conciencia de que han sido atropellados.
El “síndrome del perro del hortelano” era una verdadera epidemia en el Perú, a pesar del ajuste y las reformas de los 90 y la persistencia en el modelo neoliberal los últimos 18 años. Y sus expresiones principales eran –como quedó estampado en artículos presidenciales publicado en “El Comercio”- la informalidad, la pequeña propiedad, la dispersión poblacional, los grupos laborales con acceso a derechos, las tradiciones comunales, etc., que son los blancos escogidos por más de cien decretos legislativos de los que la mayoría del país todavía no toma conciencia.
¿Quiénes no eran perros en esta tremenda purga lanzada por el poder político? El presidente nunca dejó dudas que los buenos eran aquí las grandes empresas y multinacionales que por el dinero que tienen pueden hacerse cargo de inmensas explotaciones, comprometerse en inversiones ambientales, otorgar mayores derechos laborales, introducir tecnología de punta, pagar más impuestos y realizar gasto regional y local. Estos comen (¡cómo comen!), pero dejan comer, a diferencia de los peruanos hijos de la crisis y de los modelos fallidos de nuestra historia, que bloquean la modernidad. Por lo menos eso es lo que cree el presidente y lo que está en la base de los nuevos conflictos que apuntan a extenderse.
Cuando alguien hace el análisis y llega a la conclusión que el 80% del país está equivocado y es una manga de perros, y que se puede gobernar para beneficiar al 1% y mantener la ilusión de una estrecha minoría, se produce un desequilibrio grave. Eso estamos viendo. Pero el gobierno quiere hacernos creer que Chávez, Humala y las ONG son los culpables de lo que está pasando.
20.08.08
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sábado, agosto 16, 2008
Ira en el rostro
En Pisco estaban todos en la Plaza. Es decir no estaban las autoridades del gobierno, la región y el municipio, pero no faltaba realmente nadie. Para expresar el dolor, la frustración y la ira, se bastaban las mujeres, los hombres, los ancianos, los jóvenes y los niños de esta sufrida ciudad. A esos que nadie va a convencer con un spot cargado de cifras imaginarias, o con porcentajes de avance a partir de los bonos y títulos que se han venido repartiendo apuradamente los últimos días. Después de alardear sobre la envidia que otros países sienten sobre nosotros, bastaba ver el rostro de los pisqueños para saber que nadie en el mundo desearía recibir esos sentimientos de su propio pueblo.
Pobre Cornejo, que debe inventar explicaciones sobre dificultades legales para distinguir propietarios formales e informales, inquilinos y gente que no tenía techo antes del terremoto. Pero no es que necesitaban un año para sanear esta situación y que han estado a tiempo completo arreglando el problema. Falso. Lo que querían era sacar a los pisqueños del centro de la ciudad y las playas, para armar un plan de “puesta en valor” que atrajera inversiones turísticas y comerciales con la idea que la reconstrucción se pagaba sola. Por eso Favre puede tener aún la sinvergüencería de hablar y decir que no se está siguiendo su proyecto y los bonos están alentando la autoreconstrucción que ellos frenaron tanto tiempo.
El FORSUR partió de la ilusión de que el país en crecimiento sería capaz de hacer de una devastación un modelo de ciudad moderna, a través de una asociación público-privada que facilite los negocios. Lo que estos días ha salido a luz es el fracaso total de esta intentona que puso al Estado en el limbo frente a sus responsabilidades, retrasó las decisiones, no sólo sobre casas, sino sobre escuelas, hospitales, comisarías, iglesias, etc., y que terminó un día para otro cuando el pollero descubrió que nadie lo acompañaba (no consiguió inversionistas; se peleó con Kuczynski y Chlimper; no pudo trabajar con los gobiernos regionales; nunca fue para Ica; etc.)
A este diario y a este columnista nos acusan de haber combatido a Favre como la peor elección para un cargo de esta naturaleza, y haber recordado su pasado que lo liga con las bolsas que crearon grupos empresariales en el norte chico para financiar sicarios que eliminaran supuestos colaboradores de la subversión, incluyendo periodistas, alcaldes de izquierda y otros. Vamos a decir aquí que estamos orgullosos de eso que hicimos, aunque haya significado recibir los peores insultos de un personaje que parece que perdió el negocio de su vida con la caída de Julio Favre. Obviamente que el tipo no se fue por lo que decía la prensa, sino porque resultó un completo incompetente. Porque podía haber sido un promotor del paramilitarismo y un concertador de precios monopólicos del pollo, y aún así haber hecho algo por los que estaban con sus casas derrumbadas.
Pero era incapaz porque nunca fue solidario con ellos. Como tampoco lo ha sido Aldo M, para el que Pisco es un pretexto para atacar a sus enemigos (¿dónde está el hermano Chávez?, llegó a escribir, desconociendo el esfuerzo venezolano y cubano; pero jamás preguntó por el Tío Sam). Claro que el pueblo ya entendió como reaccionan el gobierno, la derecha económica y periodística a su tragedia. Una lección dura, pero inolvidable.
17.08.08
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Pobre Cornejo, que debe inventar explicaciones sobre dificultades legales para distinguir propietarios formales e informales, inquilinos y gente que no tenía techo antes del terremoto. Pero no es que necesitaban un año para sanear esta situación y que han estado a tiempo completo arreglando el problema. Falso. Lo que querían era sacar a los pisqueños del centro de la ciudad y las playas, para armar un plan de “puesta en valor” que atrajera inversiones turísticas y comerciales con la idea que la reconstrucción se pagaba sola. Por eso Favre puede tener aún la sinvergüencería de hablar y decir que no se está siguiendo su proyecto y los bonos están alentando la autoreconstrucción que ellos frenaron tanto tiempo.
El FORSUR partió de la ilusión de que el país en crecimiento sería capaz de hacer de una devastación un modelo de ciudad moderna, a través de una asociación público-privada que facilite los negocios. Lo que estos días ha salido a luz es el fracaso total de esta intentona que puso al Estado en el limbo frente a sus responsabilidades, retrasó las decisiones, no sólo sobre casas, sino sobre escuelas, hospitales, comisarías, iglesias, etc., y que terminó un día para otro cuando el pollero descubrió que nadie lo acompañaba (no consiguió inversionistas; se peleó con Kuczynski y Chlimper; no pudo trabajar con los gobiernos regionales; nunca fue para Ica; etc.)
A este diario y a este columnista nos acusan de haber combatido a Favre como la peor elección para un cargo de esta naturaleza, y haber recordado su pasado que lo liga con las bolsas que crearon grupos empresariales en el norte chico para financiar sicarios que eliminaran supuestos colaboradores de la subversión, incluyendo periodistas, alcaldes de izquierda y otros. Vamos a decir aquí que estamos orgullosos de eso que hicimos, aunque haya significado recibir los peores insultos de un personaje que parece que perdió el negocio de su vida con la caída de Julio Favre. Obviamente que el tipo no se fue por lo que decía la prensa, sino porque resultó un completo incompetente. Porque podía haber sido un promotor del paramilitarismo y un concertador de precios monopólicos del pollo, y aún así haber hecho algo por los que estaban con sus casas derrumbadas.
Pero era incapaz porque nunca fue solidario con ellos. Como tampoco lo ha sido Aldo M, para el que Pisco es un pretexto para atacar a sus enemigos (¿dónde está el hermano Chávez?, llegó a escribir, desconociendo el esfuerzo venezolano y cubano; pero jamás preguntó por el Tío Sam). Claro que el pueblo ya entendió como reaccionan el gobierno, la derecha económica y periodística a su tragedia. Una lección dura, pero inolvidable.
17.08.08
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viernes, agosto 15, 2008
Reconstrucción fallida
Hace pocos días el ministro de Interior inspeccionó el sur chico para ver el estado de las comisarías de la zona y ordenar su reconstrucción. El de Salud puso la primera piedra para el nuevo Hospital de Pisco. El de Educación visitó colegios que están funcionando en esteras y dijo que se seguiría invirtiendo en infraestructura educativa. El ministro de Vivienda empezó a repartir títulos de propiedad a las familias, para que puedan obtener un bono especial para invertir en volver a levantar sus hogares.
Todo esto en los días previos al primer aniversario del terremoto y cuando ya se sabía que la población afectada iba a hacer sentir su protesta a través de un paro. Por cierto la gente no se conmovió con que el gobierno calificara de “injusto” el reclamo de más esfuerzo; ni se intimidó cuando García volvió a impacientarse y los culpó por lo no hecho. Mucho menos tomó en serio la alucinante cifra que repite la propaganda oficial sobre la cantidad gastada en la zona de desastre, que no se corresponde con la realidad, y si fuera verdadera debería conducir a muchas personas a la cárcel por robo agravado.
El hecho es que el país, en el sentido más amplio de la palabra, estima que la reconstrucción es un fracaso que el gobierno no quiere admitir. Es lo que lleva hasta los días iniciales de la crisis, cuando en medio del desorden, la ineficacia y la corrupción, empezó a discutirse la estrategia para Pisco y el resto del área siniestrada. Y ahí hubo quiénes (puedo sospechar sus nombres) le vendieron la idea al presidente de una reconstrucción diferente, moderna, pública-privada, hecha por gente de éxito, sin complejos, etc. De donde salió el FORSUR, dirigido por un pollero con antecedentes de financista de bandas paramilitares.
Si llevamos tanto tiempo transcurrido en la inacción y la confusión, se lo debemos a ese torpe esquema del que hoy nadie habla. Iban a hacer de Pisco una ciudad modelo, un centro turístico, un hub de conexiones de transporte, un emporio agroindustrial, y mover a la población donde no estorbe, al lugar que sería decidido por los diseñadores. Cuántas veces le preguntaron a Favre porqué del estancamiento, respondía que era porque estaba haciendo planes, lo que le permitía veranear en Punta Sal o atender a sus pollos, mientras los damnificados seguían a la intemperie. Y García añadía que eran perros los que advertían el disparate.
Hay, sin embargo, algunos datos que acreditan la puntería del proyecto FORSUR: el aeropuerto se concesionó; las agroindustrias tuvieron luz y agua antes que la ciudad; muchas familias fueron prohibidas de iniciar la autoreconstrucción de sus viviendas por estar fuera del plan; Chlimper y Kuczynski se pelearon con Favre; el presidente de Ica rompió con el gobierno; etc. Con razón el pueblo está tan amargo.
17.08.08
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Todo esto en los días previos al primer aniversario del terremoto y cuando ya se sabía que la población afectada iba a hacer sentir su protesta a través de un paro. Por cierto la gente no se conmovió con que el gobierno calificara de “injusto” el reclamo de más esfuerzo; ni se intimidó cuando García volvió a impacientarse y los culpó por lo no hecho. Mucho menos tomó en serio la alucinante cifra que repite la propaganda oficial sobre la cantidad gastada en la zona de desastre, que no se corresponde con la realidad, y si fuera verdadera debería conducir a muchas personas a la cárcel por robo agravado.
El hecho es que el país, en el sentido más amplio de la palabra, estima que la reconstrucción es un fracaso que el gobierno no quiere admitir. Es lo que lleva hasta los días iniciales de la crisis, cuando en medio del desorden, la ineficacia y la corrupción, empezó a discutirse la estrategia para Pisco y el resto del área siniestrada. Y ahí hubo quiénes (puedo sospechar sus nombres) le vendieron la idea al presidente de una reconstrucción diferente, moderna, pública-privada, hecha por gente de éxito, sin complejos, etc. De donde salió el FORSUR, dirigido por un pollero con antecedentes de financista de bandas paramilitares.
Si llevamos tanto tiempo transcurrido en la inacción y la confusión, se lo debemos a ese torpe esquema del que hoy nadie habla. Iban a hacer de Pisco una ciudad modelo, un centro turístico, un hub de conexiones de transporte, un emporio agroindustrial, y mover a la población donde no estorbe, al lugar que sería decidido por los diseñadores. Cuántas veces le preguntaron a Favre porqué del estancamiento, respondía que era porque estaba haciendo planes, lo que le permitía veranear en Punta Sal o atender a sus pollos, mientras los damnificados seguían a la intemperie. Y García añadía que eran perros los que advertían el disparate.
Hay, sin embargo, algunos datos que acreditan la puntería del proyecto FORSUR: el aeropuerto se concesionó; las agroindustrias tuvieron luz y agua antes que la ciudad; muchas familias fueron prohibidas de iniciar la autoreconstrucción de sus viviendas por estar fuera del plan; Chlimper y Kuczynski se pelearon con Favre; el presidente de Ica rompió con el gobierno; etc. Con razón el pueblo está tan amargo.
17.08.08
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jueves, agosto 14, 2008
El caso boliviano
El gobierno de Salvador Allende ganó su última elección poco tiempo antes de ser derrocado. Y lo ganó contra toda la oposición unida, demostrando que ya no era el tercio y un poco más de la votación presidencial, sino más de la mitad del país. Pero su victoria no hizo que la derecha retrocediera, sino que acelerara los preparativos del golpe. Por ello Pinochet no sólo derrotó a un presidente legítimo, sino que torció la voluntad del pueblo. Arrasó la democracia, que se suponía que era el sistema en nombre del cual combatían al presidente socialista.
Evo Morales acaba de vencer por 65% la consulta sobre la revocatoria de su mandato, luego de haber sido elegido con 54% hace dos años y de haber triunfado en la votación para la Asamblea Constituyente, que las derechas de Santa Cruz y la media luna se han negado a aceptar. Hoy después de ratificado se dice que ha habido un “empate”, porque los prefectos de los cuatro departamentos más levantiscos también se mantienen en su puesto (en el Perú esto hubiera significado que en el 2006 se hubiera producido un “empate”, con García en Palacio y las regiones en manos de fuerzas fuera de su control).
Hay quiénes leen el resultado como que el mandato de los bolivianos ha sido por el “diálogo”. O sea que casi dos tercios responden sí a la pregunta de si desean que siga adelante y se profundice el proceso de transformaciones, y se pretende que lo que eso quiere decir es que hay que hacerle más concesiones a los que se están armando y buscando militares golpistas para echar al presidente.
El diálogo, sobre bases reales, de respeto a la voluntad popular, siempre será mejor que la violencia. Pero si la democracia en América Latina significa algo, lo que se tiene que admitir es que aunque Evo Morales no le guste a la Chichi, Aldo M. y otros, es el presidente que han escogido los bolivianos por abrumadora mayoría. Las estupideces que han sido repetidas hasta el hartazgo: que es un pelele de Chávez, que es un presidente débil, que no es inteligente, etc., han caído por el suelo.
Obviamente que hay ahora una oportunidad, que fue diseñada por el presidente en su discurso de victoria: ratificar la nueva Constitución Socialista y buscar incorporarle elementos de los estatutos autonomistas. Esa sería la base de un diálogo real. Lo demás es atizar la guerra civil. Y de paso brindar una lección a América Latina de que la democracia que se pregona tiene límites decisivos. Si el pueblo vota por afectar los grandes intereses oligárquicos (propiedad de la tierra) y por nacionalizar los recursos naturales (multinacionales), entonces su voto no vale, las autoridades que intentan cumplir el mandato con el que están comprometidas pueden ser desconocidas, y la reacción se puede sentir en la libertad de tomar las armas.
A los peruanos nos debe interesar vivamente lo que va a ocurrir en el antiguo Alto Perú.
10.08.08
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Evo Morales acaba de vencer por 65% la consulta sobre la revocatoria de su mandato, luego de haber sido elegido con 54% hace dos años y de haber triunfado en la votación para la Asamblea Constituyente, que las derechas de Santa Cruz y la media luna se han negado a aceptar. Hoy después de ratificado se dice que ha habido un “empate”, porque los prefectos de los cuatro departamentos más levantiscos también se mantienen en su puesto (en el Perú esto hubiera significado que en el 2006 se hubiera producido un “empate”, con García en Palacio y las regiones en manos de fuerzas fuera de su control).
Hay quiénes leen el resultado como que el mandato de los bolivianos ha sido por el “diálogo”. O sea que casi dos tercios responden sí a la pregunta de si desean que siga adelante y se profundice el proceso de transformaciones, y se pretende que lo que eso quiere decir es que hay que hacerle más concesiones a los que se están armando y buscando militares golpistas para echar al presidente.
El diálogo, sobre bases reales, de respeto a la voluntad popular, siempre será mejor que la violencia. Pero si la democracia en América Latina significa algo, lo que se tiene que admitir es que aunque Evo Morales no le guste a la Chichi, Aldo M. y otros, es el presidente que han escogido los bolivianos por abrumadora mayoría. Las estupideces que han sido repetidas hasta el hartazgo: que es un pelele de Chávez, que es un presidente débil, que no es inteligente, etc., han caído por el suelo.
Obviamente que hay ahora una oportunidad, que fue diseñada por el presidente en su discurso de victoria: ratificar la nueva Constitución Socialista y buscar incorporarle elementos de los estatutos autonomistas. Esa sería la base de un diálogo real. Lo demás es atizar la guerra civil. Y de paso brindar una lección a América Latina de que la democracia que se pregona tiene límites decisivos. Si el pueblo vota por afectar los grandes intereses oligárquicos (propiedad de la tierra) y por nacionalizar los recursos naturales (multinacionales), entonces su voto no vale, las autoridades que intentan cumplir el mandato con el que están comprometidas pueden ser desconocidas, y la reacción se puede sentir en la libertad de tomar las armas.
A los peruanos nos debe interesar vivamente lo que va a ocurrir en el antiguo Alto Perú.
10.08.08
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lunes, agosto 11, 2008
Al final, les va a gustar
Las pocas veces en las que el alcalde habla nos hace saber que eso que nos está molestando tanto, que es la destrucción de cada vez mayor número de calles y los planes de desviación que no funcionan y producen formidables atoros de tránsito, son dolores que luego le vamos a agradecer cuando veamos los puentes, anillos, estaciones, alamedas, que tiene pensadas para la ciudad.
Somos impacientes y tontos, que no nos damos cuenta que nos están haciendo sufrir por nuestro bien, y que después, además, se lo vamos a agradecer, incluidos los de San Marcos que se darán cuenta que es mejor un by pass que pone a la misma altura el tercer piso de su facultad y la vía por la que pasarán los vehículos que se mueven entre Callao y Lima. Tremenda perspectiva para la modernidad.
El asunto es que siempre tenemos que quejarnos. Por eso nuestro alcalde ni nos habla. Sigue haciendo la obra de las que está absolutamente convencido y que no hicieron sus predecesores, porque al final nos va a gustar. Es decir aquí se gobierna para los burros y por eso no tenemos opinión sobre las cosas, o no necesitan nuestra opinión, y si discrepamos (como los sanmarquinos) es porque somos terroristas o agitadores. Participación, consulta, vigilancia ciudadana: ¿de qué tonteras están hablando?
Fujimori tenía el mismo estilo de Castañeda, al que le añadía su propia frase emblemática: primero hago y después hablo. Por esos nos preparaba emboscadas de madrugada y era capaz de sacar normas que permanecían en el secreto. Estaba convencido que mientras menos supiera la gente, mejor saldrían las cosas y al final lo terminarían aplaudiendo. Que fue lo que hizo durante la crisis de los rehenes en la que hizo creer a todos que estaba negociando, para caerles por sorpresa a los secuestradores cuando nadie lo esperaba, y eliminarlos a todos.
Al final, a mucha gente le gustó el detalle, sin hacer la relación que el chino nos trataba a todos como al MRTA, haciéndonos creer que trabajaba dentro de la reglas democráticas cuando preparaba un golpe de Estado; que no haría shock, cuando nos metió el más duro de la historia mundial; que estaba juzgando a los Colina, cuando preparaba su amnistía.
García se está asimilando al método con sus discursos anodinos de 28 de julio, donde se ocultan las intenciones políticas, pero se presenta largas listas de obras, kilómetro por kilómetro de carretera, pueblo por pueblo con luz eléctrica, etc., para que entendamos, por la implícita, que nos estamos quejando en vano, mientras sigue la política de favorecer a la gran inversión, concentrar la propiedad y abrirse al capital extranjero. Seguro que piensa que al final nos va gustar. Aunque eso no digan las encuestas.
10.08.08
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Somos impacientes y tontos, que no nos damos cuenta que nos están haciendo sufrir por nuestro bien, y que después, además, se lo vamos a agradecer, incluidos los de San Marcos que se darán cuenta que es mejor un by pass que pone a la misma altura el tercer piso de su facultad y la vía por la que pasarán los vehículos que se mueven entre Callao y Lima. Tremenda perspectiva para la modernidad.
El asunto es que siempre tenemos que quejarnos. Por eso nuestro alcalde ni nos habla. Sigue haciendo la obra de las que está absolutamente convencido y que no hicieron sus predecesores, porque al final nos va a gustar. Es decir aquí se gobierna para los burros y por eso no tenemos opinión sobre las cosas, o no necesitan nuestra opinión, y si discrepamos (como los sanmarquinos) es porque somos terroristas o agitadores. Participación, consulta, vigilancia ciudadana: ¿de qué tonteras están hablando?
Fujimori tenía el mismo estilo de Castañeda, al que le añadía su propia frase emblemática: primero hago y después hablo. Por esos nos preparaba emboscadas de madrugada y era capaz de sacar normas que permanecían en el secreto. Estaba convencido que mientras menos supiera la gente, mejor saldrían las cosas y al final lo terminarían aplaudiendo. Que fue lo que hizo durante la crisis de los rehenes en la que hizo creer a todos que estaba negociando, para caerles por sorpresa a los secuestradores cuando nadie lo esperaba, y eliminarlos a todos.
Al final, a mucha gente le gustó el detalle, sin hacer la relación que el chino nos trataba a todos como al MRTA, haciéndonos creer que trabajaba dentro de la reglas democráticas cuando preparaba un golpe de Estado; que no haría shock, cuando nos metió el más duro de la historia mundial; que estaba juzgando a los Colina, cuando preparaba su amnistía.
García se está asimilando al método con sus discursos anodinos de 28 de julio, donde se ocultan las intenciones políticas, pero se presenta largas listas de obras, kilómetro por kilómetro de carretera, pueblo por pueblo con luz eléctrica, etc., para que entendamos, por la implícita, que nos estamos quejando en vano, mientras sigue la política de favorecer a la gran inversión, concentrar la propiedad y abrirse al capital extranjero. Seguro que piensa que al final nos va gustar. Aunque eso no digan las encuestas.
10.08.08
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martes, agosto 05, 2008
Alberto Gálvez Olaechea
Aguinaga: la ministra de Justicia no debió entregar el premio del concurso que su propio ministerio había convocado para promover el desarrollo de la literatura entre los presos.
Gutiérrez: se debió establecer entre las condiciones para inscribirse que no podrían participar los condenados por delito de terrorismo, o sea que este concurso era para todos los presos, pero no para todos.
Morales: ¡Cómo se le ocurre al INPE dar oportunidad a personas que han hecho tanto daño al país!, cuando seguramente los demás presos se caracterizan por no haber hecho ningún daño a los peruanos.
Los tres vicepresidentes de la Mesa de Velásquez Quesquén han opinado en un medio tan representativo como “La Razón” sobre la premiación al ex dirigente del MRTA, Alberto Gálvez Olaechea por un cuento que el jurado calificó como el mejor de los presentados. Y lo han hecho en el contexto de una polémica sobre el derecho de un sujeto acusado de crímenes de lesa humanidad y corrupción agravada, de recibir baladistas, brujas, financistas, publicistas, etc., en su celda, donde hasta el presidente de la república ha metido su cuchara para decir que es de lo más normal, y no hay pacto bajo la mesa.
Alberto Gálvez Olaechea, ha cumplido veinte años en prisión, sin haber matado, secuestrado o hecho volar algún coche bomba, y siendo autor de los más importantes estudios de balance y autocrítica sobre la guerra interna en el Perú. No estoy seguro que haya llegado a conocer a su hijo que nació en prisión. Pero nunca ha llorado por un privilegio carcelario que no fuese para todos los que comparten la prisión con él. Y es por sus méritos propios que su cuento fue calificado como el mejor.
Pero, ¿por qué le siguen teniendo tanto miedo a alguien que no está haciendo ninguna apología de la violencia y que ha mantenido una postura casi estoica frente a un largo castigo? Tengo la impresión que los irrita precisamente que no se haya quebrado con el régimen que le impuso el fujimorismo y persiste en lo esencial bajo el alanismo; que les molesta sobremanera su plante, su serenidad, su capacidad de ironizar, desde la posición en que se haya; que los saca del quicio reconocer alguna superioridad intelectual en personas a las que habían motejado de “irracionales”, etc.
Aguinaga, Gutiérrez y Morales, no son sólo oportunistas sino mediocres o menos que eso. No ganarían un premio a nada. Por eso les irrita Gálvez. Es fácil de entender.
06.08.08
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Gutiérrez: se debió establecer entre las condiciones para inscribirse que no podrían participar los condenados por delito de terrorismo, o sea que este concurso era para todos los presos, pero no para todos.
Morales: ¡Cómo se le ocurre al INPE dar oportunidad a personas que han hecho tanto daño al país!, cuando seguramente los demás presos se caracterizan por no haber hecho ningún daño a los peruanos.
Los tres vicepresidentes de la Mesa de Velásquez Quesquén han opinado en un medio tan representativo como “La Razón” sobre la premiación al ex dirigente del MRTA, Alberto Gálvez Olaechea por un cuento que el jurado calificó como el mejor de los presentados. Y lo han hecho en el contexto de una polémica sobre el derecho de un sujeto acusado de crímenes de lesa humanidad y corrupción agravada, de recibir baladistas, brujas, financistas, publicistas, etc., en su celda, donde hasta el presidente de la república ha metido su cuchara para decir que es de lo más normal, y no hay pacto bajo la mesa.
Alberto Gálvez Olaechea, ha cumplido veinte años en prisión, sin haber matado, secuestrado o hecho volar algún coche bomba, y siendo autor de los más importantes estudios de balance y autocrítica sobre la guerra interna en el Perú. No estoy seguro que haya llegado a conocer a su hijo que nació en prisión. Pero nunca ha llorado por un privilegio carcelario que no fuese para todos los que comparten la prisión con él. Y es por sus méritos propios que su cuento fue calificado como el mejor.
Pero, ¿por qué le siguen teniendo tanto miedo a alguien que no está haciendo ninguna apología de la violencia y que ha mantenido una postura casi estoica frente a un largo castigo? Tengo la impresión que los irrita precisamente que no se haya quebrado con el régimen que le impuso el fujimorismo y persiste en lo esencial bajo el alanismo; que les molesta sobremanera su plante, su serenidad, su capacidad de ironizar, desde la posición en que se haya; que los saca del quicio reconocer alguna superioridad intelectual en personas a las que habían motejado de “irracionales”, etc.
Aguinaga, Gutiérrez y Morales, no son sólo oportunistas sino mediocres o menos que eso. No ganarían un premio a nada. Por eso les irrita Gálvez. Es fácil de entender.
06.08.08
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lunes, agosto 04, 2008
La mesa sucia
Al fujimorismo y a Del Castillo les interesa mantener viva la idea de que el oficialismo actual y los herederos de la dictadura no son la misma cosa. Eso, mientras hacen las mismas cosas. Keiko puede pedir la cabeza del premier, y este último decir ante el Dr. San Martín, que el papá de Keiko persiguió a García y quiso eliminar a su carnal Coquito. Pero cada vez que hay que votar una censura a Alva o definir la conducción de la mesa directiva, los votos orientados desde Palacio y la Diroes van en la misma dirección. Y el Jorge y la Keiko aplauden sin tapujos.
A esta dinámica recurrente el profesor Tanaka la ha descrito como una “coincidencia de objetivos”, que no significaría necesariamente un pacto entre las partes, ya que habría muy poco que ofrecerse de unos a otros. Lo que es casi como afirmar que no hay nada en el juicio del Fundo Barbadillo en lo que el gobierno pudiese influir. Lo que es por lo menos discutible. Digamos, sin embargo, que en lo que va del régimen los hijos de la dictadura han ganado una enorme legitimidad como sector válido de la política peruana y aliado estratégico del bloque que se enfrenta a los antisistema. Ya nadie los abuchea o excluye.
Y el punto adicional que han acumulado en este mes de julio es que se han convertido en el fiel de la balanza para una nueva mayoría de gobierno que incluye al grupo de Castañeda, los evangelistas de Lay, el Opus Dei político de Rafael Rey y una creciente lista de tránsfugas, que no son, por si acaso, simplemente los que cambian de bando, sino los que venden sus posiciones por prebendas del poder o por perdones a sus corruptelas personales. Esto es lo que celebraban, con los Iracundos, el círculo más íntimo del chino, el último 28 de julio.
O sea que sí ganan. Y están por ahora en camino a una alianza de gobierno para el 2011, que probablemente se pueda calificar también como una mera coincidencia de objetivos y que no impida las puyas entre el “demócrata Coquito” y la gorda hijita de su papá. ¿Qué consigue el APRA, con esta coincidencia sistemática y de escasa higiene política? Simplemente que le dejen las manos libres a García y al Ejecutivo, para el verdadero pacto que interesa que es el del gobierno con la gran empresa. Estamos ante una ofensiva de neutralización de instituciones, que puede pasar por el copamiento y/o por el empobrecimiento radical de su imagen, pero cuyo efecto final es generar el vacío para que se imponga la voluntad del presidente.
Algo para lo que Fujimori requirió un golpe de Estado, el SIN de Montesinos y el Ejército de Hermoza Ríos. Y con lo que estableció el terreno de la antipolítica y la desideologización que es donde actualmente nos movemos. Y que explica la mesa podrida que hoy dirige el Congreso.
03.08.08
www.rwiener.blogspot.com
A esta dinámica recurrente el profesor Tanaka la ha descrito como una “coincidencia de objetivos”, que no significaría necesariamente un pacto entre las partes, ya que habría muy poco que ofrecerse de unos a otros. Lo que es casi como afirmar que no hay nada en el juicio del Fundo Barbadillo en lo que el gobierno pudiese influir. Lo que es por lo menos discutible. Digamos, sin embargo, que en lo que va del régimen los hijos de la dictadura han ganado una enorme legitimidad como sector válido de la política peruana y aliado estratégico del bloque que se enfrenta a los antisistema. Ya nadie los abuchea o excluye.
Y el punto adicional que han acumulado en este mes de julio es que se han convertido en el fiel de la balanza para una nueva mayoría de gobierno que incluye al grupo de Castañeda, los evangelistas de Lay, el Opus Dei político de Rafael Rey y una creciente lista de tránsfugas, que no son, por si acaso, simplemente los que cambian de bando, sino los que venden sus posiciones por prebendas del poder o por perdones a sus corruptelas personales. Esto es lo que celebraban, con los Iracundos, el círculo más íntimo del chino, el último 28 de julio.
O sea que sí ganan. Y están por ahora en camino a una alianza de gobierno para el 2011, que probablemente se pueda calificar también como una mera coincidencia de objetivos y que no impida las puyas entre el “demócrata Coquito” y la gorda hijita de su papá. ¿Qué consigue el APRA, con esta coincidencia sistemática y de escasa higiene política? Simplemente que le dejen las manos libres a García y al Ejecutivo, para el verdadero pacto que interesa que es el del gobierno con la gran empresa. Estamos ante una ofensiva de neutralización de instituciones, que puede pasar por el copamiento y/o por el empobrecimiento radical de su imagen, pero cuyo efecto final es generar el vacío para que se imponga la voluntad del presidente.
Algo para lo que Fujimori requirió un golpe de Estado, el SIN de Montesinos y el Ejército de Hermoza Ríos. Y con lo que estableció el terreno de la antipolítica y la desideologización que es donde actualmente nos movemos. Y que explica la mesa podrida que hoy dirige el Congreso.
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